Desokupa acude a un futuro hotel de Ciutat Vella okupado por un movimiento social

Desde el colectivo okupa explican que la propiedad de la antigua escola San Nicolás ha contratado a la empresa de Daniel Esteve para que bloquee los accesos tras perder la vía judicial

Los integrantes de Desokupa han terminado retirándose tras una hora de espera en la puerta del edificio y la propiedad intentará el desalojo por el cauce legal

Intervención policial en un centro social okupado en València

M. Á. Montesinos

Claudio Moreno

Claudio Moreno

Un operativo formado por una veintena de agentes de Policía Local y Policía Nacional ha acordonado la calle Cadirers, en el centro de València, después de que Desokupa haya acudido con Daniel Esteve a la cabeza para expulsar a las personas que habían okupado la antigua escuela de San Nicolás.

El edificio de unos 2.000 metros cuadrados, que lleva tiempo sin uso, fue adquirido por una empresa para convertirlo en un nuevo hotel. Su licencia está en trámites, pero la propiedad tiene pendiente responder a tres informes requeridos por el ayuntamiento –los cuales no atienden por no poder acceder al edificio, alegan–. A modo de contestación simbólica contra la turistificación de Ciutat Vella, el movimiento okupa de Ciutat Vella abrió el edificio en noviembre y se apropió de varias viviendas donde de hecho ya vivían tres personas, al tiempo que organizaba encuentros con el vecindario para proponer futuros usos más populares. 

El proyecto ha permanecido meses fuera del radar. Pero el líder de Desokupa anunció en sus redes sociales que acudiría a una nueva ciudad y hoy se ha presentado acompañado de sus socios –pertrechados con varios mazos– frente a la puerta del edificio, sin que hayan intentado entrar. 

Fuera del cordón policial, los simpatizantes del movimiento okupa han denunciado que el desalojo previsto por Desokupa es ilegal –al parecer no tienen orden del juez–. Y no entendían que Policía Local y Policía Nacional cerraran el paso de activistas y vecinos del barrio mientras los miembros de Desokupa permanecían dentro del perímetro de seguridad con total tranquilidad. 

Según explican fuentes del colectivo social presentes en la negociación, la propiedad del edificio ha contratado a la empresa Desokupa para que bloqueen la entrada del edificio durante dos meses, impidiendo el acceso o la salida de personas, así como la entrada de alimentos. Las mismas fuentes indican que los propietarios habían intentado el desalojo por la vía judicial, pero que perdieron la sentencia "y han decidido recurrir a técnicas de violencia paramilitar".

Los miembros de Desokupa se retiran del centro social okupado en València

M. Á. Montesinos

No ostante, tras una hora de tensa espera, Esteve y sus compañeros han decidido retirarse porque la negociación –explican desde la Policía– volverá a los cauces legales. Los okupas han celebrado la decisión y algunos de ellos han seguido por el centro y en comparsa a los integrantes de Desokupa, a quienes han gritado insistentemente "¡Fuera nazis de nuestros barrios!" hasta que se han perdido en el parking de la Plaza de Brujas. Muchas turistas han grabado la escena y alguno se preguntaba, "¿pero qué pasa aquí?"... "Nada, los chavales, que la han tomando con los guiris", ha contestado un camarero a los pies de la Lonja.