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El cambio de nombre de València sigue su camino

La oposición cree que es una pérdida de tiempo que se resolverá en la AVL

Pere Fuset, concejal de Compromís en el Ayuntamiento de València.

Pere Fuset, concejal de Compromís en el Ayuntamiento de València. / Levante-EMV

EFE

València

El pleno del Ayuntamiento de València ha aprobado este lunes, con los votos a favor del equipo de gobierno (PP y Vox) y en contra de la oposición (Compromís y PSPV) el cambio del topónimo de la ciudad a la doble denominación Valéncia/Valencia, un acuerdo que será elevado a la Generalitat. Se trata de introducir el nombre también en castellano y al nombre en Valènciano cambiarle el acento abierto por el acento cerrado.

De este modo, el expediente, que ya fue abordado en la comisión de Bienestar Social, Educación, Cultura y Deportes del pasado 16 de diciembre, continuará su trámite y se remitirá a la Generalitat, órgano al cual corresponde determinar los nombres oficiales de los municipios de la Comunitat Valenciana.

Durante el pleno, el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha defendido la legalidad del proceso, "que cumple con el Reglamento 69/2017 al seguir todos los trámites que indica de modo garantista".

Ha restado importancia a la cantidad de alegaciones recibidas (1.045) al afirmar que "no se trata de una cuestión de peso ni de cantidad" y además, "no llegan a alcanzar el 0,1 % de la población de la ciudad que supera los 840.000 habitantes".

Fundamentos jurídicos claros

Moreno ha indicado que la propuesta municipal "aporta fundamentos jurídicos claros, un informe particular y no es un procedimiento en contra de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), ni del Reglamento del Uso del Valenciano en la ciudad. Es algo nuevo sobre lo que se tiene que pronunciar la Acadèmia, respetemos su tarea".

A este respecto, ha recordado que la AVL "emite informes que se pueden revisar y esto ya ha ocurrido como por ejemplo con Énova, donde se cambió el acento porque se ajustaba mejor a la pronunciación histórica de los hablantes de la zona".

Perder el tiempo

Por su parte, el concejal de Compromís Pere Fuset ha asegurado: "Es la sexta vez que nos hacen perder tiempo y dinero para hablar del nombre de la ciudad, aunque ustedes ya saben cómo acabará esto, porque ya saben que la Acadèmia Valenciana de la Llengua es el único órgano competente y estatutario para abordar esta cuestión y que ya hace muchos años que la ha resuelto".

Para el edil de Compromís, "este debate es una cortina de humo para no hablar de los problemas de València que ustedes no quieren abordar, para no hablar del estado del transporte público o para no hablar de los precios de la vivienda porque sus dos años y medio de gestión son solo fotos y pasodobles de autobombo".

En un comunicado posterior de la coalición, Fuset ha defendido que Compromís per València ha votado en contra de la propuesta del gobierno municipal sobre el cambio de nombre de la ciudad al considerarla un "capricho sectario, innecesario y profundamente alejado de los problemas reales del vecindario".

Cuestiones partidistas

La concejala del grupo socialista Maite Ibáñez ha subrayado que esta modificación de la denominación "solo obedece a cuestiones políticas y partidistas que no tienen rigor ni respeto a la AVL, que es el órgano competente para fijar la toponimia y la onomástica".

Ha destacado "las más de 1.000 alegaciones que se han presentado a esta iniciativa que, además de suponer un retroceso, incumple el reglamento vigente del Ayuntamiento" y ha sostenido: "Estamos ante la sumisión cutre de la señora Catalá a Vox".

Ibáñez ha criticado que el expediente "no recoge un informe justificativo de la AVL sino de un particular y eso va en contra de la Ley 39/2015 y tampoco incluye un estudio de impacto económico".

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