La moratoria a los apartamentos de Madrid disparó las solicitudes en València

La pérdida de tejido comercial y el cierre de comercios de barrio ha dado alas a la reconversión en bajos turísticos alentado además por la normativa urbanística de València

Apartamentos turísticos en València

Apartamentos turísticos en València / M.A.MONTESINOS

La oleada de declaraciones responsables para abrir nuevos apartamentos turísticos que la Concejalía de Urbanismo, Vivienda y Actividades ha recibido este mes de mayo, con más de 500 solicitudes presentadas, ocho veces más que las que entraron en los cuatro meses anteriores, tendría una doble explicación. Por un lado, la moratoria de Madrid aprobada hace un mes por el popular José Luis Martínez-Almeida habría provocado un desplazamiento de inversiones de empresas hacia otras ciudades, como ha sido el caso de València. La posibilidad de que València siguiera el mismo camino también estaría detrás del aumento de solicitudes. El Ayuntamiento de València tiene previsto, según lo anunciado por la alcaldesa, Mª José Catalá, revisar todas estas declaraciones responsables de última hora que se habrían presentado antes de que València "cerrase el grifo" a las nuevas licencias con la moratoria aprobada el martes y que desde ayer está en vigor. Con todo, la moratoria no tendrá efecto retroactivo sobre las que se presentaron de manera correcta.

Solo en los primeros cinco meses de este año el Ayuntamiento ha recibido más de 700 solicitudes para la apertura de nuevos apartamentos turísticos, tanto de particulares como de empresas.

Además de la moratoria en Madrid como elemento que haya podido derivar inversiones a otras ciudades, la Concejalía de Urbanismo también atribuye el aluvión de licencias a la permisividad que ha habido hasta ahora con la transformación de plantas bajas y bajos comerciales en apartamentos turisticos, un fenómeno que se ha extendido a barrios como el Cabanyal.

Turistas o comercio

La modificación del planeamiento que promovió el anterior gobierno para limitar la apertura de viviendas turísticas a primeras plantas y plantas bajas sumada a la pérdida de tejido comercial de barrio se ha convertido en la práctica en un coladero para este tipo de actividad turística. Bajos comerciales, en muchos casos cerrados y sin uso desde hace años, se transforman por toda la ciudad en apartamentos para turistas. 

El ayuntamiento anuncia para esta figura de los bajos turísticos una regulación específica. Tiene previsto analizar la situación de cada barrio y fijar cupos para evitar la saturación que ya sufren otros barrios de Ciutat Vella o el distrito Marítimo.

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