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Empiezan las obras para que el Mercat de Russafa deje de ser un "horno" en verano

Los vendedores del Mercat de Russafa deciden por votación mantener el mercado abierto en agosto durante los trabajos de mejora integral

Los vendedores emplean de momento la fórmula de los ventiladores cuando aprieta el calor en Russafa

Los vendedores emplean de momento la fórmula de los ventiladores cuando aprieta el calor en Russafa / Miguel Angel Montesinos

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

El Mercat de Russafa llevará a cabo durante seis meses las obras de "mejora integral", incluyendo su climatización, pero sin cerrar los puestos durante el mes de agosto, después de somertelo a referéndum entre los vendedores, resuelto casi en empate técnico: 69 vendedores apostaron por mantener el mercado abierto en agosto y 67 por el cierre total, -fórmula adoptada por el Mercat del Cabanyal en 2023 para reacondicionar su techo-. Hubo además 18 licencias que optaron por apoyar la propuesta más votada -con lo que acabaron por ser votos irrelevante-. Desde el Ayuntamiento, de todos modos, se considera que las obras que se van a desarrollar son menos invasivas que las del Cabanyal, por lo que serán compatibles con la actividad, tanto en periodos de plena actividad como en ese mes en el que muchos puestos cierran. Aún así, la actuación se realizará fundamentalmente en horario de tardes, para poder compatibilizar los trabajos con la actividad diaria del mercado.

El consistorio invertirá más de 1,6 millones que forman parte del plan de mejora de estos espacios que se lleva desarrollando durante la legislatura. En este caso la inversión es importante porque supone instalar ocho nuevas máquinas de aire acondicionado y en mejoras de eficiencia energética. Un problema que llegaba por la obsolescencia de los aparatos, que habían convertido ya el periodo estival en un horno. En este caso, cambiar el aire es mucho más sencillo que en el Mercado Central, por lo que los problemas se completarán en cuanto finalicen las obras, previstas para ese medio año, aunque pasando el 'sarampión' de no disponer de ventilación alguna durante el cambio de las mismas, estimado en unas semanas. “Los aparatos que hay funcionan, pero lo hacen a medio gas, y hay que recordar que en anteriores veranos se vivieron episodios de calor intenso, que llevaron a instalar ventiladores, pero era una solución temporal, que ahora se resolverá de forma definitiva” ha asegurado el concejal Santiago Ballester. "Las máquinas actuales tienen piezas para las que ni siquiera hay ya repuestos, por no hablar del ruido que generaban".

Un julio sofocante

El Mercat de Russafa fue, el pasado verano, uno de los que más puso en evidencia la necesidad de disponer de refrigeración en buen estado con la llegada, cada vez más recurrente, de las olas de calor. El pasado mes de julio, y tras constatarse la sofocante situación en el Mercado Central, se repitió la historia en este mercado, uno de los más poplares de la ciudad.

La falta de ambientación es un grave problema para los vendedores, gran parte de cuyo producto es fresco, con lo que su vida se acorta, aparte de tener que recurrir en algunos casos, como las pescaderías, al empleo constante de hielo. Y sobre todo, porque un ambiente caluroso los pone en clara desventaja sobre los supermercados.

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