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La restauración de San Nicolás, la "capilla sixtina valenciana", suma reconocimientos

Hispania Nostra hace entrega al párroco, Juan Antonio Corbí, y al equipo de Pilar Roig y Carlos Campos de la placa que reconoce el trabajo realizado para salvar los valiosos frescos barrocos del templo

El equipo integrado integrado por la UPV, el Instituto de Restauración, la Fundación Hortensia Herrero y el párroco de San Nicolás junto a los responsables de Hispania Nostra

El equipo integrado integrado por la UPV, el Instituto de Restauración, la Fundación Hortensia Herrero y el párroco de San Nicolás junto a los responsables de Hispania Nostra / Ana de los Ángeles

València

La restauración de la Iglesia de San Nicolás que llevaron a cabo en 2016 el equipo multidisciplinar encabezado por el arquitecto Carlos Campos y la restauradora Pilar Roig y financiada por la Fundación Hortensia Herrero suma reconocimientos. En esta ocasión, de Hispania Nostra, filial en España de Europa Nostra, asociación sin ánimo de lucro reconocida por la Unesco, que se encarga desde hace décadas de la defensa del patrimonio histórico señalando con su lista roja los bienes más amenazados. Su presidenta, Araceli Pereda, ha hecho entrega este jueves de una placa a los responsables de devolver a la vida la que el restaurador de la capilla Sixtina vaticana, Gianluigi Colalucci, vino a considerar como la "sixtina valenciana".

"Es un honor entrar en el selecto grupo de monumentos reconocidos por Hipania Nostra", ha destacado el párroco de San Nicolás, Juan Antonio Corbí. "Podíamos haber restaurado y cerrado y quien quisiera ver esta obra de arte viniera a misa, pero desde el primer momento la idea fue abrir las puertas para que todo el mundo pudiera visitarlo". Tras su restauración, el párroco de San Nicolás puso en marcha un proceso de gestión de visitas y difusión cultural del templo, que se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de la ciudad.

"Impresionantemente bella"

La presidenta de Hispania Nostra, Araceli Pereda, ha dado la enhorabuena a todos los que intervinieron en la recuperación de los 2.000 metros cuadrados de frescos obra de Antonio Palomino y su discípulo Dionís Vidal que decoran la bóveda de San Nicolás, una obra de arte "impresionantemente bella". Los frescos barrocos estuvieron ocultos por el humo negro de las velas durante décadas. La minuciosa restauración tanto estructural como de las pinturas que llevó a cabo el tándem Campos-Roig devolvió el esplendor perdido al templo, uno de los más antiguos de la capital. Pereda ha destacado la complejidad de los trabajos para la recuperación de este patrimonio que "no estaba todo lo bien conservado que debía".

San Nicolás recibe el reconocimiento de Hispania Nostra en la categoria dos, de las tres que existen, que se concede a las intervenciones sobre el patrimonio que generan desarrollo social y economico. Reconoce además Hispania nostra la "calidad del trabajo técniico de un equipo mumtidisciplinar financiado por una entidad privada que ha permitido recuperar un valioso patrimonio con un resultado extraordinario".

El equipo de arquitectos y restauradores de la Politécnica de València ha destacado el valor que ha tenido esta interveción para la investigación por la transferencia de conocimientos que ha supuesto. La restauración de San Nicolás supuso importantes avances en la utilización de nuevas tecnologías y métodos de limpieza inocuos con el patrimonio artístico y el medio ambiente a partir de soluciones bacterianas, microemulsiones y enzimas.

En breve se presentará otra de las intervenciones destacadas del equipo Roig-Campos: la restauración de los frescos de la Iglesia de los Santos Juanes, un nuevo desafío que, según avanzada a este diario la restauradora, va a sorprender a todo el mundo.

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