Rain Forest avanza en la reconstrucción de las alquerías del Pouet y busca nuevos usos para la zona terciaria del Bioparc

La empresa contratista restaura con técnicas tradicionales los muros de las alquerías, futuro espacio temático dedicado a la agricultura y la seda, tras el desplome parcial de hace dos años

Muros reconstruidos en la Alquería del Rey, del siglo XV

Muros reconstruidos en la Alquería del Rey, del siglo XV / Loyola Pérez de Villegas

El conjunto de las alquerías del Pouet de Campanar, expropiadas en los años 90 para la construcción del Parque de Cabecera y el nuevo zoológico (actual Bioparc) se recupera. La empresa que se encarga de la restauración está empleando técnicas tradicionales, a base de adobes de barro y paja, para la reposición de los muros de estas alquerías, en concreto para la denominada Casa Figuerols, una de las cuatro construcciones que forman parte del conjunto integrado por la Alquería del Rey -declarada Bien de Relevancia Local-, la Casa Capota y la Casa Marcela. En la restauración se ha optado por utilizar las técnicas que se utilizaban cuando se construyó esta vivienda, que en origen era una barraca. La reconstrucción está resultando un proceso laborioso tanto por la técnica que se está utilizando como por el mal estado en el que se encontraban estas construcciones tras años deshabitadas y sin uso.

El desplome parcial de la alquería del Rey hace dos años y medio disparó las alarmas y obligó al ayuntamiento a requerir a la empresa concesionaria (Rain Forest) a una rápida intervención para evitar la pérdida del conjunto de alquerías, en especial, la del Rey, un ejemplo único de arquitectura rural renacentista. Tras una primera intervención de desescombro y apuntalamiento de urgencia, hace unos meses arrancó la fase de consolidación de las construcciones, que podría estar terminada para finales del próximo año. La previsión de la empresa concesionaria es destinarlas a usos didácticos y complementarios del parque.

Alquería del Rey, muro lateral en reconstrucción

Alquería del Rey, muro lateral en reconstrucción / Loyola Pérez de Villegas

La rehabilitación de las alquerías del Pouet, incluidas como zonas de restauración en la concesión del Bioparc, la acomete Rain Forest y la dirige el arquitecto Carmel Gradolí. Los muros reconstruidos también son visibles en la alquería del Rey, en concreto, una de las fachadas laterales, la recayente al antiguo camino del Pouet, en la que se ha recuperado el arco de acceso a la cuadra de la vivienda. La fachada reconstruida con ladrillo se revestirá con mortero de cal y se diferenciará de la parte original del edificio. En la fachada principal, recayente a la calle Pío Baroja, se han hecho catas arqueológicas que se han llevado a cabo en los muros se han identificado vanos de distintas épocas incluido el arco de la entrada principal, que se va a recuperar.

Las alquerías, en cuya reconstrucción se han reutilizado los elementos constructivos como teja y vigas de madera que se salvaron del desplome, albergarán también la Fundación Bioparc y se destinarán a exposiciones y a actividades escolares para difundir los usos que tuvieron relacionados con la agricultura, la huerta y la seda.

Locales de uso terciario de la concesión del Bioparc

Locales de uso terciario de la concesión del Bioparc / L.Pérez de Villegas

Un refugio de la guerra civil

La Alquería del Rey es un prototipo de arquitectura rural de la huerta del periodo tardogótico-renacentista. En su planta superior destacan las huellas de las antiguas andanas para la cría del gusano de seda, que se suman a la andana totalmente conservada con su bastidor de madera y bateas de caña situadas en la casa que cierra el conjunto en dirección al río. Este criadero de gusanos se va a recuperar y se expondrá al público.

Otro de los elementos que se ha encontrado en la intervención arqueológica, dirigida por Víctor Algarra y Paloma Berrocal, es un refugio de la Guerra Civil. Se trata de un habitáculo pequeño pero bien conservado y cuya singularidad radica en que las escaleras están excavadas en la tierra. El refugio, que se ha incluido en el listado de refugios antiaéreos propuestos como Bien de Relevancia Local del Ayuntamiento de València, se conservará como parte del conjunto.

Locales de uso terciario sin uso

Mientras las alquerías del Pouet avanzan hacia su recuperación y nuevos usos, el proyecto del parque de multiaventura con atracciones de agua y 25 millones de euros de inversión que planteó en 2019 al anterior gobierno el la empresa concesionaria ha quedado aparcado. Las reticencias que puso la anterior responsable del Ciclo del Agua, la socialista Elisa Valía, al consumo de agua que supondría el nuevo parque frenó el proyecto. Aunque la empresa no ha renunciado a llevarlo a cabo, de momento no ha habido contactos con el nuevo gobierno del PP y Vox para retomarlo.

Otra de las asignaturas pendientes de la empresa concesionaria es la dinamización de la zona terciaria de la plaza de acceso al Bioparc, cuyos locales forman parte de la concesión y están cerrados y sin uso desde hace tiempo. El laser game que funcionaba en uno de estos locales cerró hace meses.

De momento en esta zona terciaria solo funciona la Escuela Montessori, que ocupa varios locales ubicados entre el parque y las alquerías del Pouet. La empresa concesionaria es reacia a ceder locales a terceros para su explotación por el riesgo de que desvirtúen la filosofía de este parque de la naturaleza ambientado en África y reconocido por sus programas de conservación de especies amenazadas. La empresa estudia nuevos usos vinculados al parque para estos locales, ubicados frente a una de las zonas de expansión del barrio de Campanar.

Suscríbete para seguir leyendo