Otra noche sin pegar ojo en la Cruz Cubierta

Botellones y gritos impiden el descanso a los vecinos de esta zona de València que encadenan demasiadas noches "infernales"

Botellones y escándalo en la Cruz Cubierta y los vecinos sin poder dormir

Levante-emv

Claudio Moreno

Claudio Moreno

Los vecinos de la Cruz Cubierta han vuelto a tener una noche "infernal". Esta vez no se han registrado batallas campales o linchamientos, pero el griterío de multitud de jóvenes ha impedido dormir a los residentes de la zona.

Como ya contó este periódico, los aledaños de una popular discoteca situada en la calle San Vicente Màrtir se han convertido en un foto de conflictividad y de hecho, en lo que va de año, la Policía Local ha realizado cien intervenciones con 14 detenciones. 

La USAP tiene presencia constante de 6 a 9 de la mañana, que es cuando cierra la discoteca. Además, según explican los propios vecinos, varias patrullas estuvieron la semana pasada apostadas en la zona esperando a los chavales que se bajaban del autobús con el botellón en la mano, los cuales se dispersaban y no molestaban.

Pero la madrugada de este viernes al sábado ha vuelto a resultar complicada. Decenas de jóvenes se han concentrado debajo de las viviendas de la zona, algunos de ellos visiblemente ebrios, generando un escándalo que hacía imposible conciliar el sueño. Los residentes han llamado insistentemente a la Policía Local sobre la 1.30 de la madrugada pero denuncian que esta no ha descolgado el teléfono.

"Somos varios vecinos los que hemos llamado al 092 y nadie responde. Aquí no se puede pegar ojo. No hay derecho" lamentan los residentes, quienes añaden que finalmente llegaron varios agentes para desalojar a los chavales hacia la zona de la antigua fábrica de Turia, pero sin demasiado éxito, porque conforme se iban unos grupos llegaban otros al área residencial.