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València abre la puerta a transformar gasolineras urbanas en oficinas, supermercados o zona comercial

L a implantación de Zonas de Bajas Emisiones, la nueva movilidad y el coche eléctrico llevan a los dueños del suelo ocupado por estaciones de servicio a pedir que se autoricen nuevos usos del suelo

La gasolinera de Corts Valencianes, en Beniferri

La gasolinera de Corts Valencianes, en Beniferri / JOSE MANUEL LÓPEZ

València

La implantación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) libre de los coches más viejos y contaminantes en València parece lejana por el boicot de Vox y la falta de apoyo de los grupos de Compromís y PSPV a la propuesta "de mínimos" del PP de Mª José Catalá. Sin embargo, hay quien ve más claro que el futuro de la ciudad pasa por la aplicación de estas medidas de restricción a los coches contaminantes. Anticipándose a todo, algunos inversores han solicitado el cambio de uso a terciario de terrenos ocupados por negocios muy vinculados al coche y a los combustibles fósiles, como son las gasolineras. El futuro de este servicio, que en su día se consideró esencial para el desarrollo de las ciudades, es cambiante, al menos, en las grandes urbes donde el suelo lucrativo escasea.

El plan especial de Campanar-Beniferri que tramita el Ayuntamiento de València anticipa lo que puede ocurrir en otras zonas de la ciudad. La versión definitiva del plan, superado el proceso de alegaciones, acepta el cambio de uso de las parcelas que ocupan en estos barrios las gasolineras, habitualmente operadas en régimen de arrendamiento o concesión, que hasta ahora se consideraban en el planeamiento una "infraestructura de servicio urbano" (SQI-6), una calificación que los dueños del suelo consideran demasiado "limitante". Es el caso de la inmobiliaria Guadalmedina (IGSA), propietaria de la parcela que ocupa la gasolinera de la rotonda de Pío Baroja, que ha mostrado su disconformidad con el hecho de que el citado plan le asigne en exclusividad dicha calificación. Recuerda que la gasolinera está en un ámbito predominantemente residencial (la zona de expansión de Campanar desarrollada entre otras por la citada promotora) y pide el cambio a terciario, lo que permitiría ubicar, por ejemplo, un supermercado, una zona comercial u oficinas.

Argumenta IGSA que "cabe cuestionarse a la vista de las actuales tendencias en políticas medioambientales, si no deberíamos ampliar dicho uso a otros usos terciarios compatibles dentro de la trama urbana". Apunta que no se discute la potestad municipal para fijar el emplazamiento de una estación de servicios en un entorno urbano preferente residencial, valorando la posibilidad de compatibilizar y ampliar a otros usos específicos "menos distorsionantes para la vida de las personas". Añade la promotora de la familia Ballester que la parcela en cuestión está calificada como privada con uso lucrativo y que realmente "se trata de un servicio urbano ni obligatorio, ni necesario en la zona, con lo que en caso de no existir una demanda real de dicho servicio la parcela se quedaría sin materializar su aprovechamiento dada la limitación tan estricta que el planeamiento impone". La promotora no plantea un uso dotacional específico y apunta que deberá concretarse "en función de las necesidades de la población".

Gasolinera de la rotonda de Pío Baroja

Gasolinera de la rotonda de Pío Baroja / JOSE MANUEL LÓPEZ

Limitante y sin interés público

Argumenta la inmobiliaria en sus alegaciones que "las actuales políticas en materia de movilidad y de reducción de consumo de combustibles fósiles llevan a plantearnos el futuro de las estaciones de servicio en las ciudades". "La tendencia actual propone la reducción de los desplazamientos privados en el interior de la ciudad, acotando los centros urbanos como 'zonas de bajas emisiones', e impulsando el transporte público y los vehículos de movilidad personal no contaminantes". En este contexto, continúa el promotor, "parece que tiene sentido pensar en un uso alternativo para las parcelas calificadas como 'Estación de Servicio' por el plan especial de Campanar". Es, a su juicio, "una limitación singular de la propiedad del todo injustificada, más cuando no existen razones de interés público que permitan justificar la propuesta". Por ello solicita "que se amplíen los usos terciarios que se proponen para la parcela en cuestión".

El plan general de ordenación urbana de 1988 califica como "Estaciones de Servicio" (IS-6) de uso privado numerosas parcelas destinadas a gasolineras en toda la ciudad. El destino de estas parcelas, admiten ahora los redactores del plan de Campanar, "queda muy limitado si tenemos en consideración las políticas actuales en materia de movilidad y de reducción de consumo de combustibles fósiles, aunque las estaciones de servicio son un servicio urbano necesario", por lo que se propone (como consecuencia de las alegaciones) "ampliar el uso de estas parcelas" asignándoles la calificación como Terciario de tipo 4 (TER-4).

Esta calificación, explican fuentes de la Concejalía de Urbanismo, abre una vía para que las gasolineras puedan reconvertirse en otro tipo de espacio de terciario pero, puntualizan, "de baja intensidad", esto es, "no se podrán levantar alturas, será una planta más a lo sumo si se concentra edificabilidad". Con todo, detallan en el ayuntamento aún no se ha solicitado formalmente un cambio de uso. De momento, la puerta queda abierta.

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