Cascada de críticas a la reforma de Colón: "Es un lavado de cara de chichinabo"
Multitud de usuarios recriminan al gobierno municipal que emprenda un proyecto en la gran arteria comercial de València sin alterar la ordenación de la planta viaria
Catalá defiende la necesidad del proyecto por lo que supondrá para la identidad de la ciudad y también en la reducción de contaminación acústica y ambiental

El antes y el después en el proyecto de la calle Colón / Levante-EMV
Redacción Levante-EMV
La reforma de la calle Colón anunciada ayer por la alcaldesa María José Catalá, con un coste de 2,5 millones y un plazo de ejecución de cinco meses, ha originado una oleada de críticas en las redes sociales, que se suman a las vertidas ayer por la oposición tras conocer el detalle del proyecto.
La intervención del gobierno municipal se centrará en tres frentes: garantizar la seguridad de los peatones, unificar el mobiliario urbano y renovar el suelo de aceras y calzada. Entre otras mejoras, Urbanismo ampliará los alcorques para favorecer el crecimiento de los árboles, eliminará los aparcamientos de motos para bajar la estación de Valenbisi y las horquillas aparcabicis a la calzada, pondrá pavimento de granito y asfalto fonoabsorbente y mejorará la señalética de tráfico y los semáforos de bicicletas.
Los trabajos, que comenzarán después de Fallas y obligarán a cortar la calle por tramos, no afectarán a la ordenación de la planta viaria, que seguirá con el mismo ancho de aceras, un carril bici de doble sentido, un carril taxi bus y dos carriles para el vehículo privado. Catalá explicaba ayer que la calle Colón llevaba 30 años sin beneficiarse de una sola actuación, y destacaba que este proyecto –enmarcado en el “plan Valentia” para homogeneizar el centro– dotará de mayor identidad a la ciudad.
Pero en el urbanismo, como en el arte, no siempre convencen las explicaciones que acompañan a la obra. Bajo el anuncio del proyecto en redes sociales cuelgan decenas de comentarios criticando la intervención. “2,5 millones para un lavado de cara de chichinabo, porque no veo mejora alguna en cuanto a secciones de aceras, ajardinamiento y mobiliario”, dice un usuario. “Dos millones y medio en un cambio de pavimento, sin ninguna ambición mayor", comenta un segundo. “Literalmente es IGUAL. La calle Colón necesita más aceras y menos coches”, pide un tercero. Casi 100 reacciones al tuit, todas en la misma línea: al proyecto le falta ambición. En todas las noticias sobre el tema, en varias redes sociales, el reproche ha sido similar.

https://www.levante-emv.com/valencia/2025/12/05/historia-calle-colon-124460029.html / Levante-EMV
Así, el plan Valentia sigue acumulando detractores tras la modificación de los maceteros, de los verdes del Rialto a los grises actuales, con una inversión de medio millón de euros. El debate osciló entre lo estético y lo económico y se recrudeció cuando los antiguos maceteros fueron fotografiados en aparente estado de abandono en un solar municipal.
Reproches de la oposición
Volviendo a Colón, Compromís opinó ayer que "la propuesta de Catalá para renovar la arteria comercial evidencia de nuevo el nivel que los valencianos pueden esperar del gobierno de PP y Vox: un cambio meramente cosmético, sin ninguna ambición, e impuesto unilateralmente, sin contar con la opinión ni de vecinos ni de comerciantes".
Y todo en la antesala de la reapertura al tráfico a la calle Alicante, continuó Grezzi, "que supondrá un incremento brutal del tráfico en Colón, que regresará a los niveles de 2015 a la vista de que esta actuación no rectifica el error realizado por Catalá y Carbonell al reincorporar el tráfico de paso y subordinar el transporte público en diciembre de 2023".
Por su parte, el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Borja Sanjuan, acusó a Catalá de "enterrar" dos millones y medio de euros en una supuesta reforma de la calle Colón que, "en la práctica, no cambia absolutamente nada". "Lo que ha anunciado María José Catalá para la calle Colón es la muestra de la falta de ambición de una alcaldesa que no tiene proyecto de ciudad. Es enterrar dos millones y medio de euros para cambiar solamente adoquines, sin ganar espacio peatonal y sin transformar una de las principales vías comerciales de València”, ha manifestado.
La alcaldesa defiende su proyecto
Esta mañana la alcaldesa ha contestado a la oposición tirando de cierta ironía. "¿No les alegra a ellos el asfaltado fonoabsorbente que reduce la contaminación acústica y la emisión de CO2? Es raro esto. Al final hay una parte esencial, que es este asfaltado, obligado y necesario no solo por la contaminación acústica sino también por las emisiones. En segundo lugar, cambiar el pavimento por granito es interesante porque unifica todas las actuaciones que hemos hecho en el entorno, y también esperaba que les gustara porque ellos hicieron hicieron la calle Isabel la Católica y vamos a emplear el mismo material en la calle Colón. Esperaba que les gustara la ampliación de la zona de arbolado y espacios de sombra. Y quizás no les ha gustado bajar las motos de sitio y bajar Valenbisi, pero ganar espacio al peatón se puede hacer eliminando obstáculos o ampliando la acera. Hemos optado por lo primero".
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