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En València respiramos uno de los peores aires de España

El nivel de dióxido de nitrógeno, uno de los gases tóxicos derivados de la combustión de vehículos e industria, es uno de los más altos del país y sobrepasa los límites que la UE exigirá a partir de 2030

Coches en una de las entradas a la ciudad de València

Coches en una de las entradas a la ciudad de València / Fernando Bustamante

València

Con la cuenta atrás ya en marcha, València sigue sin hacer los deberes para rebajar el nivel de contaminación de la ciudad y ajustarse, de este modo, al límite legal de dióxido de nitrógeno que impone la Unión Europea para el año 2030. Ciudades libres de polución (o lo más limpias que se pueda) en los que el aire debería concentrar, como máximo, 20 microgramos por metro cúbico de aire (μg/m3) desde el 1 de enero de 2030.

En un año en el que la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) se le sigue 'haciendo bola' a la ciudad, València arroja unos datos "provisionales" de 26 μg/m3 durante 2025, cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda 10 microgramos por metro cúbico de aire. El límite actual de la UE son 40 pero esto no ayuda en absoluto a la salud del personal puesto que este gas tóxico causa problemas respiratorios como asma y bronquitis, es irritante para ojos y garganta, y en altas concentraciones puede provocar edema pulmonar y ser mortal. Por no hablar de las 'boinas' marrones que cubren las principales ciudades españolas.

València, con sus cifras de contaminación del aire, ocupa uno de los puestos en el preocupante 'Top ten' de polución.

La organización ambiental Ecologistas en Acción ha sido quien ha denunciado este miércoles que las principales ciudades españolas han superado en el año 2025 el nuevo límite legal de dióxido de nitrógeno impuesto por la Unión Europea para el año 2030.

Según ha apuntado la organización a través de un comunicado, se han basado en datos "provisionales" de las estaciones oficiales de control de la calidad del aire de una veintena de las principales ciudades, que en total suman "casi 12 millones de habitantes".

Madrid (32 μg/m3), Málaga (31 μg/m3) y Granada (30 μg/m3) son las tres ciudades que superan o igualan la treintena de microgramos por metro cúbico de aire de dióxido de nitrógeno, seguidas de cerca por Barcelona (29 μg/m3) y Murcia (29 μg/m3).

Más moderadas, aunque también por encima del límite para el 2030, están Pamplona (27 μg/m3), Valencia (26 μg/m3), Sevilla (25 μg/m3), Bilbao (25 μg/m3), Vigo (25 μg/m3), Oviedo (24 μg/m3), A Coruña (23 μg/m3), Palma (22 μg/m3), Córdoba (22 μg/m3), Zaragoza (21 μg/m3) y Burgos (21 μg/m3).

Solo dos ciudades, Valladolid y Santa Cruz de Tenerife, ambas con 20 μg/m3, no superarían el límite impuesto por la Unión Europea para dentro de 4 años.

La organización ecologista ha explicado las "elevadas diferencias" entre las estaciones de medición de ciudades con poblaciones similares en tamaño por la "deficiente ubicación de muchas estaciones supuestamente orientadas al tráfico", que "no están emplazadas" en los puntos elevados de contaminación.

Ecologistas en Acción ha asegurado que esta contaminación la emite principalmente el "tráfico motorizado que accede y circula por nuestras calles" y pide al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) políticas de mejora de la calidad del aire que reduzcan la presencia de automóviles en las áreas urbanas.

La ZBE en València sigue congelada

El año terminó sin que se vislumbrara la implantación de la ZBE en la ciudad de València lo que conllevaba multas y retirada de ayudas al transporte público. Sin embargo, el Consejo de Ministros despidió el 2025 anunciando una prórroga para las ciudades que no han implantado esta ZBE. En concreto, establece un año de tiempo para implantar esta medida, que consiste en delimitar zonas donde no puedan entrar los coches más contaminantes y así disminuir los niveles de polución de las ciudades de más de 50.000 habitantes, que es donde es obligatoria.

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