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Los presupuestos participativos de València lo apuestan todo al verde

Un total de 24.229 vecinos y vecinas eligen 248 proyectos en la convocatoria València Participa. En todos los barrios se han priorizado los proyectos de ajardinamiento, funcionado como una suerte de Capitalidad Verde en diferido. El gobierno municipal también aprovecha las cuentas de los ciudadanos para ejecutar proyectos de mantenimiento como la renovación de alumbrados o la reparación de asfaltados

València seguirá sumando masa verde a través de los Presupuestos Participativos

València seguirá sumando masa verde a través de los Presupuestos Participativos / Levante-EMV

València

Como una Capitalidad Verde en diferido. Así actuarán los nuevos presupuestos participativos de València 2025-206. El ayuntamiento ya tiene las 248 propuestas ganadoras tras meses de recabar apoyos en un proceso de récord, con 105.988 votos a favor y 4.414 votos en contra –por primera vez se ha recogido el voto negativo–. En esta última fase habilitada del 10 de octubre al 7 de noviembre más de 24.000 vecinos y vecinas de València han querido decidir cómo se utilizan las partidas presupuestarias reservadas para cada distrito.

De los 87 barrios y pedanías de la ciudad, 80 han obtenido propuestas aprobadas. Además, ocho barrios han obtenido por primera vez propuestas aprobadas –El Pilar, Les Tendetes, El Calvari, Tormos, Sant Antoni, Jaume Roig, Camí Fondo y L’Amistat–. Y nueve de los barrios con menor población han sido beneficiados con el mecanismo de garantía, consiguiendo 12 propuestas.

Yendo al detalle de los proyectos, un alto porcentaje se enmarca en el área de jardinería, contribuyendo a reverdecer el ‘cap i casal’. Le siguen las áreas de movilidad, infraestructuras, deportes, cultura y limpieza, es decir, más allá de la vivienda, algunas de las grandes preocupaciones que cada año aparecen en los barómetros de la ciudad. Cabe destacar proyectos como el polideportivo en una de las naves del Parc Central o la supermanzana de Abastos reducida a su mínima expresión.

Por distritos, en Ciutat Vella (395.154 euros) destacan los proyectos de ajardinamiento de plazas duras de Velluters y la plaza Dramaturg Faust Hernández Casajuana, o la propuesta “Fachadas ciegas que Hablan – Arte Urbano para Revitalizar”. En l’Eixample (485.894 euros) se plantarán árboles “en todas las calles del distrito”, la redacción del proyecto de reurbanización de la calle Serrano Morales, o el citado polideportivo de Russafa. En Extramurs (640.558 euros) sale ganador el programa “reverdece tu barrio”, otros de plantación y reposición de árboles talados, y hasta un eje verde para Arrancapins y Extramurs.

La concejala Julia Climent durante la presentación de los proyectos ganadores

La concejala Julia Climent durante la presentación de los proyectos ganadores / Levante-EMV

Fuera del eje central, en Campanar (623.387 euros), se insistirá con el plantado de árboles en varias calles y se continuará el carril bici en Av. Pío XII. En la Saïdia (921.957 euros) tendrán el parque guardería Saint Thomas, mesas de ping pong en Viveros y, por supuesto, más árboles. En l’Olivereta (1.183.678 euros) ganarán “sombras para no morir bajo el sol” –en la literalidad del proyecto–, una remodelación integral del parque de la calle Llombai, del parque de la Plaza Doctor Berenguer Ferrer, y de la Casa del Agua.

En Patraix (1.012.058 euros) se apostará por un controlador natural de plagas destinado a los murciélagos, islas ajardinadas en la calle Archiduque Carlos y arbolar el polígono de Vara de Quart. En Jesús (1.157.550 euros) tendrán una renovación del parque de la Rambleta, arbolado urbano calle que da nombre al distrito, huertos urbanos y el alumbrado con la reparación de baldosas y reasfaltado de la calle Almudaina, con un importe de 278.000 euros. Muchos distritos reciben proyectos similares, de puro mantenimiento municipal, que se alejan del espíritu con el que nacieron los presupuestos participativos como herramienta para llegar a donde no llega el ejercicio propio del ayuntamiento. En Quatre Carreres (1.475.031 euros) se plantarán árboles en la mediana Ausiâs March o en Luis Oliag, se prolongará el impulso verde con “árboles grandes” en Turianova, y este barrio además mejorará su transporte público.

