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Catalá rechaza la propuesta de la oposición y da la Zona de Bajas Emisiones por perdida

PP y Vox votan en contra de endurecer la ordenanza, tal como han propuesto Compromís y PSPV en un pleno extraordinario. El bipartito conservador ha intentado negociar por su parte una normativa más laxa, como la aprobada en Castellón la semana pasada, pero tampoco aquí ha habido acuerdo. València se expone a perder 150 millones de euros

La alcaldesa de València, María José Catalá

La alcaldesa de València, María José Catalá / Daniel Tortajada

València

Nuevo capítulo en el enredo sobre la Zona de Bajas Emisiones de València. Compromís y PSPV han forzado hoy un pleno extraordinario para tratar de desbloquear el asunto que más tensión está generando en el gobierno de María José Catalá desde que la alcaldesa asumiera el bastón de mando. El PP estuvo meses pactando con Vox y tramitando una limitación a los coches contaminantes de mínimos, con un impacto del 8% sobre el parque móvil y múltiples exenciones. Sin embargo, tras respaldarla hasta en cinco ocasiones, los voxistas tumbaron la ordenanza por mandato de su dirección nacional, y el concejal Jesús Carbonell se vio obligado a negociar con la oposición tras rechazar todas sus alegaciones. El diálogo no ha sido fluido y los grupos progresistas, a quienes el PP ha intentado trasladar la responsabilidad de sacar adelante la ZBE y evitar así una merma para las arcas públicas de hasta 150 millones de euros– han decidido tomar la iniciativa. Hoy presentaban una moción conjunta con su propio proyecto. 16 concejales dispuestos a desbloquear la situación siempre que el gobierno aceptara un plan ajeno.

La moción progresista tenía dos patas. Por un lado se proponía aprobar una ZBE que abarque toda la ciudad y que las restricciones contemplen también las etiquetas B a partir de 2027, con un calendario menos flexible del propuesto por el PP. El segundo punto reclamaba un acuerdo político sobre el corredor verde y la reversión de la calle Colón para habilitar dos carriles bus-taxi, como en tiempos del Rialto. Esta segunda parte era la que en teoría estaba bloqueando la negociación con Carbonell, que no quería abordar ninguna cuestión fuera de los márgenes de la ordenanza. Por ello, Compromís y PSPV han propuesto votar los dos puntos por separado. Calibrar la voluntad del PP de sacar adelante una ZBE más restrictiva –"efectiva"–.

El Artículo 78 del reglamento del pleno recoge los requisitos para someter un asunto a votación y explica que, "antes de iniciar la votación, la presidencia planteará clara y concisamente los términos de la misma y la forma de emitir el voto". Catalá ha dicho que no hay una obligación de separar los puntos –ya hubo un precedente y se rechazó–, de modo que ha rechazado la solicitud. PP y Vox han impuesto su mayoría y han tumbado la moción de Compromís y PSPV. Antes, su concejal ya había dado por perdida la ordenanza de ZBE al no poder llegar a un acuerdo in extremis con sus socios, que mantienen el bloqueo. El problema estaría en la imposibilidad de cambiar el plan actual, dado que sacar las multas de la ecuación, tal como dicen haber hecho los voxistas en Castellón, implicaría modificar el borrador actual y el trámite exigiría un míninimo de seis meses. El plazo caduca en 30 días. Van tarde.

"¿Cómo protegerán la salud?"

Tras una serie de intervenciones ciudadanas, el debate político de la moción lo abrió la socialista María Pérez explicando que València tiene un problema de contaminación. "No es una opinión. El 40% de los barrios supera los niveles legales. Afectan a niños, mayores y personas con problemas respiratorios. Intentan minimizarlo pero la realidad es incontestable. Tienen la responsabilidad, que no el privilegio, de proponer soluciones, pero Catalá no cree en la ZBE. No cree en los datos que demuestran que en esta ciudad hay un problema. ¿En qué cree entonces para proteger la salud de su ciudad?", ha preguntado la socialista.

Los socialistas María Pérez y Borja Sanjuán

Los socialistas María Pérez y Borja Sanjuán / Daniel Tortajada

“Ustedes intentan trasladar a la ciudad una idea que es peligrosa. Se escudan en problemas individuales cuando en realidad son colectivos. Respirar aire sucio no es opcional. Su ZBE no resuelve el problema, y nunca hablan de él. La solución no puede ser ignorar. Necesitamos una ZBE que sea eficaz, ayudas a personas vulnerables, un régimen transitorio y un calendario progresivo de implantación. No podemos renunciar a resolver el problema que es de todos. Además, el último análisis de la UPV es claro: las medidas aisladas no bastan y una ZBE de a es insuficiente. Tenemos que incluir otras cuestiones como el aparcamiento regulado en los barrios. Podemos llegar a acuerdos como reclaman los vecinos, nosotros tenemos la mano tendida para mejorar la calidad del aire. Aseguraremos la salud de esta ciudad y evitemos perder los 150 millones”, ha reclamado Pérez.

