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Los fuegos artificiales de la Super Bowl donde triunfó Bad Bunny fueron valencianos

La pólvora de Ricardo Caballer acompañó al cantante puertorriqueño en su actuación sobre el Levi's Stadium de Santa Clara

La pirotecnia de Ricasa acompañó la actuación de Bad Bunny.

La pirotecnia de Ricasa acompañó la actuación de Bad Bunny. / Aepiro

José Parrilla

José Parrilla

València

La Super Bowl de 2026 será recordada por muchas cosas. La figura de Bad Bunny se ha revelado como un líder del mundo latino frente a las políticas de Donald Trump y todo lo que ha rodeado su puesta en escena ha alcanzado dimensiones estratosféricas, como por ejemplo la indumentaria del cantante, obra de la firma española Zara, del grupo Inditex. Se dice incluso que se ha disparado la demanda de clases de español tras la actuación del puertorriqueño. Lo que nadie ha contado ha sido la procedencia de los espectaculares fuegos artificiales que acompañaron la actuación de Bunny en el Levi's Stadium de Santa Clara, que proceden en un 99% de la firma valenciana Ricasa, del icónico pirotécnico Ricardo Caballer, aunque disparados por una empresa norteamericana.

Ricasa ya decidió hace unos años que abandonaba el ciclo de mascletaes de las Fallas y los castillos de fuegos artificiales en València, pero dejó abierta la puerta a colaborar en grandes acontecimientos nacionales e internacionales minuciosamente seleccionados. De hecho, eventos como el año nuevo de Sidney no le son ajenos. Y esta vez su arte pirotécnico ha llegado a Estados Unidos, concretamente al evento deportivo más importante del planeta, con 135 millones de personas viéndolo en directo.

El espectáculo

Fuegos artificiales valencianos, concretamente de Olocau, han dado color a una actuación que pasará a la historia por la carga reivindicativa que llevaba implícita. Bad Bunny defendió al mundo latino, reivindicó una América unida desde Argentina a Canadá y tuvo evidentes gestos de desacuerdo con las políticas del actual gobierno republicano contra los inmigrantes, la inmensa mayoría de ellos procedentes de los paises latinos.

Según la Asociación Española de Pirotecnia (Aepiro) el espectáculo de la Super Bowl combinó fuegos artificiales tradicionales con efectos de luces y sonido. En los 13 minutos que duró el disparo se registraron 9.852 estallidos, con momentos en los que se dibujó en el cielo la bandera de Puerto Rico: rojo, blanco y azul.

Así mismo, el disparo estuvo sincronizado con el sistema de pantallas gigantes del estadio y acompañó el mensaje final de Bad Bunny: "Lo único más poderoso que el odio es el amor".

Según Aepiro, los fuegos artificiales estuvieron también presentes en la presentación de los equipos (los Seattle Seahawks vencieron a los New England Patriots por 29-13) y en las calles de Seattle tras la victoria de su equipo.

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