Propietarios de parcelas agrícolas abandonadas piden aumento de edificabilidad en la revisión de la ley de l'Horta

Proponen en el proceso de consultas abierto por la Conselleria hacer jardines como alternativa a recuperar los cultivos

"Si no dan facilidades la huerta degradada se quedará como está", afirman

Almacen de Poble Nou que la ley de L'Horta señala como espacio de huerta a regenerar

Almacen de Poble Nou que la ley de L'Horta señala como espacio de huerta a regenerar / Fernando Bustamante

La Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio ha recibido en el periodo de consultas previo a la modificación de la Ley de l’Horta, aprobada en 2018, una decena de propuestas de particulares, agricultores, colectivos ecologistas, vecinos y propietarios de las parcelas de huerta abandonada que el Plan de la Huerta, una de las grandes apuestas del anterior gobierno del Botánic, grafió como espacios a edificar en parte a cambio de recuperar la mitad del suelo agrícola con el objetivo de dinamizar la huerta. 

El fracaso de esta fórmula de los denominados enclaves de regeneración de huerta (ERH), con solo una propuesta en trámite para una residencia para personas mayores en la Punta, que lleva cinco años esperando licencia, y varias rechazadas, está detrás de la modificación de la ley que impulsa el nuevo Consell de PPy Vox de Carlos Mazón.

Un corsé más que una ayuda

Las propuestas ciudadanas previas a la reforma y la fase de alegaciones en si dejan ver que la ley ha sido más un corsé que un instrumento para hacer más rentable la valiosa huerta valenciana. Así lo explica uno de los dueños de uno de los enclaves de huerta de Poble Nou, que funciona como almacén de coches y que el quiere transformar.  Para que le cuadren los números asegura que tendría que poder edificar la mitad de su parcela de 20.000 metros cuadrados. Su idea es promover una residencia de mayores o viviendas, pero la ley tal como está lo impide. «Si no dan facilidades la huerta seguirá degradándose», asegura.

Este empresario ha aglutinado a buena parte de los propietarios de los cerca de 30 enclaves de huerta del término de València para presentar alegaciones a la ley. En su gran mayoría desconocían que sus parcelas, en las que hay todo tipo de actividades, desde almacenes agrícolas hasta talleres, podían transformase. Y no a todos les gusta la idea. En sus alegaciones demandan facilidades para poder en un futuro, y sin el condicionante de un plazo temporal, poder reconvertir sus parcelas en línea con los objeticos del Plan y la Ley de l’Horta. 

Los propietarios de huerta degradada demandan a la conselleria que concrete los usos residenciales, dotacionales y terciarios que recoge de manera demasiado genérica la ley y evitar así la arbitrariedad a la hora de aprobar proyectos de inversión. También que se amplíe la definición de enclaves de recuperación de huerta (ERH) no solo a los terrenos degradados sobre los que hay edificaciones en situación de ruina o en mal estado de conservación, sino a todas las edificaciones no ajustadas al cumplimiento de los objetivos de la ley.

Consideran que los porcentajes de edificabilidad asignados por huerta recuperada (un tercio de la parcela sin edificar y un 10% extra en las que tengan edificaciones previas) no son viables y piden un aumento de la edificabilidad, el doble, para que la mitad de las parcelas sin edificación puede destinarse a uso residencial o terciario y el resto a suelo agrícola y aquí también plantean que crear zonas ajardinadas sea equiparable a recuperar cultivos.

Oficinas, restaurantes y aparcamientos

Entre las propuestas se incluya la del Ayuntamiento de Picanya, que propone a la conselleria que se genere un perímetro de 300 metros en el borde urbano con la huerta que se destine a espacio público no urbanizable de competencia municipal para generar espacios de transición entre el caso urbano y la huerta que acaben con la actual degradación de estos bordes.

Viu l’Horta es otro de los colectivos que ha presentado propuestas para hacer rentable la huerta y plantean abrirla a nuevos usos y actividades, citan el «coworking», oficinas, instalaciones deportivas, hostelería, restauración, acompañados de zonas de aparcamiento reversibles, pero no más viviendas.n

En el extremo contrario a toca la huerta se posiciona Per l’Horta que advierte de que la reforma de la ley para «flexibilizar» las limitaciones a los usos y edificaciones será un retroceso.

Per l'Horta pide que no se toque la ley

Para Per l'Horta la revisión de la ley porque supondría un retroceso en la protección de este espacio. Consideran ajustadas las previsiones de la ley que permite a través de los enclaves de huerta edificar un tercio de una parcela sin edificaciones previas y hasta un 10% extra de edificabilidad en las que si tienen construcciones previas. Modificar la ley sin una propuesta alternativa clara es, a juicio de Per l'Horta, "dar carta blanca» a la degradación.

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