Llegan las nuevas sanciones de basura en València: Hasta 3.000 euros por orinar o dejar la basura tirada en la calle
El consistorio será más estricto con el depósito de electrodomésticos, muebles y escombros en la calle y multará a los "rebuscas" que sacan residuos, enseres o ropa de los contenedores

Restos de basura en las calles / Ana de los Ángeles

La Modificación de la Ordenanza de Limpieza se ha convertido en el principal argumento de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de València. Calificado de "pasos de gigante" empieza ahora su proceso de elaboración, presentación de enmiendas y alegaciones y exposición pública hasta su aprobación definitiva. "Es el inicio del trámite" ha asegurado el concejal de Limpieza, Carlos Mundina, que ha comparecido este viernes junto con el portavoz del gobierno local, Juan Carlos Caballero, en la rueda de prensa habitual tras la junta. Mundina ha valorado el esfuerzo de los técnicos municipales que "han hecho un trabajo muy importante para su elaboración". La ordenanza de limpieza es de 2009 y debía actualizarse para ajustarse a las necesidades de la ciudad y a las nuevas leyes estatal y autonómica que incluyen también obligaciones añadidas para los ayuntamientos.
Lo que está claro es que la ordenanza incide, señala y aumenta el capítulo de sanciones e infracciones. Se definen y clasifican las infracciones como leves (con multas de hasta 750 euros), graves (hasta 1.500 euros) y muy graves (hasta 3.000 euros).

Se perseguirá el depósito de basura en papeleras / Francisco Calabuig
Tres mil euros por orinar o evacuar en la calle
Así, se considerarán infracciones leves ensuciar la calle (siempre que el coste de restitución no supere la multa); realizar actividades privadas de limpieza que causen molestias en la vía pública manipular, rebuscar y retirar toda clase de residuos depositados en la calle en espera de ser retirados por los servicios municipales; dar de comer a los animales (como palomas); no limpiar con agua de inmediato la orina de animales de compañía; realizar en la vía pública, cualquier operación de reparación y limpieza de vehículos; colocar carteles, adhesivos o similares en elementos públicos o privados sin autorización; depositar residuos no cumpliendo con las condiciones y horarios establecidos o tirar objetos distintos a los admisibles en cada caso; obstaculizar las operaciones de carga y descarga y de traslado de los residuos; no retirar de la vía pública los contenedores que se utilicen en la recogida de residuos puerta a puerta; arrojar residuos desde las ventanas, terrazas o balcones; también arrojar cigarros, cigarrillos, colillas, u otras materias encendidas en la vía pública; depositar chicles, papeles o colillas (residuos de pequeño tamaño) en lugares distintos a las papeleras; dificultar o impedir de forma leve las inspecciones; y la entrega de los residuos domésticos y comerciales.
Los chicles y toallitas en el foco
Hay infracciones leves que se elevan a la categoría de graves según el alcance del daño producido. Así estropear funcional o estéticamente los contenedores o cualquier mobiliario urbano se considera falta grave, así como arrojar cigarros, cigarrillos, colillas, u otras materias encendidas en las papeleras. El ayuntamiento pondrá énfasis en el problema de los chicles y pipas, residuos los primeros muy complicados de eliminar, que serán especialmente perseguidos "y serán graves, con multa de entre 750 y 1000 euros".
Evacuar residuos domésticos por la red de alcantarillado se tipifica como infracción grave. Hay que recordar que la ciudad tiene un serio problema con el atasco de los colectores por las toallitas. También depositar o abandonar animales muertos en la vía pública; quemar residuos en terrenos públicos o privados; negar información grave sobre residuos potencialmente peligrosos; y abandonar enseres, como colchones, y muebles en vía pública. Esto último es un problema grave en algunas zonas de la ciudad, como el Marítimo, por las chatarrerías clandestinas. No separar en origen los residuos o no recoger de inmediato los excrementos de animales de compañía, se penalizará también con multas de hasta 1.500 euros.

Nuevas disposiciones / RLV
Como muy graves, con multas de hasta tres mil euros, se incluyen abandonar la basura, sin depositarla en el contenedor, o arrojar residuos de pequeño tamaño sin usar las papeleras. También escupir o satisfacer las necesidades fisiológicas, que "es una falta de respeto y una cuestión de educación" o hacer pintadas en bienes protegidos y no retirar sobrantes de obras, ha explicado Mundina. Las administraciones gastan mucho dinero en limpieza de acciones vandálicas en edificios en los que se ha invertido mucho dinero para su preservación", ha recordado el concejal.
La ordenanza también afecta a los transportistas que no podrán llevar residuos y otros materiales sin cumplir las condiciones necesarias; tampoco transportar hormigón con vehículo hormigonera sin llevar cerrada la boca de descarga. Se cataloga como muy grave "no retirar sobrantes de obras y escombros: dejarlos en la vía pública o en las islas de basura", algo bastante habitual en los últimos años por la proliferación de obras vinculadas a la reformas y nuevos usos turísticos.
La ordenanza eleva a muy graves infracciones tipificadas como graves, como depositar residuos en contenedores donde no toca, según las consecuencias y alcance de la infracción. Abandonar vehículos al final de su vida útil en la calle también se multará con hasta 3.000 euros.

Nuevas disposiciones / RLV
Concienciar no castigar
El ayuntamiento va a ser riguroso con "el servicio de recogida puerta a puerta de los comercios, que se deberá ser mucho más riguroso en lo que es el horario para no dejarlo antes de tiempo" y otra sanción que se impondrá con hasta tres mil euros "los voluminosos, del tipo, electrodomésticos, mobiliario y demás, antes de tiempo"; es decir, "sin pegatina". Y "si la contrata no lo recoge en el horario estipulado, será a la contrata a la que se sancionará". El texto, salta a la vista, es especialmente punitivo, pero Mundina quería tratar de leerlo de otra forma: "La idea que debe prevalecer es concienciar. No queremos ir con la norma y castigar"

Nuevas disposiciones / RLV
Sobre la "obligación de separar los residuos" y si esto quiere decir que se sancionará si no se hace, Mundina aclara, "tenemos que reciclar" pero sin considerar que fuera una persecución sistemática del contenido de las bolsas.
La cuestión de los "rebuscas"
El concepto de sancionable de la "extracción, rebusca o recogida" de residuos parece afectar claramente a los chatarreros que acuden a recoger material, especialmente en bicicleta. "Eso es una realidad. "No queremos criminalizar, porque son personas en situaciones, llamémosles, complicadas". "No se trata de perseguir" pero el caso es que es un problema incluso con los nuevos contenedores, que tienen un sistema de bloqueo para que no se levantasen las tapas y "no nos queda ni uno bien porque los fuerzan". No hemos puesto sanción de hasta tres mil euros, sino que puede ser leve llegado el momento, pero esa conducta había que reflejarla como infracción. Lo hagan los "rebuscas" o lo haga un ciudadano normal. Porque luego lo ves como lo dejan y el resultado es que València está sucia".
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