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El Parque de Cabecera espera una reforma: el lago lleva clausurado más de un año

Su acondicionamiento se incluirá en la contrata para gestionar el Jardín del Turia al completo

Las embarcaciones del lago llevan amarradas más de un año.

Las embarcaciones del lago llevan amarradas más de un año. / D. Tortajada

José Parrilla

José Parrilla

València

El Parque de Cabecera de València sigue a la espera una rehabilitación integral que no llega, con su principal atractivo, el lago, clausurado desde hace más de un año y con los caminos de madera y asfalto llenos de socavones. Todo parece indicar que la reparación de daños ya no será objeto de un programa especial, como se anunció en un principio, sino que se incluirá en el contrato global de mantenimiento del Jardín del Turia, que saldrá presumiblemente este año a licitación con un presupuesto de 35 millones de euros para cinco años.

Fue a finales de 2024 cuando se clausuró el lago y se cerró al público el negocio de barcas que había en el mismo. Eso sirvió para poner el foco en este importante jardín de la ciudad, situado entre Campanar, el Bioparc y la población de Mislata, en el extremo oeste del Jardín del Turia. No obstante, los problemas en los caminos se arrastran desde mucho tiempo atrás, con las traviesas de madera podridas y con grandes socavones, lo mismo que los caminos de asfalto que recorren el recinto.

Daños en el muelle

La explicación entonces por parte de la Concejalía de Jardines fue que se estaba redactando un plan integral de reparación del parque en cuyos preparativos (catas) se habían detectado importantes problemas en la estructura del muelle de las embarcaciones, lo que había obligado a clausurarlos por seguridad para los posibles usuarios y también para la empresa concesionaria.

Ese plan, sin embargo, no ha llegado a ponerse en marcha y un año después la situación es la misma o peor, con el lago clausurado y los caminos avanzando en su degradación. En muchos puntos puede decirse que son un auténtico peligro para los viandantes.

Desperfectos en los caminos de madera.

Desperfectos en los caminos de madera. / Levante-EMV

Todo parece indicar, según fuentes municipales, que ese plan ya no será tal. No habrá una revisión específica de todo el parque, sino que su rehabilitación y mantenimiento se incluirá en la contrata anunciada recientemente por la alcaldesa de València, María José Catalá, para la gestión del Jardín del Turia al completo. Según lo anunciado por el consistorio, la idea es hacer un concurso para que una empresa privada se encargue del antiguo cauce de extremo a extremo, por un espacio de cinco años y un presupuesto de licitación de 35 millones de euros.

Ese proyecto se encuentra en trámite y todo indica que la licitación podría llevarse a cabo a lo largo de este año 2026, lo que significa que el Parque de Cabecera tendrá que esperar al menos un año para ver curadas sus heridas y que el único lago verde de la ciudad vuelva a tener barcas que lo naveguen.

Un pulmón verde

El Parque de Cabecera fue inaugurado en el año 2004 en una zona altamente conflictiva durante los años noventa por la venta y consumo de droga, las populares "cañas". Su extensión total es de 167.000 metros cuadrados (como 20 campos de fútbol) y está dominado por un gran lago en torno al cual hay un auditorio, un bar-cafetería, amplias zonas de esparcimiento, juegos infantiles y una empresa de embarcaciones recreativas.

En ocasiones ha sido noticia por la acumulación de especies exóticas abandonadas por sus dueños o por el color verde intenso de sus aguas, aunque los sistemas de depuración siempre han funcionado y eso se ha atribuido a los días de calor y fuertes cambios de temperatura. Ahora, no obstante, el problema está en el propio parque, en sus infraestructuras básicas, que siguen presentando importantes deficiencias a la espera de una solución definitiva.

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