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El antiguo cauce del Turia tendrá que esperar para llegar hasta el mar en València

El Ayuntamiento de València enviará el proyecto del parque a la Autoridad Portuaria antes del verano para licitarlo este mismo año

Figuración del proyecto (Con)fluir

Figuración del proyecto (Con)fluir / Inventario de Arquitectura

València

La reunión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria terminó con un aviso. El "en las próximas semanas" puede ser elástico, pero no deja de acotar los tiempos para poner en marcha uno de los grandes proyectos de ciudad, que está pendiente de realización y que, durante los últimos años, contemplaba unos grandes avances: la conversión de la desembocadura del Río Turia en un Parque. O dicho de otra forma, el adecentamiento del último tramo del antiguo cauce, degradado por el paso de los años y sometido al cambio paisajístico que supuso taponar la salida natural al mar por las ampliaciones del puerto, esas que acabaron con la antigua playa de Nazaret, pero que han dejado pendiente de arreglo una amplísima zona, ahora baldía, conocida como Espai Natzaret

Tras el Consejo, la alcaldesa María José Catalá explicó que la licitación supondrá la conversión del secarral en una zona verde "de más de cien mil metros cuadrados, que cerrará definitivamente el Jardín del Turia". Y se puso plazos, una vez más. La primera edil explicó qe remitirá el proyecto del parque "antes del verano a la Autoridad Portuaria para que lo licite este año, cumpliendo así el calendario asumido del Parc de Desembocadura". Se trata no obstante de un calendario desmemoriado. En enero de 2024, durante la ceremonia de apertura de las jornadas de la Capitalidad Verde Europea, la alcaldesa anunció que la licitación de las obras estaría lista a finales de ese año. Y en 2025 se han realizado anuncios parecidos. Pero la tramitación definitiva de un proyecto anhelado por Natzaret no termina de ver la luz, y las correcciones del Puerto y servicios municipales como el Ciclo Integral del Agua siguen demorando el que debería ser el gran proyecto de la alcaldesa de cara a las elecciones de 2027. Precisamente por esto, porque el ciclo electoral entra en la fase definitiva, la enunciación de un nuevo "inminente" tiene visos de ser definitivo.

Según ha recordado Catalá, la actuación permitirá conectar toda la zona de la ciudad con la zona de la Marina, será muy ambiciosa y encajará perfectamente con su manera de ver el desarrollo de la ciudad en esta parte de la Marina. Tal como explicó Levante-EMV hace algunas semanas, la alcaldesa ha avanzado que el ayuntamiento está "ultimando unas cuestiones que ha indicado la Autoridad Portuaria y para que la autoridad portuaria licite antes de finalizar el año ese Parc de Desembocadura tan esperado".

Figuración del proyecto (Con)fluir

Figuración del proyecto (Con)fluir / Inventario de Arquitectura

El diseño de los tramos finales del Jardín del Turia fue objeto de un concurso internacional de ideas que ganó en 2023 la propuesta (Con)fluir del equipo que lideran Carmel Gradolí y Arturo Sanz (Inventario de Arquitectura). El proyecto esbozado en el concurso contempla que el Jardín del Turia acabe en un gran bosque urbano con agua, pasarelas y una playa fluvial en el encuentro del jardín con el recinto portuario, que evocaría la playa que perdió Natzaret en los años 80 por la ampliación sur del puerto.

La reparación también será simbólica porque el remate verde del viejo cauce -que será completo cuando el jardín del PAI del Grao conecte el puente de Astilleros con el Oceanogràfic- se ejecutará en los terrenos de la fábrica de aceite de soja transgénica, cuyo derribo, en 2014, fue una conquista vecinal. Pero la deuda histórica es importante y a la desembocadura del antiguo Turia le piden más. Tras los efectos de la dana, los vecinos han planteado a la alcaldesa la necesidad de rebajar la cota del parque para que funcione como un jardín inundable que proteja al barrio de la entrada de agua.

En realidad, tal como explicó el exalcalde Joan Ribó en su día, el proyecto (Con)fluir recuperará la morfología original de un río trenzado hasta el puente de Drassanes, favoreciendo la fitoreparación y previniendo inundaciones frente a lluvias intensas mediante tanques de tormenta. El equipo ganador del concurso planteado por el gobierno del Rialto -el actual gobierno municipal paralizó inicialmente el plan para revisarlo, pero finalmente decidió seguir adelante con el diseño- plantea un bosque urbano que culmina en el Espai Natzaret, incluye distintas áreas para uso de la ciudadanía, un barco del naufragio de Gulliver y la citada playa fluvial.

La otra gran petición del barrio es la desembocadura abierta al mar para el cauce histórico del Turia. Según explica Julio Moltó, presidente de la asociación vecinal de Natzaret, ante las reticencias de la Autoridad Portuaria, que afirmaba que esto era «prácticamente imposible» desde el punto de vista técnico, los vecinos argumentaron que se trataba de construir un puente y recuperar el viejo trazado fluvial. Y propusieron, además, un sistema de compuertas para regular posibles subidas del nivel del mar y gestionar el desagüe en caso de inundaciones. Finalmente, se llegó a un punto de acuerdo al dejarlo como una posibilidad para el futuro, bajo la premisa de que «no se puede negar a las generaciones venideras el derecho a esa salida al mar a cielo abierto en función de cómo evolucione el cambio climático», recuerda Moltó.

Es la solución hidráulica que prometió hace 40 años Ricard Pérez Casado para el final del antiguo Turia con el objetivo de evitar la contaminación por aguas de muy baja calidad provenientes del colector norte. Por el momento, el ayuntamiento ha pedido al equipo redactor incluir la prolongación de dicho colector y de este modo dar salida a los excedentes acumulados al final del viejo cauce, donde tras episodios de intensas lluvias se suelen producir vertidos de aguas fecales mezcladas con pluviales. El proyecto del Parque de Desembocadura se ve como la oportunidad definitiva para resolver los algunos de los problemas de históricos de Natzaret.

Victory Challenge y enclave tecnológico

En la reunión también se ha sacado a adjudicación la base del Victory Challenge, la última que queda de la Copa del América, para establecer un nuevo espacio empresarial de innovación y tecnología. Según Catalá, “con esto lo que hemos generado es, por un lado, que la relación puerto-ciudad avance como nunca ha avanzado, con mejoras, nuevos jardines, nuevos espacios para la ciudadanía que financia la Autoridad Portuaria y para convertir este emplazamiento, en un polo de tecnología e innovación de referencia”.

Reunión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria

Reunión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria / RLV

María José Catalá ha avanzado también que “ya hemos recibido la declaración como enclave tecnológico y se están resolviendo ya los últimos trámites con la Generalitat, pero seremos el primero enclave tecnológico de toda la Comunitat Valenciana y, por tanto, generamos a la vez incentivos fiscales para las empresas tecnológicas que se implanten o que vengan a ampliar sus instalaciones en este lugar”.

Catalá ha asegurado que “desde que estamos en el Ayuntamiento de València, y de la mano de la Autoridad Portuaria, hemos propiciado una inversión que ronda los 35 millones de euros”. Entre las actuaciones previstas en colaboración con el puerto, María José Catalá ha subrayado “tres actuaciones por valor de 14 millones de euros como son el entorno del Edificio del Reloj, el paseo elevado de la Marina y el Muelle de la Aduana”.

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