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Una nevera colgada y una ducha-retrete en 12 metros: la última pirueta del alquiler en València

El anuncio del minúsculo estudio en un quinto sin ascensor por 780 euros genera indignación en redes sociales. El piso de la Malva-rosa apenas ofrece espacio para dormir y hacer las necesidades básicas, pero la promotora restringe el perfil del inquilino y habla de "comodidad"

Vivienda en alquiler en la Malva-rosa

Vivienda en alquiler en la Malva-rosa / Idealista

C.Moreno

València

El mercado del alquiler en València ha entrado en una fase difícilmente calificable. Desligado de las lógicas de otro tiempo, donde el valor de un inmueble venía determinado por la ubicación, el tamaño, la antigüedad, la comodidad o las zonas comunes; la vivienda ahora parece una carrera por ver quién cobra más renta por menos metros cuadrados, sin importar la necesidades de la persona que acepta el trato. La dignidad dejó de entrar en la ecuación.

Un ejemplo de esto es el anuncio que ha aparecido en los portales inmobiliarios para la ciudad de València. Se trata de un estudio en alquiler en la calle Gomera – barrio de la Malva-rosa–, una zona poblada por bloques residenciales de estética similar a la de los Bloques Portuarios. El piso está en una quinta planta sin ascensor y se alquila por 780 euros al mes.

Vivienda en alquiler en la Malva-rosa

Vivienda en alquiler en la Malva-rosa / Idealista

El anuncio explica que la vivienda solo se alquilará a chicas estudiantes, jóvenes trabajadoras o nómadas digitales. Asegura que es un “espacio perfecto para quienes buscan un espacio funcional y cómodo”. Y añade: “Con 14 metros cuadrados bien aprovechados –en otros apartados se precisa que son 12 construidos–, cuenta con una cama individual de 90 cm y un sofá. También dispone de una cocina equipada para cocinar y un baño independiente con ducha moderna para mayor comodidad”.

Se insiste en la palabra comodidad. También habla de “tranquilidad” y “vistas despejadas”. Finalmente, el promotor define el estudio como un “espacio práctico y bien distribuido, con todo lo necesario para una estancia cómoda”, una vez más. “NO PAREJAS”, recalca en mayúsculas el anuncio.

La “cómoda y práctica” distribución del piso puede comprobarse en las fotos adjuntas en la oferta: la nevera está elevada sobre una repisa. La cama individual toca con dos paredes y tiene varios cajones debajo. A sus pies hay un sillón de elegante tono vino. Delante tiene la mesa fregadero con una lamparita de escritorio. Y al lado la puerta de acceso a un baño con retrete, pila, ducha y desagüe, todo concentrado en dos baldosas.

Vivienda en alquiler en la Malva-rosa

Vivienda en alquiler en la Malva-rosa / Idealista

Del anuncio se ha hecho eco la Mataobras, plataforma por el derecho a la vivienda, con un post en Instagram que dice: “Busca la ducha moderna, si no la encuentras, mira los comentarios y después comenta qué te parece. Ve a Idealista antes de que te lo quiten de las manos”, dice irónicamente. Como era previsible, los más de 100 comentarios van de la indignación a la precisión técnica, como el hecho de que una vivienda debe tener áreas mínimas funcionales para cumplir con la cédula de habitabilidad.

El mismo blog de ingeniería anima a denunciar tanto al propietario como a la plataforma donde se oferta el piso, que en su página web tiene artículos donde se explica por qué un estudio así es ilegal. El anuncio está colgado asimismo de la plataforma de alquiler especializada en estudiantes Live4life.

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