Canon de récord y subidón en la tarifas en el contrato de los mil amarres de la Marina de València

El futuro operador tendrá que abonar un mínimo de 5,3 millones de euros al año por la concesión y subcontratar a 60 trabajadores del Consorcio y las contratas de jardinería y limpieza

La empresa adjuditaria podrá subir el precio de los tarifas de 7 a 12 euros al día

Marina de València, con el Veles e Vents y el pantalán central de megayates

Marina de València, con el Veles e Vents y el pantalán central de megayates / APV

Dos grupos de empresas e inversores, liderados, uno, por la internacional Island Global Yacht (IGY) y, otro, por Ocibar-Semar, detrás de la cual están varios empresarios mallorquines, optarán finalmente a la concesión del millar de amarres de la Marina de València, un diamante por pulir para las empresas del sector. Una tercera oferta, vinculada a inversores catalanes, se quedó finalmente fuera por no cumplir las exigencias mínimas de proyecto y solvencia económica que exige la Autoridad Portuaria de València. Y es que el contrato de la Marina de València, con 900 amarres "ampliables" para barcos de entre siete y 170 metros de eslora, lo que la convierten en una de las más grandes del Mediterráneo, requiere músculo financiero.

El operador deberá abonar un canon anual "mínimo" de 5,3 millones de euros. Un cifra de récord en comparación con los 200.000 euros anuales que están pagando antiguas concesiones del Consorcio València 2007, como Marina de Empresas o la Estación Marítima, teniendo en cuenta además que los amarres venían generando cuatro millones de euros al año de ingresos.

Para rentabilizar la Marina, las bases del concurso incluyen, además de 35.000 metros cuadrados de suelo terciario y un nuevo varadero, permiten una subida de tarifas de los amarres, con un tope de 12 euros por día, frente a los 7 euros actuales (unos 2.700 euros al año). Los precios competitivos de la marina valenciana la han convertido en una buena opción tanto como base de embarcaciones como para estancias temporales. Precios muy por debajo de los que tienen las cotizadas marinas de las Islas Baleares como en las de Ibiza, donde un amarre, si se encuentran disponibles, para un barco de 12 metros de eslora puede costar 25.000 euros al año.

Además, el nuevo contrato permite ampliar a un millar o más el número de amarres o modificar el tamaño y la distribución en función de las necesidades y el modelo de negocio del operador, siempre dejando al menos 200 amarres para "barcos transeuntes" o de paso.

Hasta 1.200 amarres

El contrato de los amarres de la Marina de València ha suscitado interés en el sector y atraído empresas nacionales e internacionales. Se trata, apuntan fuentes del sector, de un espacio con mucho potencial turístico y eso que en la actualidad "tiene muchas cargas". La marina, antiguo recinto de la Copa del América, tiene una superficie considerable (500.000 m2 de agua y tierra) y tras años de bloqueo en su dinamización por discrepancias políticas en el órgano gestor presenta un aspecto descuidado que el nuevo operador deberá mejorar. Las licitadors estiman una inversión de entre 75 y 80 millones de euros para acondicionar y dinamizar la marina valenciana.

Otra de la cargas son los 60 trabajadores que tendrá que subrrogar, entre ellos, 14 de personal de marinería del Consorcio Valencia 2007, el órgano formado por las tres administraciones (local, autonómica y estatal) que hasta ahora gestionaba la Marina, y el resto personal de las contratas de mantenimiento, limpieza y jardinería de la Marina, ya que esta será una obligación del operador en todo el espacio de la concesión.

La mesa de calificación del concurso de La Marina acordó el pasado 31 de mayo admitir las propuestas de Ocean Platform Marinas Valencia (OCP Valencia) -conglomerado de empresas formado por Puertomenor, el Grupo Corporativo Fuertes, Puerto Picasso Málaga (Igy) y Astilleros de Mallorca- y Semar y Ocibar. Del concurso quedó excluida la propuesta de Cardinal Capital Group; LTD; Tourism Business Builders, Port Ginesta, y Gestió Nàutica de Marines, vinculada a un grupo inversor catalán.

A la hora valorar las propuestas la parte cualitativa será la de mayor peso (55 puntos) frente a los 45 de la oferta económica.

Suscríbete para seguir leyendo