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Una generación 'disfrutona' y un emprendedor de Albacete, detrás del éxito del tardeo en València

La evolución social ha impulsado el tardeo en València, donde los valencianos empiezan antes y los extranjeros y Erasmus, se suman a la fiesta más tarde - El triunfo de esta opción de disfrute ha convertido los locales y terrazas de la ciudad en puntos de encuentro intergeneracional

No cabe ni un alfiler en el Tardeo Remember de la Pérgola de la Marina

No cabe ni un alfiler en el Tardeo Remember de la Pérgola de la Marina / Fotur

Marina Falcó

Marina Falcó

València

A pocos valencianos hay que contarles en qué consiste un ADSL. Y no nos referimos a la banda ancha de internet, sino al acrónimo de Asmorzar (así como suena), Dinar, Sopar i Lo que vinga. Esto es, empezar sobre las 10.30 de la mañana y alargar la jornada hasta terminar tomando copas a las diez de la noche en algún local con un horario vespertino que permita un buen cierre para un mejor día.

Voro, vecino de València, y de 46 años recuerda estos ADSL o también llamados 'almuercenas' arrancando en la Tasca Ángel, siguiendo con los vermuts en el antiguo Bar El Almudín (ahora Taberna La Samorra) para después dejarse caer en La Pilareta y a partir de ahí, el turno de los gintonics en la Cava del Negret. El final del día podía darse en cualquier pub de Ciutat Vella o desplazándose a un karaoke de la zona de Russafa. ¿Podría ser este plan de casi 12 horas el germen del tardeo?

En realidad este fenómeno del ocio vespertino no parece ser la mutación de este 'todo el día por ahí' sino más bien una costumbre que llegó a València desde Albacete. "Nace en esta ciudad manchega de la mano de un emprendedor y luego dio el salto a Murcia. De allí fue subiendo a Alicante, donde fue un auténtico éxito, y su llegada a València supuso el boom definitivo. Tanto es así que después lo copiaron Madrid y Barcelona y ahora existe en todas las capitales de provincia", explica Vicente Pizcueta, portavoz de la Asociación Empresarial de Discotecas de Valencia, a Levante-EMV.

Invitación de la discoteca Arena de València

Invitación de la discoteca Arena de València / Inma Vicente

Si bien es cierto que la evolución del tardeo se vio interrumpida de forma abrupta por la pandemia de covid que nos obligó a todos a permanecer en casa, lo cierto es que esta reclusión forzosa no hizo sino impulsar a lo grande esta opción de ocio en cuanto se nos permitió salir a la calle.

Pero ¿cuál es la fórmula del éxito del tardeo en València? "Se juntan dos factores importantes, explica Pizcueta, por una parte, está una generación que, al contrario de lo que sucedía con sus padres, a los 45 o 50 años sigue teniendo una vida social muy activa y que, después de pasar momentos angustiosos en los días del coronavirus, tiene ganas de disfrutar cada día".

Una combinación imbatible: disfrutones con ganas de pasarlo bien en cualquier momento, el resultado no puede ser malo. Así que los valencianos se han apoderado de las tardes de los sábados principalmente y se lanzan a los garitos y terrazas de la ciudad para dar rienda suelta al hedonismo en buena compañía.

En este sentido el portavoz de las discotecas destaca el papel de las mujeres en este empuje al tardeo. "Son más divertidas y se animan más a salir a la pista de baile, ellas le han dado mucha vida a las tardes del fin de semana", explica.

De las sesiones light al tardeo

La evolución social ha llevado consigo a una conversión del sector de la hostelería y el ocio. Si hace unos cuantos años las sesiones light de las discotecas eran las reinas de las tardes (quién no se acuerda de la emblemática Woody) ahora el objetivo de los locales son las personas que se acercan a la cuarentena, o la superan. No ya solo por la alta demanda, sino porque el poder adquisitivo es mayor que el de los veinteañeros y no tienen tantos reparos en el momento de pedirse otra.

Vista la enorme oportunidad que supone esta evolución demográfica, los empresarios del sector han sabido adaptarse muy bien a lo que demanda el público. De hecho en estos años que el tardeo está en plena ebullición en la ciudad, "el 70 % de los locales ya celebran sesiones de tarde", cuenta Picazo. Pero no solo eso, sino que si en un horario tradicional las discotecas trabajaban entre 10 y 12 horas a la semana, gracias a estos pases de después de comer, las horas de funcionamiento han crecido significativamente.

