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Fallas pasadas por agua: solo en cinco de los últimos 85 años no ha caído una gota

En los últimos diez años se han concatenado más días de lluvias durante las fiestas, pero el año con mayor acumulación de agua fue 1975. En este siglo las Fallas solo se salvaron de la lluvia en 2008

Ofrenda de 2025 bajo la lluvia

Ofrenda de 2025 bajo la lluvia / Fernando Bustamante

Claudio Moreno

Claudio Moreno

València

Las Fallas empiezan a parecer la danza de la lluvia. En los últimos años, las dos semanas finales de invierno acostumbran a hacer honor a su estación y prolongan la inestabilidad meteorológica con precipitaciones que se concatenan día tras día para desgracia de los festeros, obligados a celebrar comidas y verbenas bajo plástico.

Entre la leyenda y la fe, algunos agricultores han intentado históricamente despejar las tormentas de granizo a cañonazos para no perder la cosecha. Pero aquí no funciona: las borrascas están ganándole el pulso a la pólvora.

En los últimos años está lloviendo más seguido, sí, pero en la percepción del fenómeno influyen otros dos factores. Por un lado, la memoria meteorológica es frágil y apenas conseguimos ver más allá de anteayer. Por otro lado, las fiestas van incrementado en su programa los actos y motivos para estar en la calle desde el día 1 de marzo, con lo que la exposición a la lluvia –que en 20 días de invierno casi con toda seguridad va a aparecer– es mayor.

La realidad es que la percepción de sequía absoluta en las Fallas con un clima propio de verano es solo eso: una percepción. Al observar la precipitación diaria acumulada en València entre el 1 y el 20 de marzo desde 1940, según datos recopilados por el jefe de Climatología de la Aemet en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, puede comprobarse que solo cinco años de la serie histórica pasaron por las fiestas josefinas sin ver una sola gota: 1945, 1950, 1982, 1997 y 2008. Este año, de los seis días con disparos de pólvora ya ha llovido en cinco de ellos. Solo el domingo 1 se mantuvo seco.

Precipitación diaria acumulada en València entre el 1 y el 20 de marzo desde 1940

Precipitación diaria acumulada en València entre el 1 y el 20 de marzo desde 1940 / Levante-EMV

No obstante, los dos únicos años en los que ha llovido más de 10 días en este periodo son dos muy recientes, 2022 y, sobre todo, 2025, que fue con diferencia el récord, con 17 de los 20 días pasados por agua. Además, en los días grandes, del 15 al 19, hasta 2015 no había habido ningún año con cuatro días de lluvia de los 5 grandes y, desde 2015 se han sucedido tres semanas falleras con 4 días de lluvia entre el 15 y el 19, que fueron 2015, 2022 y 2025

¿Adiós al "Tiempo de Fallas"?

La concatenación de más días de lluvia en marzo y en los días grandes de fallas a partir de 2015 puede deberse a la variabilidad natural del clima. Esto hace que en los últimos años tienda a desaparecer el «Tiempo de Fallas», caracterizado por temperaturas diurnas altas que con tiempo estable pueden alcanzar los 20º C y que, en las horas vespertinas (sobre todo a partir del mediodía), comienzan a bajar progresivamente por la irrupción de la brisa del Mediterráneo hasta alcanzar mínimas que rondan los 10 grados.

Con todo, aunque en 2022 llovió copiosamente y en 2025 salieron lluviosos casi todos los días, el año con más precipitaciones acumuladas fue 1975, con 113,1 litros por metro cuadrado. Le siguen el citado 2022, después 1974 –94,9 litros–, 2025 –72,5 litros por metro cuadrado acumulados–, 1959 –67,9 litros– y 2011 –62,3 litros–. Este último se encuentra estadísticamente ensartado entre una secuencia de años con mal tiempo fallero, desde el 2009 hasta el 2013, en todos los años se superó consecutivamente los 40 litros acumulados.

En cuanto a los días históricos más borrascosos, el récord lo tiene el 10 de marzo de 1975 con 72 litros por metro cuadrado, seguido del 20 de marzo del año anterior, con algo más de 70 litros recogidos en un solo día. Ese día tuvieron que venir los militares a València para desmontar el castillo de la Cremà, que por entonces era la Nit del Foc. Además, la falla municipal, una Atenea con bandera republicana, tuvo que quemarse de madrugada. En los últimos 15 años, aunque el patrón parece cambiar con el citado encadenamiento de lluvias, ni un solo día se han recogido más de 40 litros por metro cuadrado.

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