Adiós a Pérez Casado, el gran transformador de la ciudad en la transición
El Jardín del Turia, el urbanismo de la València moderna, el primer carril bici y el Palau de la Música forman parte del legado que deja el que fue alcalde entre 1979 y 1988

Pérez Casado en una de sus últimas apariciones con el comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira / Miguel Angel Montesinos
La València moderna no se entendería sin la figura política de Ricard Pérez Casado (Valencia, 1945), el alcalde de la transición democrática e impulsor de grandes transformaciones urbanas. En las primeras elecciones municipales de la democracia, celebradas en abril de 1979 y de las que salió un gobierno de coalición formado por el Partido Socialista y el Partido Comunista (PCE-PCPV), fue elegido concejal de Ayuntamiento de Valencia, donde asumió la delegación de Urbanismo. Lo hizo durante apenas cinco meses ya que, tras la renuncia en septiembre de ese mismo año del alcalde Fernando Martínez Castellanos, Pérez Casado le sustituyó al frente de la corporación municipal. Casado ocuparía la alcaldía hasta el 30 de diciembre de 1988, cuando los continuos enfrentemientos y rivalidades con el gobierno de la Generalitat de Joan Lerma le llevaron a dimitir, pasando la alcaldía a manos de Clementina Ródenas.
Pérez Casado, licenciado en Ciencias Políticas y doctor en Historia, se encontró una ciudad que se despertaba de años de dictadura y en la que, como se solía comentar entre sus colaboradores más estrechos, “casi todo estaba por hacer”. Empezando por pasar de una administración franquista a una democrática con estructura tributaria moderna que permitiera generar recursos para afrontar la puesta en marcha de servicios básicos en una urbe en expansión donde había barrios de la periferia obrera que no tenían ni alcantarillado o alumbrado público. En apenas dos décadas de gobierno (desde 1979 hasta 1988) se impulsaron, no sin dificultades y controversias, notables transformaciones en la capital.
El primer Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) moderno se aprobó durante el gobierno de Pérez Casado, en 1988, con el arquitecto Alejandro Escribano al frente de la Oficina del Plan General. En el se fijaba una nueva frontera urbana, delimitada por la ronda, que supuso un importante bocado a la huerta periurbana sobre la que se construirían los nuevos campus universitarios de la Universidad Politécnica y la Universitat de València. Dentro de esta nueva frontera urbana se proyectaron los grandes desarrollos urbanos de edificios en altura de la avenida de Francia, Corts Valencianes, el Grao, Benimaclet o Malilla, algunos todavía sin ejecutar. No cabía cortoplacismo. Casado aseguraba que quería “una ciudad que durara”. El soterremiento de las vías del tren del centro urbano y la gran operación de modernización de la red arterial ferroviara del Parc Central, se empezó a fraguar en su etapa y ha tardado tres décadas en ver la luz.

El Jardín del Turia, en el tramo de la Ciutat de les Arts / Miguel Ãngel Montesinos
El legado que nadie le discutirá a Casado es el Jardín del Turia, el río verde que ha cumplido tres décadas y que vertebra de oeste a este la ciudad. Un gran jardín urbano por el que en alguna ocasión se vio pasear juntos al alcalde y a Ricardo Bofill, el arquitecto fallecido en enero de 2022 al que Casado encomendó, por recomendación a su vez de Alejandro Escribano y superando críticas políticas que cuestionaban que se buscase a una profesional "de fuera", el diseño del gran pulmón verde que con lo años se ha convertido en uno de los hitos que distingue y da calidad de vida a València.
El alcalde socialista también se empeñó en crear grandes referentes culturales en su ciudad. Impulsó el Palau de la Música, edificio proyectado por José María de Paredes, Premio Nacional de Arquitectura, inaugurado el 25 de abril de 1987. Fue la primera gran dotación dedicada a la música de la capital, pero su construcción no estuvo exenta de críticas por parte del PP en el ayuntamiento, en especial de su portavoz, Martín Quirós, aunque tampoco se libró de los reparos de los concejales del gobierno de Ricard Pérez Casado el alcalde al que algunos apodaron “El Faraón” por sus proyectos megalómanos.
La primera línea del metro de la capital se inauguró bajo su mandato y fue Casado, en su empeño de convertir a València en una ciudad europea, el impulsor del primer carril bici de la capital con nuevo kilómetros de longitud, que conectaba la plaza del Ayuntamiento con la Universidad Politécnica de Valencia, pasando por la avenida Blasco Ibáñez.
La transformación de la empresa Saltuv en la actual empresa de autobuses urbanos (EMT), el relanzamiento de la Feria de Muestras, el aperturismo del Puerto de València y el impulso a las dos universidades como factores de desarrollo económico y empleo o el soterramiento de las vías del tren del frente marítimo, también constan en el haber del gobierno de Casado.
La paralización de la urbanización del bosque de la Devesa es otro de los hitos en los años de gestión de Pérez Casado, que supo ponerse del lado de los colectivos ecologistas y ciudadanos que reclamaron el bosque del Saler para el pueblo.También se distinguió Casado por su defensa de la Gran Valencia y la relación e influencia de la capital con los municipios vecinos. “La ciudad real son 45 municipios, no se acaba en la Ronda de Trànsits”, aseguraba el alcalde, que por otro lado criticaba con vehemencia las diputaciones a las que consideraba estructuras caciquiles y prescindibles.
Suscríbete para seguir leyendo
- Las obras del AVE en València sacan una necrópolis islámica, una alquería y un parapeto de la Guerra del Francés
- Los servicios sociales localizan a 15 personas en el asentamiento de chabolas de Mestalla
- Vuelve el asentamiento de chabolas junto al estadio de Mestalla
- El antiguo cauce del Turia tendrá que esperar para llegar hasta el mar
- València construirá 644 en pisos en suelo recuperado al cabecilla de la trama Azud, que se lo adjudicó en la época de Barberá
- Demandan al Ayuntamiento de València por permitir 'discotecas falleras' en un edificio residencial
- Varapalo definitivo al Ateneo: el ayuntamiento rechaza el recurso para legalizar su terraza
- Un jabalí se cuela en las vías del metro de València y siembra el caos