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Simulacro

¿Qué pasaría si hubiera un incendio en La Lonja de València?

El cuerpo municipal de bomberos organiza un simulacro en este edificio Patrimonio de la Humanidad imitando el comportamiento del fuego que asoló Notre Dame en 2019

Los bomberos realizan un simulacro de incendio en la Lonja

Miguel Angel Montesinos

Marina Falcó

Marina Falcó

València

Decenas de personas desconcertadas, turistas y locales, preguntando al prójimo por qué la Policía Local ha cortado el acceso a la plaza en la que confluyen Mercado Central, la iglesia de los Santos Juanes y la Lonja. Poco a poco se despejan las dudas: se trata de un simulacro de incendio que había comenzado minutos antes con una llamada que alertaba de humo en la parte de la bóveda del columnario de la Lonja de la Seda que tiene estructura de madera y que tendría riesgo de desplome de la cubierta. Un fuego que reproduciría el comportamiento del que asoló la catedral de Notre Dame en abril de 2019.

El humo se extiende por el interior de la Lonja durante el simulacro.

El humo se extiende por el interior de la Lonja durante el simulacro. / Miguel Ángel Montesinos

Protocolo

El protocolo se pone en marcha de forma inmediata: varias dotaciones de bomberos y policía local acuden al lugar en 10 minutos. Hay personas que han quedado atrapadas en la torre del edificio, entre ellas un trabajador de la Lonja y un visitante que han resultado heridos, y el resto tampoco han podido escapar porque la escalera estaba llena de humo. El resto de visitantes, 135 personas, habían sido desalojadas ya en apenas 3 minutos. Deben actuar inmediatamente.

Se determina que es mejor confinar a los atrapados que evacuarlos. Las decisiones son rápidas y certeras. El puesto de mando avanzado ya se ha instalado y a través de un dron se tiene una visión completa de lo que ocurre en la parte superior y de los visitantes que seencuentran en la zona más segura posible: en lo alto de la torre al aire libre.

Mientras un equipo se encuentra junto a las personas atrapadas, el resto procede a acceder por en interior y otros por el vehículo de escalera que se ha desplegado sorteando una de las gárgolas que decora el edificio. “La prioridad es siempre salvar las vidas humanas”, ha declarado el oficial de bomberos Pedro Canales, "ese es el éxito de la intervención", aunque por supuesto también evitar todos los daños posibles en el edificio patrimonio de la UNESCO.

Esta ha sido el primer simulacro que se realiza en el que los bomberos entran como servicio externo de intervención y los objetivos han sido "por parte de los Bomberos de València, conocer la parte más sensible y con mayor riesgo de La Lonja de la Seda que es la del columnario y que los trabajadores del edificio conozcan cómo evacuar el recinto y cómo han de dar las pautas a los bomberos", explicó Canales.

Hasta el corazón de València se han movilizado en total dos camiones BUP (Bomba Urbana Pesada), un vehículo de altura (que ha desplegado la escalera no sin alguna pequeña dificultad por el viento y una de las gárgolas que decoran el torreón), una ambulancia, un vehículo de puesto de mando avanzado y al menos, dos vehículos de mando.

Todas las actuaciones han tenido que realizarse por la parte de la Plaza del Mercado ante la imposibilidad de acceder con los vehículos por la parte de la plaza de la Compañía.

Viandantes y fuerzas de seguridad contemplan el simulacro en la Lonja.

Viandantes y fuerzas de seguridad contemplan el simulacro en la Lonja. / Miguel Ángel Montesinos

Pruebas de estrés

Este tipo de pruebas tienen como objetivo poner a prueba los protocolos existentes y someter a un test de estrés a todos los servicios implicados.

“En general, con este tipo de simulacros se pone a examen los protocolos existentes y se detectan posibles mejoras para anticiparse a situaciones de riesgo”, tal como ha explicado el concejal de Prevención y Extinción de Incendios, Juan Carlos Caballero, que ha presenciado la actuación junto a concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno.

“El objetivo de este simulacro, el tercero de esta semana, es probar la capacidad de respuesta de los bomberos, con la colaboración de la ciudadanía y la coordinación de todos los medios que colaboran en una emergencia real (Policía Local, ambulancias…). También pretendemos comprobar los protocolos del plan de autoprotección de cada edificio.

Caballero, que ha aludido a los simulacros realizados en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y en Mercavalencia, ha reiterado que estos no son puntuales, forman parte de un plan municipal que se desarrollará a lo largo de todo el año para autoevaluarnos y que se completa con la formación del plan municipal Valencia+Segura, porque todos tenemos que ser conscientes de los riesgos que podemos correr y tener las nociones básicas para ponernos en protección y poder salvar vidas”.

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