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Catalá no se plantea cambiar la fecha de San Vicente Mártir a domingo: "nadie me lo ha pedido"

Compromís insiste en trasladar las celebraciones del 22 de enero al tercer domingo de enero

Procesión de San Vicente Mártir en València.

Procesión de San Vicente Mártir en València. / Levante-EMV

José Parrilla

José Parrilla

València

La alcaldesa de València, María José Catalá, no se plantea por el momento cambiar de fecha la fiesta de San Vicente Mártir, que se celebra hoy, 22 de enero, al tercer domingo de enero, como han propuesto diferentes partidos políticos, entre ellos Compromís, que alcanzó incluso un acuerdo con el arzobispo Cañizares en la pasada legislatura. Ni los colectivos vicentinos ni el propio Arzobispado le han trasladado ninguna petición en ese sentido, dice, por lo que de momento no hay cambios en la fiesta del patrón de València y origen del cristianismo valenciano.

Y es que en la víspera de la festividad de Sant Vicente Mártir, Compromís ha vuelto a reclamar al gobierno de María José Catalá que aplique el acuerdo existente antes del cambio de gobierno entre el Ayuntamiento de València y el Arzobispado, para trasladar la celebración a domingo. Un consenso que, según la formación, respondía a criterios de participación, conciliación e interés general, y que ya cuenta también con la apertura al diálogo de colectivos vinculados a la festividad. Y es que la práctica totalidad de estos colectivos están radicalmente en contra de este movimiento de fechas por temor a que la fiesta acabe desapareciendo.

“Pasando la festividad a domingo ganamos todos", dice el concejal de Compromís Pere Fuset. "Ganaría la fiesta en participación, como ha pasado con el Corpus y la Mare de Déu y como pasa cada vez que cae en fin de semana. Ganarían todas las personas trabajadoras, que dispondrían de un festivo local que bien ubicado permite conciliar mejor. Ganaría la comunidad educativa, que reclama evitar conflictos como los vividos este año con las jornadas lectivas, y ganaría también la convivencia de todo el vecindario en Fallas”, ha añadido el concejal.

Una fiesta de València capital

El edil valencianista recuerda que el festivo local del 22 de enero solo afecta a la València de cruces para dentro, de forma que muchas personas que viven o trabajan en el área metropolitana no lo pueden disfrutar, a pesar de estar plenamente vinculadas a la ciudad. “Trasladar la celebración a domingo haría la fiesta realmente participativa como se ve cuando se celebra en fin de semana”, ha remarcado.

Desde Compromís explican que este traslado, que ya se ha experimentado en fiestas como el Corpus, permitiría liberar uno de los dos días festivos locales para poderlo aplicar durante las Fallas. “Esto permitiría a muchos evitar trabajar en una ciudad inundada por las fallas, reducir tensiones con el vecindario y mejorar la convivencia”, ha señalado Fuset.

Según la formación valencianista, la medida que contaba con el visto bueno del Arzobispado sería beneficiosa tanto para los falleros y falleras como para las personas que no lo son en cuanto que “facilita la movilidad, reduce el colapso y hace más soportable convivir con una ciudad en plena ebullición y ruidos”, ha explicado el regidor.

Comunidad educativa

Compromís destaca también que buena parte de la comunidad educativa ha reclamado esta medida al Consejo Escolar. “En coordinación con los 3 días no lectivos, se da respuesta a las necesidades de familias, alumnado y profesorado y evitamos conflictos como el vivido este año, puesto que es imposible tener centros educativos abiertos en medio de mascletaes, cortes de calles y problemas de movilidad”, ha indicado Fuset.

“Hablamos de algunos pocos que no quieren pagar como festivo a sus trabajadores un día de Fallas, a pesar de ser de los días en que más caja hacen”

El concejal valencianista ha insistido que resulta incomprensible que María José Catalá cierre la puerta a un acuerdo que ya existía. “PP y VOX no quieren explicar las auténticas razones para bloquear esta mejora que ellos mismos tantearon”, ha lamentado. Según Compromís, detrás del cambio de parecer de la alcaldesa hay la presión de algunos sectores empresariales que hacen mucho negocio en fallas. “Hablamos de algunos pocos que no quieren pagar como festivo a sus trabajadores un día de Fallas, a pesar de ser de los días en que más caja hacen”.

Desde Compromís avanzan que volverán a proponer al Ayuntamiento aplicar este acuerdo con el Arzobispado para el calendario de 2027 cuando “toda la semana fallera coincidirá con días laborables y habrá que buscar soluciones para evitar las clases escolares y por no condenar a miles de trabajadores en los evidentes problemas logísticos que genera la fiesta”.

Catalá no tiene peticiones en este sentido

En respuesta a este posicionamiento de Compromís, María José Catalá ha asegurado que no tiene sobre la mesa propuestas en este sentido. "Ni el Arzobispado ni los vicentinos me han trasladado a mí nada de esta cuestión, ni que haya un consenso entre las personas que realmente celebran la fiesta". "Compromís lo mejor que podía hacer es primero venir a la fiesta de San Vicente, porque algunos sí que vamos y podríamos decir si la cambiamos a domingo, pero tiene narices que quienes no vienen a la fiesta de San Vicente ni celebran San Vicente Mártir digan cuándo tiene que hacerse la fiesta. Uno para opinar tiene que participar. Que vengan a la fiesta, a la misa o la procesión y entonces que opinen. Eso sería bastante interesante e incluso coherente", ha terminado.

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