Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mercados municipales de València en jaque: Cierran varios puestos de Russafa por el intenso calor

Los vendedores del Mercado de Russafa aseguran que es "inhumano" trabajar sin aire acondicionado

Puestos del Mercado de Russafa cerrando antes de tiempo por el intenso calor y la falta de refrigeración

Puestos del Mercado de Russafa cerrando antes de tiempo por el intenso calor y la falta de refrigeración / M.A.MONTESINOS

Josephine Burgos

Josephine Burgos

València

El Mercado de Russafa es otra víctima de la ola de calor por la que está pasando València. Sus quejas se suman a las de los vendedores del Mercado Central, otro referente del producto fresco de la capital que también sufre los problemas del sofocante calor. Por ello, los vendedores del mercado piden soluciones ante esta situación: "Cada 20 minutos tengo que estar tirando hielo", declara el pescadero Jesús Laguna. Las jornadas laborales se vuelven eternas para vendedores y limpiadores que vuelven a casa "chopados" a causa del calor y aseguran que es "inhumano" trabajar así.

Los propietarios de los puestos afirman que se ven obligados a comprar menos producto para que no se ponga en mal estado. Además, casi todos los artículos los tienen tienen que sacar poco a poco en los mostradores para mantener el bienestar del género; otros se arriesgan a sacarlo todo a la vez sabiendo que no aguantará mucho en buenas condiciones. La pérdida de dinero es de 70 u 80 euros cada día, Jesús Laguna subraya: "Con estas temperaturas todo el pescado se pone malo. ¿Eso quién lo paga?".

Explican los mercaderes que los aires acondicionados que hay instalados en el recinto no funcionan en su mayoría. Angustias Ramírez, también pescadera, lo repalda: "Vienen, arreglan el aire y se vuelve a estropear". Por este motivo, los mercaderes han optado por comprarse ventiladores, cosa que no salva su producto, pero les ayuda a soportar el calor sofocante: "Gastamos más dinero en luz que en otra cosa, al final son ocho horas de ventilador encendido", expresa José Luis Nogeda, propietario de uno de los puestos.

El ayuntamiento ha comunicado que el año que viene empezarán a arreglar los desperfectos, según han comentado los trabajadores, sin embargo, muchos se preguntan qué hacer este año: "Han dicho que el año que viene harán cosas pero y este qué hacemos ¿nos morimos?", reclama Jesús Laguna.

Verdura y fruta de uno de los puestos que se deteriora rápidamente por la falta de climatización del mercado de Russfa

Verdura y fruta de uno de los puestos que se deteriora rápidamente por la falta de climatización del mercado de Russfa / M.A.Montesinos

La clientela se marcha a los supermercados

A todo esto se suma la preocupación por la falta de clientela. Muchas personas deciden "irse a comprar a los supermercados y estar frescos" en lugar de pasarlo mal comprando en el mercado: "El personal de seguridad ha llamado tres veces al 112 porque las señoras se marean y se caen", sostiene Angustias Ramírez. Esto es algo en lo que está de acuerdo otra comerciante, Carmen Capdevila, quien recuerda que tuvo que ayudar a sentarse a una mujer porque "le dio un síncope".

También cuenta que los aparatos refrigerantes se escarchan y no funcionan, lo que casi le cuesta perder todo su género. "Aquí hemos llegado a estar a 36º", manifiesta Victor Vidal, un joven que acaba de empezar su negocio en el Mercado de Russafa y que confirma que "es muy díficil salir adelante en tales condiciones". Los mercaderes advierten que sanidad pide unos requisitos que no pueden cumplir debido a las elevadas temperaturas a las están expuestos sus productos y protestan porque, cada cosa que se deteriora por las circuntancias, lo tienen que pagar ellos.

Un termómetro registra la temperatura en el interior del mercado de Russafa al mediodía

Un termómetro registra la temperatura en el interior del mercado de Russafa al mediodía / M.A.Montesinos

"Hemos llegado a los 36º"

Ningún puesto del Mercado de Ruzafa se libra de las consecuencias del calor abrasador: "Preguntes a quien preguntes, todos estamos igual", expresa José Luis Nogeda. En repostería hay un claro problema ya que los chocolates "se funden si los sacas antes de tiempo" y tienen que poner muy poco a poco cada pieza en el mostrador. En la zona de frutas y verduras tienen que "bajar el precio" de los diferentes artículos debido a que en pocas horas se deterioran. Los vendedores exponene que a partir de las 10.30 "ya no se puede estar" y muchos de ellos cierran los puestos antes de tiempo porque a ciertas horas es "imposible seguir trabajando".

La imagen que mucha gente se encuentra al entrar al mercado es la de un vacío que destaca y la de unas personas que se encuentran "hartas" de aguantar lo que llevan aguantando desde hace "dos años". A parte de eso, el calor solo hace que "atraer a moscas" que hacen de la situación algo peor de lo que ya está.

El ayuntamiento licitó en mayo las obras de renovación de la climatización

La Concejalía de Comercio del Ayuntamiento de València es consciente de los problemas de climatización que arrastra desde hace años el popular Mercado de Russafa. En mayo de este año sacó a licitación las obras de mejora de la eficiencia energética del recinto con un presupuesto de 2,3 millones de euros. La renovación de la "obsoleta" refrigeración del mercado tiene un plazo de ejecución de ocho meses.

El pliego de condiciones del contrato reconocen la problemática del mercado. El recinto, expone, "dispone en la actualidad de un sistema de climatización de una notable antigüedad, afectado por numerosas averías y emplea gases refrigerantes poco adecuados". El estado general del edificio requiere la renovación tanto de instalaciones térmicas, alumbrado, protección de incendios así como determinadas actuaciones de mejora de la parte de la arquitectura de la edificación”. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents