Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Antigüedades

Dar una segunda vida a la vajilla familiar: los markets en casa triunfan en València

Esta tendencia importada de Europa convierte viviendas con encanto en mercadillos efímeros donde los objetos heredados encuentran una segunda vida (y nuevos dueños)

Dar una segunda vida a la vajilla familiar: los markets en casa triunfan en València

Marina Falcó

Marina Falcó

Marina Falcó

València

Los conocimos por las películas hollywoodienses, siempre fuente de inspiración, el fenómeno se extendió por Europa y desde no hace demasiado tiempo han llegado a València. Se trata de los markets en casa, esa iniciativa que consiste en abrir las puertas de una vivienda para poner a la venta los muebles y enseres que han pertenecido a la familia y están en buen estado, pero que no tienen cabida en la vida de los nuevos inquilinos de la casa.

"En la mayoría de casos se trata de personas que han heredado un piso y necesitan vaciarlo para reformar el inmueble y traer sus cosas. Se encuentran con una cantidad ingente de pertenencias y no saben qué hacer con ellas y ahí, es cuando entramos nosotras", explican las hermanas Sarah y Helena Pla, quienes gestionan House & Market Valencia, una empresa dedicada a dar una segunda oportunidad a los recuerdos familiares organizando un mercado en la propia vivienda.

Casas con historia

La cita de Levante-EMV con Sarah y Helena se produce en la última jornada de puertas abiertas que organizaron en una casa señorial de la calle de la Reina de València. Construida en 1919, la fachada de la vivienda ya de por sí es una joya, pero los suelos hidráulicos de las estancias quitan el hipo. "Intentamos seleccionar casas especiales que tengan algo singular o bien por su historia o por su diseño y ubicación", explican. Por eso es muy frecuente que quienes visitan esta especie de mercadillos efímeros pregunten si la casa también está a la venta, "podríamos montar una inmobiliaria", cuenta divertida Helena.

Ellas que son unas emprendedoras natas, tienen o han tenido sus propios negocios de centros de estética y tiendas de moda, pero desde mayo de 2025 se animaron a montar su propia firma de markets, que en el caso de Sarah compagina con sus otras empresas y en el de Helena es dedicación exclusiva. Haber vivido durante años Francia les permitió conocer los mercados de la Provenza, pero la oportunidad de ponerla en práctica aquí surgió por unos familiares que necesitaban vaciar su casa para ponerla a la venta.

Un juego antiguo de cepillos y espejos de alpaca

Un juego antiguo de cepillos y espejos de alpaca. La mesa también estaba a la venta / M.F.

A partir de entonces su implicación en dar "una segunda oportunidad a los muebles" y otros enseres es total y se ha convertido en una forma de vida.

Desde sus comienzos han montado markets en diversas viviendas, una de las últimas, en plena la plaza del Ayuntamiento de València que más bien "era una casa-museo con una cantidad enorme de arte sacro, cuadros, retablos del siglo XVII... una verdadera maravilla", rememoran. Además de los objetos que ponen a la venta, organizar estos mercadillos les permite visitar viviendas en emplazamientos verdaderamente singulares como la Finca de Hierro, una villa en la urbanización Santa Bárbara o un dúplex en la calle Comedias "con una escalera de madera que conducía a una biblioteca espectacular".

Pero traspasar las puertas de estas casas supone mucho más que rodearse de objetos antiguos, "es también un acto de intimidad absoluta con los dueños porque llegamos a conocer su historia familiar, no solo a través de lo que nos cuentan, sino de lo que encontramos en sus cajones". La confianza que establecen es tal que llega a niveles de amistad: "nos dejan hasta las llaves de las viviendas".

Tesoros escondidos o sleepers

Una de las cuestiones que se plantean durante la charla es: ¿habéis encontrado algún tesoro escondido entre las pertenencias? "Hemos tenido a la venta cuadros de 20.000 euros, pero no nos hemos encontrado un Goya que permanecía en el olvido o algo así", reconocen mientras sonríen.

Para identificar estos objetos de gran valor -si los hubiera- cuentan con el asesoramiento de dos anticuarios valencianos de gran confianza, Joaquín Guzmán y Noël Ribes. Estos expertos les ayudan a establecer el precio de algunas piezas pero "nunca se quedan nada. Ellos y nosotras somos los últimos en adquirir algunos de los objetos si nos interesan y no se han vendido en los dos días de market", en eso son categóricas. Por el momento no han dado con ningún sleeper - término con el que se conoce una obra de arte infravalorada, mal atribuida o no reconocida, que se vende a un precio muy bajo en una subasta o mercado, esperando a ser reconocida o 'despertada' por un especialista- pero quién sabe en el futuro.

Muebles contemporáneos con un sillón antiguo ¿por qué no?

Muebles contemporáneos con un sillón antiguo ¿por qué no? / House & Market Valencia

De todos modos para los clientes de estos markets, los tesoros tienen forma de cristalería y vajilla antigua, jarras de agua y copas talladas, mantelerías finas de la abuela y objetos de decoración de estilo oriental "un must de los 90", cuentan Helena y Sarah. El perfil de quienes los visitan es de lo más variado. "Vienen desde personas mayores amantes de las antigüedades hasta gente muy joven que busca una pieza especial para combinarla con muebles de Ikea", cuenta Sarah.

Durante la entrevista con las gerentes de House & Market Valencia, el goteo de clientes en incesante. Venden un perchero de madera por aquí, un par de lámparas de techo antiguas por allá y surge la oportunidad de vaciar otra casa, en este caso en Almenara. "Así nos llegan algunos clientes: nos conocen por redes sociales, vienen al market y les gusta cómo trabajamos", explican. Las hermanas Pla intentan dar su toque a la experiencia: siempre que la aglomeración de visitantes lo permita, explican la historia de la casa, invitan a un café y hacen de la visita a estos mercaditos vintage un auténtico "planazo".

Un inventario completo y hablar con los dueños

El trabajo que hay detrás de cada uno de estos encuentros es arduo y requiere de mucha organización. Helena explica que hacen un inventario exhaustivo de lo que hay en la casa y que los propietarios quieren vender. Todo lo que hay en armarios, cómodas y mesillas sale al descubierto.

A continuación se asignan los precios a los enseres que serán validados por los dueños en última instancia. "Ya tenemos el ojo hecho así que hay objetos a las que les ponemos precio rápidamente, en caso de duda, consultamos con nuestros anticuarios de confianza que nos asesoran", explican.

Las piezas de vajilla son de los objetos más demandados

Las piezas de vajilla son de los objetos más demandados / House & Market Valencia

Los markets tienen una duración de dos días, aunque hay ventas que se cierran después por la indecisión de los potenciales compradores, pero "aproximadamente el 70 % de los objetos se venden en la mañana del primer día", así que hay que ser ágil.

Los objetos antiguos tienen el aura especial que proporciona el haber sido testigo mudo las historias cotidianas de un hogar. Por eso adquirir uno de estos muebles, espejos o jarrones conlleva la responsabilidad de darles una segunda vida. "Nos encanta ver cómo esos enseres van a otras casas donde volverán a apreciarlos. Disfrutamos cuando un comprador abre mucho los ojos al ver algo que lleva un montón de tiempo buscando. Es un auténtico placer", concluyen.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents