El puerto marca a Catalá los tiempos del gran Parque de Desembocadura
El gobierno de Catalá asegura que el proyecto de ejecución se presentará antes de acabar el año pero los presupuestos municipales de 2026 no incluyen partida para las obras de ajardinamiento presupuestadas en 35 millones

Figuración del Parque de Desembocadura / R
El Parque de Desembocadura de València, el nuevo pulmón verde llamado a culminar el Jardín del Turia y regenerar los tramos finales del viejo cauce, desde l’Oceanogràfic al puerto, no figura con una partida de peso en las inversiones de los presupuestos municipales de 2026, donde únicamente se contempla una dotación de 1,2 millones de euros para la ejecución del paseo ciclopeatonal que conectará la Ciutat de les Arts con Natzaret. Para la ejecución del Parque de Desembocadura propiamente dicho, una gran obra con un coste estimado de 35 millones de euros a ejecutar por fases, la Autoridad Portuaria de València se ha comprometido a sufragar 13,5, nada más con nombre y apellidos.
Acabar el Jardín del Turia es una de las obras que la alcaldesa, María José Catalá, ambiciona dejar como legado de gestión en el "Cap i casal". La idea era licitar las obras de la primera fase del parque (la que va desde el puente de Astilleros al puerto) antes de acabar el año, para poder arrancar en 2026 y ver ya algún avance en 2027, año electoral, en el que está por ver si Catalá será nuevamente candidata a la alcaldía o, por contra y tras la dimisión de Carlos Mazón, lo será a la Generalitat. El proyecto de ejecución de este primer tramo del Parque de Desembocadura se encargó en mayo de 2024 a Inventario Arquitectura (aunque la firma formal no se produjo hasta octubre de ese año). El proyecto se presentó en abril de este año, pero sigue inédito y madurando en los distintos servicios municipales que tienen que informarlo, desde el Ciclo Integral del Agua al de Bomberos o el de Parques y Jardines. Sin embargo, el último escollo que ha desbaratado los tiempos ha sido el acuerdo con el puerto.
La complejidad de la urbanización de los tramos finales del antiguo cauce del Turia no escapa a nadie. El ayuntamiento pidió al equipo redactor que incluyera en el proyecto la prolongación del colector norte para dar salida a los excedentes de agua de muy baja calidad que se acumulan en el tramo final del cauce, donde tras episodios de intensas lluvias se suelen producir vertidos de aguas fecales mezcladas con pluviales. Fuentes del gobierno de Catalá apuntan que el proyecto se presentará en dos semanas, previsiblemente, una vez cerrado el acuerdo para su ejecución con la Autoridad Portuaria de València (APV). Sobre la falta de partida presupuestaria para la licitación de las obras, las fuentes municipales consultadas quitan importancia y apuntan que se dotará cuando corresponda.
La imposible salida natural al mar
El diseño de los tramos finales del Jardín del Turia fue objeto de un concurso internacional de ideas que ganó en 2023 la propuesta (Con)fluir del equipo que lideran Carmel Gradolí y Arturo Sanz (Inventario de Arquitectura). El proyecto esbozado en el concurso contempla que el Jardín del Turia acabe en un gran bosque urbano con agua, pasarelas y una playa fluvial en el encuentro del jardín con el recinto portuario, que evocaría la playa que perdió Natzaret en los años 80 por la ampliación sur del puerto. La propuesta ganadora contemplaba la recuperación de la salida al mar, actualmente canalizada por el puerto, si bien, en aras del consenso, el jurado, del que formaba parte la Autoridad Portuaria (reacia a recuperar la salida natural como demandan los vecinos) optó por dejarla fuera del proyecto. El plan también incluía la eliminación de hormigón y obra dura de los taludes del tramo final del cauce del Turia, de titularidad portuaria. El puerto no aclaró ayer si su presupuesto del próximo año incluye partida para el Parque de Desembocadura.
El ámbito del concurso del parque en cuestión abarcaba, además del tramo final, los otros dos tramos aguas arriba del puente de Astilleros, hasta l'Oceanogràfic, incluyendo así la ordenación del final de Alameda y el PAI del Grao. El presupuesto de la ejecución de los tramos finales del antiguo cauce, y la culminación con ello del Jardín del Turia que Ricardo Bofill proyectó hace tres décadas, asciende a 35 millones de euros, de los que el puerto pagará casi la mitad (13,5) al ser propiedad portuaria la franja de suelo y la lámina de agua comprendida entre el puente de Astilleros y Natzaret.
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