La variedad en la oferta es enorme: desde música en directo tanto al aire libre como en locales cerrados, pasando por el tardeo indie hasta llegar al imbatible remember. No podía ser de otra forma, para eso el público más adulto es el que se lanza a las calles los fines de semana por la tarde y nada mejor que llevarlos de vuelta a sus noches en Arabesco, Distrito 10, Chocolate o Arena.

*(Por cierto, si te has puesto nostálgico, te dejamos esta lista de Tardeo Remembero en Spotify que Voro Contreras ha creado para ti)

Tardear, el verbo que conjugan varias generaciones

"Es una forma de ocio absolutamente intergeneracional", sentencia Víctor Pérez, presidente de la Federación de Ocio, Turismo, Juego, Festivales, Actividades Recreativas e Industrias Afines de la Comunitat Valenciana (Fotur). Con esta presentación, queda claro que Pérez es uno de los mayores expertos en la llamada 'industria de la felicidad'.

Solo hay que pasarse por los eventos que se organizan en la Pérgola de la Marina de València, el Parque de Cabecera o la Ciudad de las Artes para ver cómo se entrecruzan las generaciones en un mismo espacio. Y buena parte de la culpa de esta convivencia la tiene el Tardeo Remember, que por cierto es una marca registrada y patentada. "No es nada extraño que en uno de estos tardeos coincidan madre, hijo y abuelo. Hay que tener en cuenta que la música es también una especie de herencia, los hijos han escuchado toda la vida los grupos que les gustaban a sus padres y al final acaban disfrutando de estos planes todos juntos", explica Pérez. Otro punto de encuentro familiar es Jardí Electrónic, una iniciativa de fiestas diurnas donde la música electrónica y los sonidos de vanguardia toman distintos parques y espacios verdes de València. 

Lo mejor es hacer un 'Homenaje a la Ruta' a plena luz del día y junto al mar

Lo mejor es hacer un 'Homenaje a la Ruta' a plena luz del día y junto al mar / Fotur

De hecho las cifras no dejan lugar a dudas. Los datos recogidos por la federación de ocio señalan que al Tardeo Remember van más mujeres (56 %) que hombres (44 %) y aunque los porcentajes están bastante igualados es curioso cómo hay más jóvenes de entre 18 y 31 años de edad (13,3 %) que personas de entre 32 y 38 años (12,8 %) o de entre 33 y 45 años (13,1 %). Los reyes de estas fiestas nostálgicas son los que ya se acercan a la cincuentena o la superan. Pero ¡ojo!, porque el 2,2 % del público del remember tiene entre 60 y 84 años.

El presidente de Fotur pone nombre al precursor del tardeo en València: "fue Marina Beach quien se lanzó a trabajar por las tardes bastante antes de la pandemia". Al principio era una apuesta que triunfaba sobre todo entre los turistas, pero poco a poco el público local fue cogiéndole el gusto a salir de fiesta por las tardes. Tanto es así que ya quedan pocas fechas libres de propuestas de ocio vespertino en el calendario.

Otra curiosidad del tardeo es que de forma natural se han establecido hasta horarios según el tipo de público. "Los valencianos empezamos antes. Nos animamos a comer fuera y alargamos desde las cinco de la tarde hasta la medianoche. Por supuesto los hay que se vienen arriba y llegan hasta las dos o las tres de la madrugada y coinciden en tiempo y espacio con quienes prefieren el ocio nocturno", explica Víctor Pérez. Así que se produce el cruce mágico entre los cuarentañeros (y los de 50 y 60 años) de la tarde con los veinteañeros de la noche.

Los extranjeros, cuenta Pérez, son, sin embargo, más tardones, "italianos, franceses y los estudiantes de Erasmus suelen llegar a las terrazas y locales sobre las ocho de la tarde".

El mapa del tardeo en València

Vale, ya conocemos quién tardea en València (que prácticamente somos todos) pero ¿dónde tardeamos? Prácticamente, toda la ciudad es buena para lanzarse un sábado por la tarde a la calle, pero hay puntos 'más calientes'.

Por supuesto lo es Russafa donde locales como XL o Play acumulan decenas de personas a sus puertas los sábados o incluso domingos por la tarde (atentos al éxito de la fiesta gay 'Chocochurros'). También la zona de Gran Vía con Vessel, Blue Iguana o Catedral, al otro lado del río podemos ir a Palau Alameda, si nos apetece estar cerca del mar hay que ir a la Marina y el puerto, y por supuesto podemos sentarnos en cualquiera de las cientos de terrazas de la ciudad que brindan sus mesas para que todos socialicemos durante más tiempo y mejor. Gracias a todos ellos.

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