Refugios climáticos, piscinas y aparcamientos

Dentro de Poblats Marítims (1.205.469 euros) se habilitará un refugio climático para el barrio de Beteró, el Cabanyal tendrá un Espai Artesà y entra la redacción del proyecto técnico para la futura –y anhelada – Biblioteca de la Malvarrosa. En Camins al Grau (1.098.609 euros) se emprenderá la segunda fase de remodelación y mejora de la piscina municipal de Trafalgar, se reurbanizará la calle Ramiro Maeztu y se asfaltará el solar de la calle Carolina Álvarez para un aparcamiento. Por supuesto, habrá más árboles.

Algirós (586.341 euros) verá aumentado el arbolado en Blasco Ibáñez, contará con un gran parque para el barrio y estrenará carril bici en la calle Yecla. Benimaclet (510.618 euros) ganará en masa verde y renovará sus infraestructuras deportivas. Rascanya (1.256.663 euros) contará con mejoras de alumbrado y asfaltados –más proyectos de gestión municipal– y dispondrá de la rehabilitación de la Alquería Falcó. Y en Benicalap (1.103.863 euros) tendrán como proyectos más caros el ajardinamiento de un solar y el adecuamiento de otro convertido en estacionamiento.

Finalmente, en los Pobles (Nord, Sud y Benimámet) destacan como máximas inversiones la construcción y renovación de instalaciones deportivas, la iluminación de la Avenida Dr. Ruiz I Comes en Castellar l’Oliveral o la reforma del polideportivo de Benimámet, que arrastra un deterioro de años.

Compromís lamenta que "continúe la opacidad"

Desde la oposición, la concejala de Compromís, Lluïsa Notario, considera que el PP ha convertido los Presupuestos Participativos en un decorado "vacío y gris". "Han manipulado el proceso desde el principio, y ahora, para rematarlo, han dejado pasar los plazos sin siquiera contestar a nuestro recurso ante la Junta de Gobierno. Es una falta de respeto institucional y una falta de respeto al vecindario que ha participado de buena fe". Notario lamenta que, "como siempre, cuando no quieren dar explicaciones, optan por la opacidad".

El recurso presentado por la coalición valencianista ante la Junta de Gobierno denunciaba las "graves irregularidades" en la selección de proyectos. Según la concejala, el gobierno de Catalá “ha eliminado propuestas vecinales por motivos políticos, sin informes técnicos firmados que lo justifiquen, vulnerando el reglamento y la Ley de Procedimiento Administrativo”. Entre las propuestas excluidas hay actuaciones de movilidad sostenible, pacificación del tráfico, mejora de aceras, zonas verdes o calles escolares, "todas perfectamente viables y reclamadas por los barrios", ha argumentado Notario.

Los socialistas hablan de "burla a los vecinos"

Por su parte, la concejala socialista Elisa Valía ha calificado como "una tomadura de pelo" los presupuestos participativos del gobierno de María José Catalá. La edil se ha manifestado en estos términos después de comprobar que "algunos de los proyectos ganadores contravienen las bases del proceso" mientras otros se han aprobado tan desdibujados que no responden a la petición original que hicieron los vecinos. En este último caso, Elisa Valía ha señalado, por ejemplo, la supermanzana en Abastos que habían reclamado los vecinos y que el gobierno de Catalá "ha transformado inexplicablemente en un paso de cebra" o el caso de la calle Ramiro de Maeztu, donde los vecinos pedían reurbanizar la calle completamente y el gobierno municipal de PP y Vox ha realizado una modificación para tan sólo colocar farolas nuevas.

Asimismo, la concejala socialista ha puesto ejemplos de otras "irregularidades cometidas en este proceso" como “la aprobación de un proyecto para plantar árboles en la calle Lepanto a pesar de la existencia de un proyecto de urbanización que ya los incluía o la dotación de apenas 300 euros para reacondicionar un jardín en la calle Sagunto en el que, tras la intervención del gobierno de Catalá, solo se cambiará una placa identificativa”. Otro parque, en este caso, al final de la avenida Giorgeta, 56, dispondrá de 65.000 euros para atender la petición de los vecinos de renovar las zonas de juegos infantiles así como el entorno. Una cifra “absolutamente insuficiente ni tan siquiera para abordar los arreglos más insignificantes”. “Es decir, estos presupuestos participativos son una auténtica burla. No solo han incurrido en innumerables irregularidades sino que, además, se han transformado de tal manera que no responden a las peticiones realizadas por los vecinos sino solo al capricho de la señora Catalá”, ha denunciado Valía.

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