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Compromís pide la dimisión del concejal de Movilidad "por hundir la EMT" y una auditoría de la empresa municipal

La coalición exige además un control sobre la deuda generada por la entidad de transportes, "que podría alcanzar los 100 millones de euros", y denuncia la falta de conductores y mecánicos

Imagen de un autobús de la EMT completo

Imagen de un autobús de la EMT completo / Levante-EMV

Marina Falcó

Marina Falcó

València

Ayer conocíamos que durante el año 2025 un total de 120.526.090 viajeros eligieron los autobuses de EMT Valencia para realizar sus desplazamientos. Una cifra de récord histórico. Entre turistas y vecinos, los buses rojos de la ciudad alcanzaron la cifra más alta de usuarios registrada desde sus comienzos. Ahora bien ¿en qué condiciones?

Para la portavoz de Compromís, Papi Robles, y el concejal de la misma formación, Giuseppe Grezzi, estos datos tratan de desviar la atención de un servicio cada vez más precarizado y que acumula una deuda que alcanzaría los 100 millones de euros por la deuda que arrastra de los impagos que tiene la Generalitat Valenciana con el consistorio por la tarjeta SUMA y otros títulos, la pérdida de más de 28 millones de euros en ayudas al transporte de 2025 y 2026 que recibe directamente la EMT del Estado a través de la ATMV por no haber cumplido con los requisitos vinculados a la Zona de Bajas Emisiones y por la fallida app Ciudades Conectadas que no ha visto la luz . Por estas razones la coalición valencianista pide la dimisión del concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, quien en sus palabras "ha hundido la EMT", y exigen la elaboración de una auditoría municipal para conocer el estado de las cuentas de la entidad.

Los grandes problemas de las líneas municipales de autobuses son en primer lugar, la falta de personal "tanto de conductores como de mecánicos", señaló Grezzi quien presidió la EMT durante 8 años. Para el edil urge la renovación de la bolsa de empleo que se ha quedado vacía hasta tal punto que "no se pueden cubrir las bajas", y esto es como una pescadilla que se muerde la cola: una plantilla escasa se acaba tensionando, los trabajadores que hay no llegan a cumplir en condiciones con el servicio, "acaban petando" y no hay quien los cubra. Las cifras de estas bajas llegan a provocar hasta 300 cancelaciones mensuales, han explicado.

Las consecuencias de todo esto ya las conoce el usuario: buses llenos hasta los topes en las primeras paradas de la línea, frecuencias de paso imposibles y retrasos insostenibles. Caso a parte es el Servici Especial de la EMT para el que que "no hay autobuses" y, de nuevo, las personas de movilidad reducida son las víctimas más vulnerables que se quedan sin modo de transporte "para ir al ambulatorio, a las revisiones médicas o a citas ineludibles".

Sociópolis sin EMT

La grave deuda que, según Compromís, acumularía la EMT ha dejado sin línea de bus a uno de los nuevos núcleos de población de València, Sociópolis. En referencia a este punto, Grezzi ha informado de que a primeros de este año se envió una circular informativa donde se anunciaba que el servicio de autobuses municipales que debía conectar esta macrourbanización de La Torre no iba a ponerse en marcha este enero "porque no hay dinero", ha denunciado Grezzi.

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