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El edificio de la Asociación Naviera Valenciana será un hotel de 4 estrellas

València tramita un nuevo proyecto hotelero en el entorno de la Marina en pleno debate vecinal sobre el futuro 'Baluarte' de 30 alturas

El inmueble levantado en 1974 para albergar oficinas navieras será transformado en un alojamiento de 43 habitaciones con bar-restaurante

Fachada principal del futuro hotel de cuatro estrellas

Fachada principal del futuro hotel de cuatro estrellas / Germán Caballero

València

València tendrá un nuevo hotel. Otro más. El ayuntamiento ha sacado a consulta pública el proyecto de alojamiento en un edificio de oficinas emplazado en el número 2 de la calle Doctor Lluch, junto a la comisaría de la Policía Local del Marítim. El bloque de siete alturas con cambio de uso de terciario administrativo a hotelero tiene declaración responsable de obras y la licencia ambiental en trámite.

El hotel de cuatro estrellas promovido por Llebeig Gestión S.L. contará con 93 plazas hoteleras repartidas en 49 habitaciones, de las cuales 40 serán dobles y 9 individuales. Además, el edificio contará con restaurante y bar situado en la planta baja con una superficie útil de 100 metros cuadrados. Y la memoria del proyecto también habla –sin ahondar en detalles– de un rooftop con cocina y baño para clientes.

Rótulo de la Asociación Naviera Valenciana

Rótulo de la Asociación Naviera Valenciana / Germán Caballero

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su origen. El inmueble fue edificado en 1974 y originalmente estaba destinado a un centro ambulatorio en la planta baja y a las oficinas de la Asociación Naviera Valenciana, tal como puede comprobarse por el rótulo que todavía hoy se lee en la puerta de acceso al bloque. El uso sanitario recogido en la licencia nunca llegó a darse y el edificio de ladrillo caravista se ha dedicado históricamente al uso terciario.

En 2021, el empresario Jon Fatelevich compró parte del edificio para destinarlo a oficinas debido al creciente ecosistema emprendedor que va asentándose en la zona, no en vano, la antigua Asociación Naviera Valenciana se levanta frente al edificio de la Escuela de Empresarios EDEM, y el ayuntamiento ha mencionado en innumerables ocasiones su interés en convertir el suelo de la Marina en un gran polo emprendedor.

Fachada del futuro hotel de cuatro estrellas

Fachada del futuro hotel de cuatro estrellas / Germán Caballero

Sin embargo, el uso hotelero también gana terreno, tal como ocurrirá con este edificio y como podría ocurrir con el anunciado ‘Baluarte de la Marina’, que tantos recelos ha levantado entre los vecinos. El martes en el pleno el concejal Marí Olano trató de defender el proyecto de “hotel de cinco estrellas” con palabras gruesas de desprecio hacia las asociaciones vecinales, todavía dolidas con la intervención del edil del PP.

El Baluarte de 30 plantas de altura, no obstante, todavía está lejos de recabar proyectos. El Ayuntamiento de València tiene primero que proceder a la depuración física y jurídica de la parcela para la posterior reversión de la propiedad a la Autoridad Portuaria. Una vez eso suceda la Autoridad Portuaria de Valencia licitará la constitución de un derecho de superficie sobre la misma. A partir de ahí, los interesados en el proyecto deberán presentar sus propuestas.

A 600 metros de la playa

Parece mucho más cerca de concretarse el futuro hotel de la calle Doctor Lluch, a solo 600 metros del Baluarte y otros 600 de la playa. El proyecto de Llebeig Gestión S.L. acometerá una renovación integral de la fachada –mantiene la estética de los bloques residenciales tardofranquistas– e incorporará un aislamiento térmico por el exterior (SATE) con un acabado blanco para respetar la armonía del entorno del barrio del Cabanyal, según la memoria.

En cuanto a la elevación, el proyecto se encontraría “fuera de ordenación” debido a sus ocho plantas, una más de las marcadas en el Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar. Sin embarga, pese a este incumplimiento la memoria aclara que el edificio no incurre en una “incompatibilidad manifiesta” con el PEC, por ello, puede acogerse al régimen transitorio que permite obras de reforma, mejora y cambios de actividad en edificios que no se ajustan plenamente al plan, siempre que la nueva obra no acentúe a adecuación negativa del planeamiento vigente.

Rótulo en la puerta de acceso al edificio

Rótulo en la puerta de acceso al edificio / Levante-EMV

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