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Catalá descarta la peatonalización definitiva de Jorge Juan

El ayuntamiento apostará por el desdoblamiento de aceras en este eje comercial, tal como le han reclamado los vecinos, que se muestran reacios a la peatonalización tras la prueba piloto de las fiestas navideñas

Los peatones toman la calzada el último día de peatonalización de Jorge Juan

J.M.López

Marina Falcó

Marina Falcó

València

La calle Jorge Juan no será peatonal. La alcaldesa María José Catalá ha dicho a preguntas de la prensa que atenderá la sensibilidad de los vecinos del Ensanche, esto es, descartar el cierre completo al tráfico y apostar por una remodelación con desdoblamiento de aceras que mejore la seguridad del entorno. Algo que ya se ha hecho en las calles aledañas a sugerencia de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, que calle tras calle han logrado homogeneizar los principales ejes comerciales de València.

"En fechas concretas [Jorge Juan] es una calle con las aceras muy estrechas y en momentos de afluencia como Navidad ahí había cierta dificultad. El motivo del cierre en esta época atendía sobre todo a la gran afluencia de personas que suelen frecuentar esta calle. Ya he escuchado a los vecinos, han mantenido reuniones con el concejal de Urbanismo, con la concejala responsable del distrito y en esas reuniones se nos ha trasladado que ellos apuestan por una reformulación de la calle en cuanto a su planta pero no una peatonalización completa. Nosotros si hemos demostrado algo en los últimos años es que no optamos por la vía de la imposición, sino por la vía del diálogo. Vamos a atender su solicitud. Vamos a plantear un proyecto con ellos que mejore la seguridad de la calle y atienda a su sensibilidad", ha avanzado la alcaldesa.

A mediados de diciembre, cuando anunció el cierre provisional, Catalá explicó que se trataba una prueba piloto como paso previo a una peatonalización definitiva, la primera que acometería su gobierno. Sin embargo, como informó ayer Levante-EMV, la Asociación Vecinal del Ensanche (Gran Vía-Pla del Remei) había rechazado el cierre por varios motivos: primero, el posible aumento de usos intensivos del espacio público, como terrazas de hostelería, o "por manteros que podrían afectar a la convivencia y la accesibilidad", afirmaban en la entidad vecinal. Segundo, el aumento del tránsito peatonal y retenciones importantes de tráfico en las calles Colón, Conde Salvatierra y Sorní, algo que, según dicen, han observado estos días colas que llegaron hasta Gran Vía y Porta de la Mar.

"A base de ocurrencias"

Al conocer el cambio de rumbo del Ayuntamiento de València con respecto al futuro de Jorge Juan, el concejal de Compromís per València, Giuseppe Grezzi ha señalado que Catalá “funciona a base de ocurrencias, sin un plan detrás y sin la valentía necesaria para hacer avanzar València”. Según ha remarcado, “hace anuncios, hace pruebas y luego se arruga, porque en el fondo no cree en lo que propone ni es capaz de defenderlo hasta el final. Y lo hace por puro cálculo electoralista, cuando València necesita avanzar en zonas peatonales y con ella eso no está pasando”.

Para el concejal de la coalición valencianista, el problema no es una calle concreta, sino un modelo de ciudad que no existe. “Cuando llevas dos años y medio fomentando el coche, ampliando tráfico y renunciando a ganar espacio para el peatón, el mensaje que envías es muy claro: coge el coche para ir a comprar”, ha afirmado. “Y después nos preguntamos por qué el centro está colapsado”.

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