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Las dos oportunidades de Sergio: superar un aneurisma cerebral a los 21 años y encontrar empleo después

Tras superar un aneurisma cerebral, Sergio Moreno encontró en la limpieza una nueva oportunidad laboral gracias al programa València Inserta del Ayuntamiento de València

Sergio Moreno, quien sufrió un aneurisma cerebral con 21 años que le dejó casi un mes en coma, posa en la sede de València Inserta,

Sergio Moreno, quien sufrió un aneurisma cerebral con 21 años que le dejó casi un mes en coma, posa en la sede de València Inserta, / Miguel Angel Montesinos

Marina Falcó

Marina Falcó

València

"Cada día estar aquí es un regalo" sentencia Sergio Moreno de 32 años con la autoridad que le otorga haber superado un aneurisma cerebral a los 21 años y que le tuvo 21 días en coma con un diagnóstico poco alentador: "A mis padres les dijeron que fallecería". Este derrame en el cerebro le llevó a pasar dos años en rehabilitación para recuperar el mayor rango posible de movilidad en la parte derecha de su cuerpo, aprender a hablar de nuevo y, por si fuera poco, lidiar con algunos problemas de memoria que le provocó el proceso después de someterse a una operación que le ha dejado para el recuerdo la cicatriz de 92 grapas que le recorre la cabeza.

"Afortunadamente el pelo y el peinado la camuflan", cuenta divertido. Su actitud positiva desarma, y muestra una madurez que pocos llegan a alcanzar antes de los 50 años. Tal vez ambas tienen el germen en haber vivido una situación límite que le llevó cara a cara con la muerte y que "lo ha recolocado todo".

Tras esta primera oportunidad que le brindó la vida "y los médicos de La Fe", Sergio debía enfrentarse a otro reto: retomar su vida laboral. Cuando el aneurisma puso su vida en pausa este joven había cursado un grado medio de Comercio y Marketing y ya había hecho prácticas en una tienda del grupo Inditex. Sin embargo este parón en el que con trabajo y esfuerzo logró recuperarse "y también gracias a la edad, igual esto me pasa ahora y no sé si hubiera salido", le puso de nuevo en la casilla de salida para retomar la vida y parece que le ha ido muy bien.

"Gracias a la trabajadora social del centro de Servicios Sociales de Benimaclet a la que recurrí, porque necesitábamos ingresos en casa, llegué a València Inserta, aquí me ofrecieron la posibilidad de obtener el Certificado de Profesionalidad en el sector de la limpieza". Un giro inesperado pero que le ha venido muy bien porque "sinceramente, me gusta más la limpieza que el área de comercio y marketing, es más dinámico y ameno", responde ante la posibilidad de retomar su carrera donde la dejó. Para Sergio el sector de la limpieza ofrece más oportunidades de empleo y además juega con la ventaja de que el orden y la pulcritud las aplica día a día en su casa.

Nada más terminar una formación de 230 horas y hacer prácticas en empresas en junio de 2025, llegaron los contratos y todo un mundo por explorar con un certificado de discapacidad bajo el brazo "que fue del 33 % en un principio pero que hace un par de años me rebajaron al 22 %". Para guiarle por este camino que es la búsqueda de empleo cuenta con la ayuda de los profesionales de este programa municipal del Ayuntamiento de València que le ayudan a la confección y actualización del currículum, le asesoran y le informan de las ofertas de trabajo.

Un trampolín para el siguiente paso

"Quién me iba a decir que iba a ser limpiador ahora, hace un año no me lo hubiera creído", reflexiona Sergio. Un viraje inesperado en la vida que supone un trampolín para alcanzar su sueño actual: tener una estabilidad "y cuidar a mi madre".

Los golpes más duros en la vida son los que nos recolocan y los que nos hacen reaccionar. Para este joven vecino de València ha sido un accidente cerebrovascular el que le ha hecho "ser más persona y me ha dado más bagaje a la hora de enfrentarme al futuro". Sergio no desiste "es duro pero creo que lo conseguiré. La vida me dio una segunda oportunidad y la estoy aprovechando", reflexiona y mira al porvenir con esperanza y una lucha pendiente: que le vuelvan a reconocer el 33 % de discapacidad. "No pido nada que ya me hubieran dado, creo que es mi derecho", explica.

Contratación de personas vulnerables

Más de 300 personas en situación o riesgo de exclusión social han encontrado trabajo en 2025 tras participar en el programa València Inserta, una iniciativa municipal que fomenta la inserción sociolaboral de quienes viven en un contexto vulnerable y con problemas de desempleo.

Es un servicio de acompañamiento personalizado que, además de ofrecer orientación y formación laboral, organiza talleres grupales de habilidades sociales o de búsqueda activa de empleo y facilita el contacto con el tejido empresarial local. En el último año han participado en este programa un total de 1.030 personas, 564 derivadas de los Centros Municipales de Servicios Sociales.

La concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, detalla que 814 de estas personas han realizado un itinerario completo de intervención, que combina atención individualizada y acciones grupales y destaca “el impulso de los cursos que cuentan con la acreditación oficial de Certificado de Profesionalidad expedido por Labora, por tratarse de formación oficial y reglada, directamente vinculada a las necesidades reales del mercado laboral y accesible a personas con bajo nivel formativo previo”.

Inserciones laborales en contextos de alta vulnerabilidad

Si bien, tal como ha reiterado la edil, “uno de los principales resultados del programa València Inserta en 2025 ha sido la inserción laboral de 317 personas (19 más que en 2024), todas ellas con contrato de trabajo y alta en la Seguridad Social, lo que supone una tasa de inserción global de casi el 40% (el 39%) entre las personas atendidas”.

“Este dato adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta el perfil de las personas participantes, muchas de las cuales partían de situaciones de muy baja empleabilidad y de un alejamiento prolongado del mercado laboral, destacando que en torno al 40% acumulaba más de cuatro años en situación de desempleo en el momento de su incorporación al programa”, ha informado.

En cuanto al tipo de contrato, el 28% de los contratos formalizados fueron de carácter indefinido, “lo que refuerza la calidad de una parte de las inserciones logradas”. “En definitiva –ha manifestado Marta Torrado- en conjunto, el programa ha facilitado el acceso al empleo de una parte relevante de las personas atendidas, contribuyendo a mejorar sus oportunidades de autonomía económica”.

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