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Urbanismo

El casco histórico de Patraix reclama una intervención urgente tras la caída de tres viviendas centenarias

La asociación vecinal pide al Ayuntamiento de València que aplique la normativa vigente e inste a los propietarios a actuar en las antiguas viviendas del barrio.

Vista de la plaza y la parte más antigua de Patraix.

Vista de la plaza y la parte más antigua de Patraix. / Levante-EMV

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José Parrilla

José Parrilla

València

Los vecinos de Patraix han lanzado un SOS para salvar el casco histórico del barrio, que fue un pueblo independiente hasta el año 1870, cuando los propios vecinos pidieron la anexión a la gran capital al no poder hacer frente por sí solo a los servicios e infraestructuras que necesitaba la población. Este invierno se han caído tres viviendas históricas de más de 400 años que están en el entorno de la plaza y existe la sensación de que la actividad constructora privada evoluciona a buen ritmo, pero la pública está completamente paralizada. Su propuesta, pues, es que el Ayuntamiento de València agilice las licencias de rehabilitación y allí donde no haya una intervención privada se inste o ayude a los propietarios a actuar en consecuencia.

Cuando hablamos del casco histórico de Patraix hablamos de una plaza y una docena de calles, entre ellas Marqués de Elche, Alcudia, Salavert, Beata Inés, Corazón de Jesús, Turís y algunas más. Toda la zona está salpicada de solares y de viviendas muy antiguas a punto de desaparecer, con aproximadamente una decena con más de 400 años y un importante valor patrimonial, pues conservan muros y arcadas que pueden ser aún más antiguas. De hecho, se encuentran en una zona declarada de vigilancia arqueológica, lo que da una idea del contexto urbano en el que se encuentran.

Plan especial para el barrio

Con estos antecedentes, hace aproximadamente cuatro años se hizo el Plan Especial del Casco Histórico de Patraix, que daba protección a este entorno y que impulsó la actividad inmobiliaria en el barrio. Se empezaron a conceder licencias y con ello la rehabilitación de algunas viviendas históricas. Siempre por parte de particulares. Pero no ha seguido el mismo ritmo la actividad pública.

La consecuencia es que en los últimos meses ha habido tres casas antiguas que han colapsado, una en la calle Alcudia y dos de ellas en la calle Marqués de Elche, la última esta misma semana. En algún caso, además, ha habido riesgo para las personas, al caer muros hacia la calle, explica el presidente de la Asociación de Vecinos de Patraix, Toni Pla, que asegura que "la gente está asustada" también por esto.

Su propuesta, por tanto, es que el Ayuntamiento de València reaccione para salvar esta situación de degradación extrema. Aunque se trata de propiedades particulares la gran mayoría, Pla sugiere que se inste a los propietarios a actuar sobre estos inmuebles o bien que aplique la normativa vigente e intervenga en su salvación. Cree que hay legislación para eso y que faltaría voluntad política. "En Participación Ciudadana y en Cultura nos han atendido, pero luego en Urbanismo no se refleja nada, ni en presupuestos ni en nada, y así no es posible avanzar", dice el dirigente vecinal.

Una de las viviendas que se ha caído parcialmente.

Una de las viviendas que se ha caído parcialmente. / Levante-EMV

El nuevo PAI

Al problema de estas viviendas hay que añadir, además, el PAI que se ha planteado en la entrada al barrio desde Tres Forques (Unidad de Ejecución número 1), que es la entrada natural a lo que era el antiguo pueblo de Patraix. Según Toni Pla, se ha hecho un trabajo "low cost" sin ninguna complicidad con la historia de barrio. "No se le ha dado el contenido histórico que merece, no hay una integración con el casco histórico y no es, desde luego, la propuesta de los vecinos", añade el dirigente vecinal, que ya prepara las alegaciones. En su opinión, debería haber "más árboles ornamentales y puntos de encuentro para la población, no solamente asfaltó".

De todas formas, cree que lo más urgente en estos momentos es actuar en las casas antiguas para que no acaben hundiéndose y que actúe el ayuntamiento. Esta misma semana, tras el último hundimiento, se ha producido una intervención de los bomberos y desde el ayuntamiento han asegurado que estarán vigilantes, pero los vecinos quieren más implicación a todos los niveles.

"Todo esto es parte de nuestro patrimonio. Porque ahora seamos un barrio no tenemos por qué perder nuestra esencia de pueblo", dice Toni Pla, que lanza un llamamiento al consistorio para hacer una intervención general y con otra sensibilidad. Es más, asegura que en algunas de las viviendas "se ha metido gente y hay muros de medio metro de anchos que están a punto de caer".

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