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Patrimonio

Compromís alertó al gobierno de Catalá en 2024 de que el escudo BIC de Benimàmet estaba en peligro

El Ayuntamiento de València aseguró que cualquier actuación sobre el edificio sería fiscalizada por la Comisión Municipal de Patrimonio

Escudo heráldico protegido en una casa de Benimàmet

Escudo heráldico protegido en una casa de Benimàmet / Violeta Peraita

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Claudio Moreno

Claudio Moreno

València

Compromís per València ha denunciado hoy que el gobierno de María José Catalá “fue advertido hace más de un año” del riesgo patrimonial sobre el escudo heráldico de los Cervelló Gibertó, situado en la calle Penyetes de Benimàmet y protegido como Bien de Interés Cultural (BIC), pero “no hizo absolutamente nada para evitar su destrucción”.

El bien contaba con la máxima protección patrimonial desde 2017, después de que el gobierno municipal de Compromís impulsara su inclusión en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano. La formación lamenta “profundamente” que el escudo haya aparecido completamente picado y destruido, con los relieves eliminados de la fachada del inmueble histórico donde se encontraba, y denuncia “este atentado patrimonial premeditado” por parte de la propiedad.

La concejala de Compromís Lucía Beamud ha recordado que su grupo ya preguntó formalmente en febrero de 2024, en la Junta Municipal de Pobles de l’Oest, qué medidas iba a adoptar el Ayuntamiento para garantizar la protección del escudo y de la casa tras detectar movimientos en el inmueble. "Nosotros avisamos. Advertimos de que era necesario extremar la vigilancia sobre este edificio y sobre un escudo protegido como BIC. La respuesta del gobierno de Catalá fue mirar hacia otro lado y limitarse a decir que ya actuarían si pasaba algo. Hoy el patrimonio está destrozado”, lamenta.

Fachada principal con el escudo heráldico que ha sido destrozado

Fachada principal con el escudo heráldico que ha sido destrozado / Violeta Peraita

En aquella respuesta oficial, el Ayuntamiento aseguraba que cualquier actuación sobre el edificio sería fiscalizada por la Comisión Municipal de Patrimonio para garantizar la protección del escudo. Sin embargo, Compromís recuerda que posteriormente se produjeron actuaciones en el inmueble e incluso una declaración responsable para obras menores que acabaron paralizándose por exceder la autorización presentada.

"Es especialmente grave porque el Ayuntamiento conocía perfectamente el valor patrimonial del escudo y sabía que había movimientos en el edificio. El gobierno de Catalá no puede decir ahora que no sabía nada. El problema es que no actuó ni previno", denuncia Lucía Beamud.

Además, en la pasada Junta de Distrito del Oeste, celebrada hace unos días, Compromís volvió a advertir al Ayuntamiento de la destrucción del escudo. La respuesta del gobierno de Catalá fue la siguiente: "Licencias Urbanísticas, a través de los técnicos municipales, está tramitando la intervención del citado edificio, exigiendo en todo momento todos y cada uno de los parámetros patrimoniales catalogados de acuerdo con el nivel de protección recogido en la ficha del edificio". "La realidad es que todavía no habían realizado ninguna inspección", asegura Lucía Beamud.

Compromís propuso la compra del edificio

Compromís subraya también que la protección del escudo se reforzó precisamente durante los gobiernos de Compromís en el Ayuntamiento y la Generalitat. “El escudo es BIC por definición, pero fue el gobierno de Compromís quien impulsó su inscripción formal en 2017 para blindarlo patrimonialmente. Nosotros hicimos el trabajo para protegerlo y ahora el PP ha demostrado que no es capaz ni de garantizar su conservación”, critica la concejala.

Beamud recuerda también que el alcalde Joan Ribó se comprometió en la campaña electoral de 2023 a comprar el edificio para convertirlo en sede de la Universitat Popular de Benimàmet, pero el cambio de gobierno frustró este intento de salvar el bien protegido.

Para la coalición valencianista, el caso evidencia “la dejadez absoluta” del gobierno municipal en materia de patrimonio histórico. “Mientras Catalá está obsesionada con los grandes titulares y las operaciones urbanísticas para los amiguetes, abandona el patrimonio de los pueblos de València. Y cuando reaccionan, siempre es tarde. ¿Quién arregla ahora este destrozo?”, se ha preguntado Lucía Beamud.

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