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San Agustín, San Vicente y Avenida del Oeste ya tienen su proyecto definitivo y las obras empezarán en octubre

Las obras se prolongarán desde octubre de 2026 al primer trimestre de 2030 y serán por fases

Una renaturalizada avenida del Oeste

Una renaturalizada avenida del Oeste / Ayto València

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Después de la presentación del proyecto de la Plaza del Ayuntamiento y la de Colón, el Ayuntamiento ha presentado la figuración y el plan "definitivo" de la otra gran obra pendiente en el centro de la ciudad: la reforma integral de la Plaza de San Agustín, la avenida del Oeste y la calle San Vicente.

"Un esfuerzo de diálogo y de generosidad del equipo redactor" en palabras de la alcaldesa, María José Catalá, quien ha dado carácter de ceremonia la presentación de las figuraciones. "La puerta al corazón histórico, en el que, en 35 años, no se había producido ninguna gran actuación y que ahora tendrá la importancia que merece, con relevancia especial para el comercio y el peatón". Y ha anunciado las líneas

Creación de sombras por el estrés térmico que sufrimos durante el año, la mejora del espacio peatonal y las facilidades para las pequeñas tiendas, valorización de los elementos patrimoniales, especialmente de la Iglesia de San Agustín y ordenación de la movilidad.

Obras divididas en tres fases

La intervención será en tres fases: La 1 será San Agustín, la 2 de San Vicente (desde San Agustín a la Plaza de España) y la 3 la Avenida del Oeste "para reducir al máximo el impacto sobre los vecinos". Esto permitirá cumplir con otra promesa: "no se solaparán las obras, con agilidad. Será empezar y terminar, empezar y terminar". Es un modelo en ese sentido, parecido a la Plaza del Ayuntamiento, cuyo proceso está más retrasado, pero en el que la premisa es ir haciéndolo por fases. Al contrario, en ambos casos, que el eje Giorgeta-Pérez Galdós, que se está trabajando de forma simultánea.

Catalá, durante la presentación del proyecto

Catalá, durante la presentación del proyecto / Moisés Domínguez / D

La previsión de iniciar las obras es ya: la de San Agustín será -sería en septiembre de 2026, una vez resuelta la adjudicación (el proyecto se aprueba este viernes en la Junta de Gobierno) y durará hasta mayo de 2027.

San Vicente será reformada de septiembre-octubre de 2027 a mayo de 2028 y la Avenida del Oeste irá de septiembre de 2028 al primer trimestre de 2030, que será más complicada.

Estos plazos los contempla el concejal de Urbanismo, Juan Giner, con mucha más cautela. Sobre todo, para que en el futuro no se pasen cuentas. "Primero, tenemos que convocar el concurso. No sabemos cuantas ofertas va a haber y qué tiempo de evaluación hay. Y después nos tenemos que poner a trabajar. Y una vez hecho, no sabemos con qué nos vamos a encontrar. Si hay una tubería, si hay cualquier cosa que pueda retrasar los plazos". Es por ello que el edil reconocía que poner plazos es tentar a la suerte y que "lo importante es poner las cosas en marcha. Y cuando ya empiecen a trabajar las máquinas, estaremos más cerca de evaluar los tiempos". La premura se basa en poder empezar lo más pronto posible, pero supone también no emplear los meses de verano, más fáciles para trabajar sin problemas. De todos modos, la sensación que queda es que los tiempos marcados no deben tomarse como palabra de Dios, y que pueden sufrir modificaciones a lo largo del periodo. Lo que sí que parece indudable es que las obras arrancarán, eso sí, antes del periodo electoral y que la ciudadanía se irá a las urnas municipales con la obra en marcha.

Las obras se dividirán en tres fases para evitar el mayor impacto posible sobre los vecinos.

Las obras se dividirán en tres fases para evitar el mayor impacto posible sobre los vecinos. / Ayto València

San Agustín será una actuación de más de 9.000 metros cuadrados, con 4,19 millones de euros. En esta actuación se elimina el tráfico de paso, la calle Huesca se hace peatonal, solo con la salida del aparcamiento y la acera de la Finca de Hierro aumenta.

San Vicente se actuará sobre más de 8.000 metros cuadrados, con 4,2 millones de euros de obras. Solo habrá tres carriles, ampliación de aceras a 6 y 7 metros, incluyendo la carga y descarga. La acera Oeste consolidará el carril bici separándola de la calzada completamente, con 81 nuevos árboles.

Y la avenida del Oeste, con 14.000 metros cuadrados y 6,5 millones de inversión, se prolongará 15 meses. La acera oeste se ampliará notablemente la acera, habrá una mediana central en su tramo cerca de la plaza de Brujas, con 114 nuevos árboles y pérgolas. Los aparcamientos obligan al uso de maceteros por la cota de suelo, ya que no se puede excavar para plantar arbolado. La circulación será de tres carriles -dos de salida y uno de entrada hasta los aparcamientos subterráneos, en que se convertirá en uno y uno.

También se asegura que la nueva peatonalización establece el control para evitar el punto negro que supone la intersección de estos viales con la circulación, especialmente después de los dos atropellos mortales que hubo en la calle San Vicente, tanto en el cruce con la calle Xàtiva como en la intersección y giro desde la Avenida del Oeste.

La remodelación de San Agustín con espacios verdes

La remodelación de San Agustín con espacios verdes / Ayto València

En total, una actuación de 15 millones de euros sobre 32.000 metros, de los que 18.536 serán peatonales entre plazas y aceras. Habrá 2.631 metros cuadrados de arboladoy zonas verdes incluyendo 323 árboles, 264 de ellos nuevos y 29 jardineras elevadas.

Dentro de ese gran "heap" de datos se añaden 194 unidades de moviiario urbano de descanso, 425 metros cuadrados de pérgoles y sombras, 26 nuevos puntos de arbolado, dos estaciones nuevas de Valenbisi, 408 metros de carril bici nuevo, y una accesibilidad universal, así como siete paradas de la EMT-.

"Ciudad con identidad"

La reurbanización es el resultado de un compromiso de tener una ciudad con identidad. Es decir, que se reconoce a sí misma y es coherente, con un criterio claro en su mobiliario". Es decir, el Plan Valentia. "Veníamos de un periodo de urbanismo táctico, con criterios dispares, que no mantenían esa identidad, una ciudad franquicia, que podía ser cualquier otra. Nosotros queríamos la singularidad. La Piedra Natural de Ulldecona es la elegida para llevar a cabo ese "lenguaje estético coherente y unitario en los tres tramos". Que es una forma implícita de rechazar las políticas del anterior equipo de gobierno: "La actual plaza de San Agustín es un ejemplo súper claro: hay seis maceteros distintos, dos tipos de farolas y una marquesina olvidada de la EMT en el centro de la plaza. Con este proyecto damos un paso más por esta apuesta, que ya hemos puesto en práctica en los proyectos de la Plaza del Ayuntamiento y la calle Colón.

La reforma de estos tres ejes supondrá, en la práctica, el último gran avance previsot de momento en Ciutat Vella, cuyo aspecto ha mutado de forma más que notable en las últimas décadas desde que el único camino verdaderamente tendente hacia la peatonalización fue cuando la Plaza de la Virgen, casi en otra vida, dejó de recibir automóviles y tranvías. Mucho tiempo después es cuando el proceso de peatonalización -impulsado especialmente por el anterior gobierno progresista- ha permitido cambiar completamente el aspecto y el uso de la Plaza de los Fueros, la del Ayuntamiento -ésta, de forma provisional todavía con urbanismo táctico-, la plaza del Mercado y Brujas y la Plaza de la Reina. Como rotondas en toda regla, tomadas por el tráfico, permanece todavía la plaza de Tetuán y Guillem de Castro fue protagonista de un proyecto de bulevar que lleva años aparcado.

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