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Capítulo 7 de 'A pie de barrio'

¿Russafa sin su mercado seguiría siendo el mismo barrio o se habría convertido en otro distinto?

Capítulo 7 de 'A pie de barrio': ¿Russafa sin su mercado seguiría siendo el mismo barrio?

Esteban San Canuto / Paula Fernández

¿Russafa sin este mercado seguiría siendo el mismo barrio o se habría convertido en otro distinto? Algunos dicen que Russafa es postureo, brunch, bicis y alquileres imposibles, pero antes de todo eso ya estaba este lugar. El Mercat de Russafa lleva aquí desde los años 50, viendo pasar modas, crisis económicas y generaciones enteras de vecinos: algunos que se fueron, otros que llegaron y muchos que todavía resisten.

Hoy no venimos a preguntar lo típico. Venimos a escuchar y a entender qué se cuece de verdad aquí dentro, qué ha cambiado con los años, qué sigue igual y qué se niega a desaparecer pese al paso del tiempo.

La construcción del mercado se inició a finales de 1957 por el arquitecto Julio Bellot Senet, ubicándose frente a la Parroquia de San Valero y San Vicente Mártir. Cuenta con casi 5.000 metros cuadrados, siendo el segundo más grande de la Comunitat Valenciana, por detrás del Mercat Central. Los colores tan característicos, que lo hacen no pasar desapercibido, decoraron sus fachadas en diferentes colores tras su última rehabilitación.

Russafa cambia cada año, se reinventa y se encarece, pero el mercado sigue aguantando. No es una tendencia ni una moda pasajera: es barrio. Y mientras exista este mercado, Russafa seguirá siendo Russafa.

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