Mónica Oltra inicia en Orriols la carrera por la alcaldía: "Quiero escuchar, no entrar al barro"
La exvicepresidenta de la Generalitat se reúne con oenegés de uno de los barrios más empobrecidos de València para conocer sus urgencias en materia de vivienda. Oltra confía en una alianza de todas las fuerzas de izquierdas de cara a las elecciones municipales de 2027 y descarta plantear una campaña bronca contra Catalá y Bernabé

Beamud, Robles, Bustinduy, Oltra y López a su llegada a la sede de Orriols Con-vive / Miguel Angel Montesinos

A finales del mes marzo una noticia agitó el panorama político municipal en València: la exvicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, anunciaba su vuelta a la primera línea y lo hacía, nada más ni nada menos, que postulándose para la alcaldía del Cap i Casal. Eso significaba la vuelta de una peso pesado que quedó noqueada cuatro años atrás después de que su exmarido fuera acusado de abusos a una menor tutelada mientras ella encabezaba la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas.
Ahora Oltra tiene que simultanear dos tareas nada sencillas: por una parte una campaña electoral en la que se batirá el cobre con la actual alcaldesa María José Catalá y la delegada del Gobierno y alcaldable, Pilar Bernabé, que promete ser encarnizada y por otra, afrontar la apertura de juicio oral por presunto encubrimiento del delito cometido por su expareja.
Mientras se conoce la fecha del proceso judicial, la candidata de la coalición de izquierdas va dando pequeños pasos en su carrera hacia la conquista del Ayuntamiento de València y este jueves el barrio de Orriols ha sido el escogido para despejar dos incógnitas: la primera de ellas comprobar cuál es el talante con el que la reciben en una de las zonas con más problemas de convivencia y sociales de la ciudad y la segunda, si sigue siendo un polo de atracción mediática como lo ha sido siempre. Ambas preguntas han obtenido una respuesta más que satisfactoria durante su visita a la sede de la asociación Orriols Con-vive para reunirse con varias entidades sociales y vecinales.

Un momento de la reunión de Oltra, Bustinduy y miembros de asociaciones sociales de Orriols. / Miguel Angel Montesinos
Oltra ha asistido como invitada por el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, al encuentro con los vecinos de Orriols en el que se ha tratado principalmente el problema del acceso a la vivienda y lo ha hecho por su conocimiento de los servicios sociales valencianos, tal como ha explicado el propio ministro. Inquietudes como la entrada con fuerza de fondos de inversión en la compra de pisos en la zona con su correspondiente desahucio de inquilinos, la turistificación del barrio y expulsión de personas migrantes ya arraigadas por esta presión, la vulnerabilidad de personas sin los papeles en regla o el racismo inmobiliario han sido algunos de los temas que se han tratado durante el encuentro que se ha prolongado durante más de una hora.
Es innegable que además del dominio de la materia por parte de Oltra, su poder de convocatoria es arrollador. No hacía falta más que contar el elevado número de cámaras y micrófonos presentes esperando para captar unas palabras de la exvicepresidenta que apriori no iban a decirse, pero que finalmente sí se han pronunciado. Primer interrogante despejado.

El ministro Bustinduy atiende a los medios en la puerta de Orriols Con-vive / Miguel Angel Montesinos
Los gritos de "¡alcaldesa!", los intentos por llamar la atención de la canditata por parte de los vecinos que se arremolinaban frente al local y los aplausos que se han escuchado al término del encuentro han dejado pocas dudas acerca de cuál es la postura de los vecinos de Orriols. "Me he emocionado y se me ponen los pelos de punta. Hay mucho cariño, yo lo noto, y mucha fuerza que es lo que nos tiene que poner en pie y caminar y la verdad es que es lo que me ha sostenido todo este tiempo", reconocía Mónica Oltra a la salida de la reunión. Segunda respuesta obtenida.
Durante su comparecencia ante los medios, Oltra ha dejado claro que este "cálido reencuentro" con los vecinos "no significa que haya dejado de pisar la calle" pero hacerlo en Orriols, con un potente tejido asociativo y una "ciudadanía implicada en mejorar el día a día de los vecinos", es para la candidata "un lugar agradable donde estar".
En este barrio ha sido donde Oltra ha recordado que el próximo, 28 de abril, se votará en el Congreso el decreto para la prórroga de los alquileres que no cuenta con los apoyos suficientes y esto supondrá "un grave problema como los alquileres que venzan a los cinco años los quieran subir al precio al que los han subido los grandes tenedores y los especuladores" teniendo en cuenta que València es una de las ciudades donde más ha aumentado el coste del alquiler. Además ha hecho hincapié en que la no aprobación de esa prórroga también supondrá un quebradero de cabeza para los votantes de derecha, quienes "también viven en casas de alquiler".

Un vecino de Orriols esperando la llegada de Oltra al barrio / Miguel Angel Montesinos
Testimonios vecinales
Para alcanzar la meta de la alcaldía, Oltra aseguraba que "no voy a entrar al barro, en ningún caso", respondía ante la perspectiva de la lucha con Bernabé y Catalá. En ese sentido parece que la estrategia para conquistar el consistorio pasa por la firma de un pacto entre todas las fuerzas de izquierdas y valencianistas: "claro que nos vamos a unir, no tengo ninguna duda". Y por un trabajo de escucha activa a los vecinos: "Voy a hacer lo que siempre he hecho y me ha gustado hacer, escuchar". Por eso el objetivo de este encuentro con las diversas asociaciones sociales que trabajan en el barrio era conocer el testimonio de primera mano de personas que viven un verdadero calvario con la vivienda.
"Sin derecho a la vivienda no hay vida digna", sentenciaba Mónica Oltra mientras narraba algunos de los testimonios "desgarradores" de los vecinos y vecinas que han asistido al encuentro, como el de las 20 personas de 5 familias diferentes que conviven en un piso de apenas 60 metros cuadrados.
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