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Seguridad

La "banda" de la Roqueta se refugia en un parking a escasos metros del ayuntamiento

La Policía Nacional intenta atajar el caos sembrado por una veintena de aparcacoches, que entre otras cosas obliga a los sanitarios a encerrarse bajo llave. Algunos de estos varones pernoctan en el subsuelo de un edificio diseñado por Goerlich

El campamento improvisado en un parking del centro

El campamento improvisado en un parking del centro / Levante-EMV

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Claudio Moreno

Claudio Moreno

València

Una veintena de personas de edades comprendidas entre los 20 y los 35 años lleva tiempo sembrando el caos en la Roqueta. Los vecinos se han cansado de denunciar coacciones, robos y agresiones a viandantes y dependientes de comercio local. Hace varios días uno de estos varones, que suelen operar como aparcacoches, intentó que le cargaran el saldo en una tienda de móviles y como los dependientes se negaron rajó la cara a uno de ellos. También han agredido a personas mayores y roban móviles al descuido, habitualmente a turistas, siempre según el relato de los residentes de este céntrico barrio de València.

Esta violencia, desatada desde el verano del año pasado, ha saltado de las calles y los establecimientos y, tal como contó ayer Levante-EMV, ha aterrizado en el consultorio auxiliar del barrio. En las últimas semanas los sanitarios han visto como algunas de las personas más conflictivas acuden al centro de salud, aseguran que tienen un dolor intenso y exigen recetas de opioides o psicótropos, medicamentos ambos que alteran el sistema nervioso. Los trabajadores del consultorio se tienen que encerrar con llave por las tardes para evitar estas intromisiones, han sufrido varios enfrentamientos y han tenido que llamar a la Policía en más de una ocasión a través de una aplicación instalada recientemente en los ordenadores de los centros de salud, algo que los propios sanitarios han llamado "botón del pánico".

Según señalan desde la asociación vecinal de la Roqueta, este grupo de aparcacoches está actuando en el barrio como una auténtica "banda criminal organizada", con aparente jerarquía y actividad concentrada durante ciertas horas. De hecho, algunos residentes han detectado que parte del grupo se desplaza en tren cuando termina su ‘jornada’, en la que se combinaría la acción de aparcar coches con las coacciones y los robos en el vecindario.

Sin embargo, según ha podido confirmar este diario con fuentes oficiales, otra parte del grupo se estaría refugiando en un parking de la calle Xátiva, instalado en el bajo de un edificio diseñado por Goerlich. Allí han montado un campamento improvisado con sábanas, plásticos, palets, tablones y algunos colchones. Los vecinos de este estacionamiento señalan que además de las pernoctaciones, en el asentamiento subterráneo se ha detectado trapicheo e incluso algún incendio provocado por rencillas entre los ocupantes. Todo esto estaría ocurriendo a escasos 400 metros de la Casa Consistorial.

El campamento improvisado en un parking del centro

El campamento improvisado en un parking del centro / Levante-EMV

Durante el día, la actividad vuelve al barrio de La Roqueta. Y allí se ha desplegado la Policía Nacional con mayor presencia para intentar erradicar un problema que escandaliza al barrio, como demostró la asamblea vecinal del jueves, más multitudinaria que nunca. El despliegue de los agentes se ha combinado con la implementación de dispositivos específicos por parte de esta Comisaría de Distrito de Abastos, contando con el apoyo de otras unidades de la Comisaría Provincial. En este mes de mayo se han desarrollado dispositivos con notables resultados en cuanto a número de actas por infracción a la Ley de Seguridad Ciudadana, delitos contra la salud pública, etc.

Desde inicio del mes de mayo, también se han establecido dispositivos de vigilancia discreta en coordinación con la Comisaría Provincial con el fin investigar el modus operandi en relación con los delitos contra la salud pública, y se ha procedido a la detención de sus autores durante varios días, concluyendo que sus responsables no cuentan con ningún tipo de organización para el desarrollo de esta actividad. La propia Policía Nacional ha constatado que la situación de inseguridad del barrio viene dada por la presencia de estos aparcacoches, con las peleas, discusiones y gritos entre ellos, y de la falta de higiene y civismo en su comportamiento, que sin embargo no se traduce en un aumento de denuncias por hechos delictivos.

Reunión entre vecinos y subdelegación

Por ello, desde la subdelegación de Gobierno indican que, junto a la Comisaría de Distrito, se seguirá trabajando en esta línea y en el desarrollo de posteriores dispositivos con el fin de mejorar la situación expuesta. Además la subdelegación mantendrá una reunión con los vecinos de la Roqueta este próximo lunes por la tarde. Fuentes oficiales han precisado que los aparcacoches actúan sin la organización que se le presupone, más como un grupo disgregado y sin jerarquía que como una mafia.

Preguntado por esta situación en un barrio del Cap i Casal, el portavoz del ejecutivo municipal ha echado balones fuera y ha señalado que compete a la Policía Nacional vigilar la seguridad de la zona, al tiempo que ha arremetido contra la agenda de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, contra quien el PP de València aprovecha para chocar a la más mínima ocasión. Por su parte, el concejal socialista Borja Santamaría ha exigido al gobierno de María José Catalá que deje de "dar la espalda a los barrios” y refuerce de manera inmediata la presencia y la gestión de la Policía Local ante el incremento de los problemas de convivencia “que se están extendiendo por toda la ciudad".

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