Conciertos en el salón de casa para combatir la soledad
La Cruz Roja pone en marcha una iniciativa que pretende combatir la soledad no deseada de personas mayores organizando mini conciertos a domicilio

Pilar y Amadeo disfrutan del concierto ofrecido por Eliseo en el salón de su casa junto a Elisa, de Cruz Roja / Francisco Calabuig

¿Por qué la música nos llega al alma? La respuesta no es sencilla. Nos provoca sentimientos, puede evocarnos momentos e incluso personas. Ayuda a que nos desmelenemos o a que dediquemos unos instantes a la introspección. Y ¿por qué nos acaricia el físico? Aquí sí hay una contestación irrebatible porque hay evidencia científica.
Investigadores chinos demostraron que la música clásica tiene efectos positivos en el cerebro ayudando a combatir la depresión y en 2001, los neurocientíficos canadienses Anne Blood y Robert Zatorre demostraron que los cerebros de las personas que escuchan su música favorita activan las regiones límbicas y paralímbicas que son las que ponemos en marcha con el sexo, la buena comida o las drogas. Pero los beneficios orgánicos de nuestras melodías preferidas van mucho más allá puesto que nos relajan el corazón, reducen la tensión y aumentan la secreción de endorfinas.
Con estas certezas bajo el brazo, Cruz Roja ha puesto en marcha una deliciosa iniciativa que pone los múltiples beneficios de la música al servicio de personas mayores que residen en las zonas afectadas por la dana y que sufren de soledad no deseada. Este proyecto consiste en organizar mini conciertos en directo a domicilio.

Pilar junto a Elisa, de Cruz Roja, en el sofá de su comedor escuchan a Eliseo / Francisco Calabuig
Para llevar a cabo estos recitales Cruz Roja cuenta con la colaboración de la Fundación ‘Músicos por la salud’ cuyos intérpretes se desplazan a los domicilios de los usuarios escogidos para ofrecer un concierto de media hora en el salón. Por el momento el proyecto se encuentra en fase piloto pero en 2026 se pondrá en marcha de forma oficial.
Emocionarse y "sentirse cuidado"
Pili Martínez ha sido una de las primeras personas que ha acogido un concierto en el comedor de su casa en Forn d'Alcedo, en este caso de trompa. Hasta allí se ha desplazado Eliseo Escrig, músico de la Banda Primitiva de Llíria, para interpretar piezas como My way, Color Esperanza o Bohemian Rhapsody. Un repertorio, que según explica el propio Eliseo "es totalmente personalizado teniendo en cuenta las edades, las preferencias... y por eso precisamente, ayuda a establecer conexiones con quienes nos escuchan". En esta ocasión también se han incorporado villancicos por aquello de las fechas que vienen.
Para Pili y Amadeo, su pareja, este concierto ha sido un verdadero regalo de Navidad. "Me ha emocionado mucho porque soy una auténtica melómana", reconoce la mujer quien confiesa que atesora hasta 300 versiones de la canción Bésame mucho, que también ha sido interpretada por Eliseo para la ocasión. Sentados en el sofá de casa, Pilar, Amadeo y las mascotas de la familia, han disfrutado del talento del músico lliriano.

Eliseo Escrig es voluntario de 'Músicos por la salud', colabora con Cruz Roja en esta acción y es miembro de la Primitiva de Llíria / Francisco Calabuig
Pili ha sido una de las personas seleccionadas por Cruz Roja para disfrutar de este miniconcierto en casa. Ella fue una de las afectadas por la dana del 29 de octubre y las secuelas psicológicas han dejado heridas cuya cicatrización es complicada.
"Perdí muchos recuerdos que guardaba cuidadosamente en el trastero del garaje del edificio. Es como perder la memoria", explica a Levante-EMV. Esto, unido al estrés psicológico y a que tuvo que abandonar su casa hicieron mella en su salud mental. "Toda esa experiencia me provocó una depresión que he tratado con una psicóloga del Cruz Roja", cuenta Pili quien fue seleccionada por los técnicos de la entidad para participar en esta experiencia. "Que piensen en uno para formar parte de esta experiencia es muy gratificante y además hace que te sientas cuidado y eso es muy importante", concluye la mujer.
Trompa, violines y técnicos
Elisa Zapata es una de las técnicas del área de integración social de Cruz Roja y ha acompañado a Pilar y Amadeo en la sorpresa de hoy. "La idea de los microconciertos surge con el propósito de dar soporte emocional a las personas mayores que residen en las zonas afectadas por la dana y que sufren soledad no deseada", cuenta Zapata. De hecho, la iniciativa se enmarca dentro del Plan de respuesta a los efectos de la riada que la entidad desarrolla en diversos municipios.

Amadeo escucha el concierto en su casa mientras sostiene a su perro Teddy y Garfield se tumba en el respaldo del sofá / Francisco Calabuig
A raíz de la catástrofe del año pasado se agudizaron los casos de personas que se sienten solas y que realmente lo están. Es una experiencia realmente dolorosa que afecta a la salud mental de una forma muy directa y la Cruz Roja trabaja para el cuidado no solo material de las víctimas sino también para el psicológico.
Según explican desde la entidad social, serán sus propios técnicos quienes propondrán a las personas que más necesiten disfrutar de estos ratos musicales porque conocen de primera mano la problemática de cada usuario. Una vez seleccionado el domicilio en el que se va a actuar, el músico colaborador ("que variará según la jornada tendremos trompas, violines... intervendrán diferentes instrumentos") y el personal de Cruz Roja se desplazarán hasta la vivienda para acompañar al usuario en ese pequeño gran lujo que es tener un concierto privado en casa.
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