Así son las nuevas normas para abrir un apartamento turístico en València
En catorce días entrará en vigor una batería de limitaciones para tratar de poner freno al crecimiento exponencial de establecimientos, así como una base de datos permanente y de obligado cumplimiento

Apartementos turísticos en València / J. M. López

El Boletín Oficial de la Provincia de València publica este lunes, 4 de mayo, la normativa que, bajo el título «Regulación de los usos terciarios hoteleros», significa, ahora dí, la puesta en marcha de un sistema que pretende controlar la proliferación de apartamentos turísticos en la ciudad de València, pasando de una moratoria -anulada, por otra parte, por el TSJ- a un texto legal. Mil veces anunciado por el equipo de gobierno como "la más restrictiva de España" y que en los plenos municipales se ha convertido en un argumento recurrente. Por parte de la oposición, por la situación actual de turistificación de la ciudad y por parte del gobierno, por culpa de sus antagónicos. Que así ha insistido el portavoz Juan Carlos Caballero "porque sirve para frenar una proliferación que se hizo con la aquiescencia del PSOE y Compromis, cuando abrieron la mano para convertir también los bajos en apartamentos turísticos". Una vez publicado, la entrada en vigor no es inmediata, pero casi: en apenas quince días.
Registro de establecimientos
El tiempo dictará la eficacia de esta normativa que, según se ha desvelado, va acompañada de la creación de un registro, "un censo de establecimientos, que será una herramienta de control para gestionarlos. Se registrarán de oficio todos los que tienen título habilitante o en trámite, -independientemente de la obligación de inscripción en el Registro Autonómico de Turismo por parte del interesado- lo que permitirá analizar la situación de saturación en cada barrio o distrito".
Bajo la denominación de Censo de Alojamientos Turísticos del Ayuntamiento de València (Catav), contempla dos tipos de inscripción. La definitiva se producirá de oficio con la obtención del título habilitante municipal correspondiente. La provisional se realizará de oficio con la presentación de declaraciones responsables o solicitudes de licencia, a los efectos de determinar el orden de preferencia, siempre que el alojamiento no se ubique en zona saturada o que la propia actuación no determine la saturación.
La inscripción provisional se elevará a definitiva con la concesión del título habilitante. En caso contrario, quedará sin efecto. La extinción firme del título habilitante por cualquier causa determinará la baja de oficio.
Los datos que se van a requerir incluyen "ubicación, número de plazas, licencia... e incluye hoteles, apartamentos, albergues y todo tipo de alojamientos". Se requerirá la actualización trimestral del número de alojamientos y el anual para las proporciones de población. "Todo con criterios claros". Todo aquello que no esté en este listado formará parte de la oferta 'pirata' de la ciudad.
La normativa ha generado un intenso debate con una visión de la misma totalmente opuesta. El equipo de gobierno asegura que es casi un blindaje de la ciudad. "Va a ser muy difícil abrir un solo apartamento turístico más" aseguró María José Catalá -más allá, lógicamente, que los que estén en trámite y sean admisibles-. Mientras que la oposición dice lo contrario. El PSOE, por ejemplo, calcula que con la nueva normativa se podrán abrir hasta 5.400 apartamentos más.
Los tres límites que establece la norma
La nueva regulación establece tres umbrales de saturación (denominados "candados") que operan de forma acumulativa en cada barrio, distrito y manzana. El primero limita el conjunto de plazas turísticas de cualquier tipo —hoteles, bloques de apartamentos y viviendas de uso turístico— a un máximo del 8 % de las personas empadronadas en el barrio y el distrito.
El segundo garantiza que no más del 2 % del parque de viviendas de cada barrio y distrito pueda destinarse a uso turístico. El tercero protege el comercio de proximidad al fijar un tope del 15 % de alojamientos turísticos sobre el total de locales en planta baja de cada manzana.
Este sistema de límites afecta a la totalidad de la ciudad salvo a Ciutat Vella, que cuenta con su propio Plan Especial.
La normativa incluye una cláusula para facilitar la reversión al uso residencial durante el plazo de un año desde la entrada en vigor de la normativa "independientemente el uso o condiciones de acceso de los establecimientos que compartan planta o se sitúen por encima o por debajo de la ocupada por la vivienda de uso turístico que se pretende transformar", siempre que reúna las condiciones para ser usada como vivienda y que reúna requisitos como tener título habilitante, estar inscritas en el registro de viviendas de uso turístico, tener abierto un expediente de restauración de legalidad por implantación sin título habilitante o que hayan sido afectadas por la suspensión de licencias en la moratoria y se haya dictado resolución suspendiendo la tramitación.
Suscríbete para seguir leyendo
- El veto del PP a Pilar Bernabé bloquea el desarrollo del Parc Central de València desde hace tres meses
- La pérdida de la bandera azul en la playa del Cabanyal acaba con tormenta política
- Así se arruina la Procesión de la Virgen de los Desamparados
- Una nevera colgada y una ducha-retrete en 12 metros: la última pirueta del alquiler en València
- La pirotecnia del Día de la Madre se dispara con un lleno más propio de mascletà de Fallas
- Pérez Galdós abrirá al tráfico en septiembre para el inicio escolar
- La corte mayor estrena en la dansà un traje 'homenaje a nuestras raíces
- Armiñana: 'Tranquilos: Espartero no va a subir a Especial para ser otro Nou Campanar