Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Catalá hará una nueva propuesta para la Zona de Bajas Emisiones con Vox desaparecido

Carbonell ha incluido en su plan algunos de los asuntos que le ha pedido la oposición

La formación que lidera Abascal no moverá su posición en contra

Jesús Carbonell, concejal de Movilidad del Ayuntamiento de València.

Jesús Carbonell, concejal de Movilidad del Ayuntamiento de València. / Germán Caballero

José Parrilla

José Parrilla

València

El pleno de hoy en el Ayuntamiento de València volverá a debatir sobre la Zona de Bajas Emisiones. El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, del PP, presentará una última oferta a la oposición en la que incluye alusiones a los tres asuntos que más les preocupaban, que son el perímetro, las etiquetas y los plazos. Es la última oportunidad, admite, de salvar la ZBE y los 115 millones que puede perder València por este motivo. Los socialistas, por su parte, lamentaron ayer la falta de conversaciones desde hace once días y mostraron de nuevo su voluntad de negociar. El que no se ha pronunciado ha sido el grupo municipal de Vox, que ha sido el que ha metido a València en este laberinto con su negativa, a última hora y después de media docena de votaciones favorables, a apoyar una medida que, a su juicio, forma parte del "fanatismo climático de la izquierda". Curiosamente, Catalá ha asumido desde el primer día esa postura de sus socios y según han confirmado fuentes de vox, no ha habido ni conversaciones, ni negociaciones, ni nada parecido, sin que ello haya penalizado a la formación que lidera Santiago Abascal y, por el contrario, tenga duramente enfrentados al resto de partidos.

Así las cosas, el pleno de hoy se presenta decisivo para la negociación y para retratar a los grupos políticos y a la propia coalición de Gobierno PP-Vox. También para definir las responsabilidades de cada uno.

En principio, el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha anunciado que presentará en el pleno una última propuesta para la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la que se incluyen los puntos que ha sugerido la oposición respecto a la ampliación del perímetro, la inclusión de la etiqueta B y los plazos de puesta en marcha. Carbonell, que no ha querido desvelar más datos de su propuesta, ha admitido que se trata de la última oportunidad de tener una ZBE en València. "No hay plan B, si no hay acuerdo no hay Zona de Bajas Emisiones", ha dicho con contundencia.

En cualquier caso, el concejal se ha mostrado optimista respecto a un posible acuerdo y no se plantea la opción de dimitir. "Entendería mi renuncia si fuera yo quién pone los obstáculos, pero yo soy el que está haciendo todo lo posible por un acuerdo", dice.

María Pérez y Borja Sanjuan, concejales socialistas de València.

María Pérez y Borja Sanjuan, concejales socialistas de València. / Levante-EMV

Los socialistas aprietan

Entre tanto, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de València, Borja Sanjuan, ha tendido la mano al gobierno municipal "una última vez antes de que se agote el plazo para pactar una Zona de Bajas Emisiones real y efectiva que evite que la ciudad se quede sin herramientas para combatir la contaminación y que los valencianos y valencianas pierdan más de 115 millones de euros así como las ayudas para el transporte en la EMT".

El Partido Socialista está dispuesto a aprobar una Zona de Bajas Emisiones real a pesar de lo que nos encontramos en frente es una contraparte que no tiene ningún interés en hacerlo. Y, para evidenciar esta situación, vamos a plantear una moción alternativa a la propuesta que ya habíamos presentado al pleno en la que se recogerán las alegaciones que hizo el Partido Socialista y que fueron rechazadas por el PP, así como un acuerdo político por el Corredor Verde. Y una tercera condición, que es que, en el caso de que ese acuerdo no se materializara a tiempo, como exige la ley, el concejal de movilidad dimitiera”, ha expuesto Sanjuan en una intervención junto a la concejala María Pérez.

Sanjuan defiende el Corredor Verde

Sanjuan ha defendido la inclusión de un acuerdo político por el Corredor Verde alegando que la irracionalidad de aprobar una ordenanza para reducir la contaminación “mientras, por otra parte, permitimos que una parte de la ciudad tenga peor calidad del aire permitiendo que entren coches donde hoy no los hay. Es decir, lo contrario del objetivo que establece la Zona de Bajas Emisiones”.

El responsable socialista ha reprochado las “mentiras” que ha lanzado Catalá sobre la negociación de la Zona de Bajas Emisiones y ha incidido en su “inexistente” voluntad de llegar a un acuerdo. “Lo que está haciendo ahora mismo el gobierno de Catalá es dar un espectáculo absolutamente bochornoso porque pretenden permitir que seamos la única gran ciudad de España que puede quedarse sin Zona de Bajas Emisiones, es decir, que sea más fácil contaminar y todo porque Catalá y su concejal están más pendientes de su juego de culpas que de buscar soluciones”.

Una negociación ficticia

Por su parte, María Pérez ha desvelado las negociaciones fantasmas que ha protagonizado el PP para llegar a un acuerdo sobre la ZBE. La edil ha confirmado que el gobierno municipal apenas ha realizado tres contactos desde el pasado pleno para simular unas negociaciones inexistentes y sin voluntad real de llegar a un acuerdo. “Apenas hemos entablado conversaciones desde el pleno del pasado 28 de octubre y fue para trasladarnos una propuesta escueta en la que se comprometían a incluir restricciones para la etiqueta B en 2032. Es decir, no en este mandato ni en el siguiente sino en el próximo y, además, permitiendo una circunvalación de tráfico sin límites por Serrería. Desde entonces, hace 11 días, no ha habido más conversaciones, lo que demuestra que Catalá no tiene ninguna voluntad de arreglar el problema de contaminación y los socialistas no vamos a participar del espectáculo de aprobar una norma que no sea efectiva”, ha continuado.

“Están en una lucha del relato. Si no, no se entiende que anuncie una propuesta directamente para el pleno. Si tuviera intención de aprobar la ordenanza, estaría negociando todos los días para llegar al pleno con un acuerdo para que esta ciudad no sufra las consecuencias. A Catalá se le acaba el tiempo porque, si no se alcanza un acuerdo en los próximos días, no se podrá cumplir con los plazos establecidos. Y ya lleva 11 días sin dar señales de vida”, ha finalizado.

A este respecto, Carbonell asegura que esa falta de negociación es responsabilidad del propio grupo socialista, que "dijo que sin el Corredor Verde no hay nada que negociar".

Vox mantiene su postura

Finalmente, el grupo municipal de Vox, a preguntas de este periódico, ya ha adelantado que no moverá absolutamente nada de su postura. No votará a favor de la ZBE y lo hará con el argumento que ya esgrimió en el último pleno, que su lucha contra el "fanatismo climático". Ni cambiará de postura y nadie le ha pedido siquiera que lo haga. Según las fuentes, no ha habido conversaciones con el PP en este sentido y no las habrá.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents