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Una nueva Pérez Galdós aflora entre zanjas y dudas vecinales por los plazos

Las aceras impares de Giorgeta y Pérez Galdós ya muestran las piezas de hormigón pigmentado y el asfaltado fonoabsorbente

El gran eje sigue con zanjas y zonas sin tocar a 5 meses del final del plazo. Los vecinos creen que será "muy difícil" concluir a tiempo

Claudio Moreno

Claudio Moreno

València

Las obras de Giorgeta-Pérez Galdós van dejando ver el aspecto que tendrá este importante eje para la movilidad de València y que tantos desvíos ha obligado a articular para recorrer la parte oeste de la ciudad. El desdoblamiento de aceras está prácticamente finiquitado en zonas como el primer tramo de números impares de Giorgeta o, tal vez donde mejor se aprecia, la acera de impares de la avenida Pérez Galdós, justo a la altura del Convento de Santa Clara. Aquí puede verse ya la combinación de losa vulcano -piezas prefabricadas de hormigón coloreadas en masa con pigmentos de óxido de hierro- con la losa Filtra o pavimento permeable.

Los alcorques, no obstante, continúan vacíos a la espera de alineación arbórea formada según el proyecto por jacarandas, plátanos de sombra, algarrobos o patas de vaca. En los impares de Giorgeta ocurre lo mismo pero con ladrillos descolocados y el carril bici por terminar.

Mientras, la acera de números pares de este primer tramo que conecta con el ‘Scalextric’ se mantiene levantado, con comercios completamente sitiados por palés y bolsas de rafia y muchos portales a los que se accede a través de una pasarela de metal. A lo largo de los más de dos kilómetros de eje, cuya actuación está dividida en tres fases, aparecen largas zanjas excavadas en el asfalto, montículos de tierra, vallado en numerosos tramos y comercios sitiados por los escombros.

Varios tramos de una avenida y otra están directamente sin tocar en una de sus aceras, a la espera de que concluya la primera fase de intervención. En zonas como la manzana del citado convento contrasta el nuevo asfaltado pintado con líneas amarillas con la calzada, al otro lado de medianera de palmeras, con tierra acumulada y carretera vieja.

Cabe recordar que la actuación comenzó el 30 de junio de 2025 con un presupuesto de casi 24 millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses -la alcaldesa María José Catalá anunció que los trabajos se realizarían en «tiempo récord»-. Preguntadas por este plazo, vista la cantidad de tramos por concluir o directamente intervenir y considerando que ya se ha consumido casi un 70 % del tiempo estipulado, fuentes municipales aseguran que los trabajos avanzan dentro de lo proyectado, manteniendo así el 30 de agosto de 2026 como fecha límite de la actuación.

En los más de 9 meses de trabajos la concejalía de Movilidad se ha visto obligada a adaptarse a los cortes por tramos y reformular el tráfico en varias ocasiones, habilitando el doble sentido en carriles de sentido único, con los consiguientes atascos en accesos desde calles perpendiculares. Con el último aviso del 10 de abril se abrió el tráfico en el tramo desde calle Cartagena hasta calle Linares, y se cortó provisionalmente desde calle Cartagena hasta plaza Arturo Piera.

Sobre incomodidades y tiempos, desde la asociación vecinal de la Raïosa explican que han debatido sobre estas cuestiones en asamblea y en el barrio preocupa un posible incumplimiento de plazos, con lo que eso supondría para la tranquilidad del vecindario. «Van por la fase uno de tres, para la que han dedicado más de nueve meses y aún está sin terminar. Falta acabar toda la parte de los números pares de Giorgeta. A la marcha que van, es muy difícil que acaben en cinco meses», subrayan en el barrio atravesado por Giorgeta.

"Los comercios están cansados"

«Estos nueve meses de obras están saturando mucho a los vecinos, entendemos que una obra así causa molestias, pero los vecinos transmiten una sensación de hartazgo por problemas de aparcamiento, ruido, polvo y desvíos constantes de líneas de autobuses. Los comercios están también muy cansados. La gente evita pasar por la avenida, tienen las aceras abiertas y casi no se puede acceder a ellos», añaden en la asociación vecinal de la Raïsa.

El proyecto de Pérez Galdós alumbrará un eje verde para conectar hitos como el Jardín del Turia y el Parc Central mediante ampliación de aceras, construcción de un nuevo carril bici bidireccional y segregado, integración de tres líneas de arbolado y la instalación de 389 bancos y sillas.

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