"Vemos al PP de perfil"

A continuación ha tomado la palabra Papi Robles, portavoz de Compromís, quien ha afeado al PP el intento por desprenderse de cualquier responsabilidad. “Entre los estudios científicos y la participación ciudadana, València consiguió ser la ciudad que es. La Capital Verde, no la capital más gris hacia la que transitan. Vemos al PP como los egipcios, de perfil ante cualquier problema. Hemos escuchado a la alcaldesa responsabilizar a todo el mundo menos a ella. Catalá, en esta ocasión ponerse de perfil no vale. Nosotros ejercemos nuestra responsabilidad. Los 16 concejales de la oposición hemos puesto una propuesta encima de la mesa. Nosotros pretendemos mejorar la salud de todos los vecinos, que no pierdan 150 millones de euros y que no tengamos que pagar más de la mitad por el bonobús, que es el coste de investir a Pérez Llorca”.

Papi Robles y Giuseppe Grezzi, de Compromís

Papi Robles y Giuseppe Grezzi, de Compromís / Daniel Tortajada

“Yo quiero saber cuál es el coste de aplicar una ZBE en toda la ciudad, donde solo puedan acceder vehículos no contaminantes, que ayude a cambiar de coche a quien no tiene capacidad económica para ello”, ha continuado Robles. “Cuál es el problema de una moción que trata de mejorar el transporte público, que ustedes tienen petado y descuidado. Una moción que apuesta por parkings de residentes en todos los barrios de la ciudad. Sí, más allá de utilizar la herramienta nosotros queremos bajar la contaminación. Donde no hay coches, que no los haya. Y donde aquello que han reventado con políticas de llamadas al coche, que lo reviertan”, ha dicho la valencianista antes de acusar a Carbonell de fingir su ánimo negociador.

"No sacrificaremos la libertad"

Por su parte, el portavoz de Vox, José Gosálbez, se mantuvo totalmente en contra de cualquier alternativa de Zona. "¿Quién ha decidido que hay que cambiar el coche antes que llenar la nevera?”, se cuestionó. “Las Zonas de Bajas Emisiones no son una obligación. Piden calidad de aire y no imposiciones ideológicas, en este caso de Pedro Sánchez y sus socios. Claro que queremos cuidar el medio ambiente, pero no sacrificando la libertad, el empleo y la dignidad de quienes bastante tienen con llegar a final de mes. Pues no. Lo decimos por conciencia y defendiendo el interés de los trabajadores y de los turistas. Porque nosotros no nos financiamos de lobbys verdes", ha señalado.

El portavoz de Vox, José Gosálbez

El portavoz de Vox, José Gosálbez / Daniel Tortajada

Y especialmente duro ha sido con la posible necesidad de un plan renove del parque automovilístico para adaptarlo a la accesibilidad a la ZBE: "¿Quien va a pagar el coche nuevo, la furgoneta nueva? El de siempre: poca ropa". "En Francia han eliminado las ZBE porque son gobiernos que escuchan. En España afecta a 152 ciudades, que son más de 25 millones de personas, más de la mitad de la población" enumeró, además de defender la no aplicación de la tasa turística "a esas personas que vienen por el gusto de hacer turismo". En definitiva, "sentido común para defender al que madruga y no perseguirle. No los vamos a penalizar por moverse y trabajar o por venir a visitar", aseveró.

Realmente, el borrador de ordenanza dejaba fuera a los autónomos y cualquier vehículo empleado para la actividad económica, pero Gosálbez ha afirmado antes del pleno que efectivamente quedaban fuera, "pero posteriormente iban a entrar". Hasta ahora nadie había hablado de la caducidad de esa exención. Además cabe recordar, como se ha dicho, que el grupo municipal de Vox (primero Badenas y después Gosálbez) votaron hasta en cinco ocasiones a favor de la ZBE acordada con el Partido Popular en València. Y también es importante señalar que Vox ha respaldado y aprobado la limitación de los vehículos contaminantes en Valladolid, Burgos, Alicante, Elche o Castellón.

"Traen la moción sin negociar"

La intervención del titular de Movilidad y, por consiguiente, el responsable de la ZBE, era la intervención más esperada. De momento desdeñó el pleno "porque es un brindis al sol". Se dirigió a las entidades vecinales para escenificar la falta de colaboración de la oposición. "Hemos presentado tres propuestas que han caído en saco roto porque para defenderlas se exigía como requisito previo hablar de cosas que no tenían nada que ver" y a María José Broseta en especial: “Traer esta moción no sirve para nada porque no hay un texto de ordenanza. La han traído sin negociar. Nunca han tenido interés en sacar una ordenanza ni siquiera cuando gobernaban. A pesar de que fue el gobierno anterior el que propició la regulación". Y echó mano de la anterior legislatura. "Si tanto creen ustedes en la protección, ¿por qué no lo aprobaron cuando pudieron?"

El titular de Movilidad, Jesús Carbonell

El titular de Movilidad, Jesús Carbonell / Daniel Tortajada

Solicitó, por ello, como propuesta casi a la desesperada aprobar "la que se puede tramitar ahora, la que trajimos al pleno y añadamos una adicional con lo que se puede negociar. Pero no querrán". Para echar en cara el fracaso a todos: a la oposición "porque no han querido" y a los socios de gobierno, Vox, "porque se han bajado del carro".

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