Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

València tendrá su "jardín secreto" después de seis años tapado con una verja

El patio de luces de la calle Escultor José Capuz, que generó durante años problemas de convivencia por los botellones, dejará de estar clausurado al aprobarse las obras

Parcela en la que se construirá el nuevo jardín

Parcela en la que se construirá el nuevo jardín / Germán Caballero

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Una de las más antiguas reivindicaciones en el distrito de Quatre Carreres ha quedado resuelta tras años de espera: han quedado adjudicadas las obras para convertir la gran parcela interior de la manzana Reino de València-Luis Oliag-Escultor José Capuz en un jardín, tras el acuerdo de la Junta de Gobierno. Una rareza porque es el patio de luces de una parcela de viviendas, al que se accederá por dos pasajes. Y otra rareza porque ha tenido que permanecer clausurada y cerrada con una verja desde hace ahora justamente seis años.

El espacio tuvo que ser cerrado atendiendo la demanda vecinal. Al ser un espacio "limpio" y con acceso por dos lados, se había convertido en espacio de botellón y ruidos permanentes. De tal forma que el entonces concejal de Jardines, Sergi Campillo, ordenó la instalación de las dos verjas. Una, en el acceso por Reino de València y otra por Escultor José Capuz, que ahí han permanecido sellando el terreno hasta acordar una resolución.

En la actualidad solo entran en la zona aquellos vecinos que pueden tener acceso por la trasera o por las zonas de terrazas limitadas por tapias. Una horchatería dispone allí de una terraza. Pero el grueso de la parcela permanece yerma. No llegó a desarrollarse en su interior un garaje en altura ni, por ser relativamente reciente, conserva los restos de alguna antigua fábrica. La superficie es amplia y diáfana.

Toda esta manzana es el resultado del desarrollo urbanístico que trajo consigo la eliminación de la vía del tren que llevaba el ferrocarril en dirección a Francia -y que ahora emplea la circunvalación de la Fuente de San Luis y La Punta hacia Serrería. Paralela a Peris y Valero y encajonada por una primera hilera de casas, de su desmontaje quedó un largo pasaje que, a día de hoy, es peatonal con el nombre de Pepita Samper y Sor Guillermina. Al llegar a este cruce hay una finca (Escultor José Capuz, 3) que marca perfectamente el ancho de la zona ferroviaria. A sus pies empieza esta zona hasta ahora baldía.

Una de las dos verjas que impiden el tránsito al interior de la parcela

Una de las dos verjas que impiden el tránsito al interior de la parcela / Germán Caballero

Cinco meses de trabajo

El jardín está decidido a pesar de la cercanía del cauce "porque hay cerca centros de mayores y es un lugar de fácil accesibilidad". A pesar de su carácter aparentemente cerrado "será plenamente disponible para la ciudadanía" y se accederá al desaparecer las vías.

Las obras del jardín interior público tendrán un coste de medio millón de euros y se desarrollarán durante un periodo de cinco meses. Una vez construida quedará la duda de si, por su carácter de "oculta", se convierte o no nuevamente en una zona de botellón o alboroto.

El aparcamiento tendrá que esperar

También queda deshecha la margarita del uso, puesto que, también durante años y a través de los Presupuestos Participativos, los vecinos habían planteado esta "pastilla" como un lugar en el que habilitar un aparcamiento público, habida cuenta de que el barrio, por las fechas en que fue desarrollado, dispone de muchas fincas sin garaje particular. Lo que, unido a la elevada población del distrito, genera problemas para encontrar plazas, ocupándose al máximo los espacios disponibles. Precisamente, el primer acto de la campaña que llevó a Catalá a la alcaldía de València, en mayo de 2023, hizo referencia a la necesidad de aparcamiento para 200 plazas en la calle Luis Oliag para paliar esa carencia.

Tracking Pixel Contents