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Medio ambiente

Preocupación vecinal por el amianto de la Ceramo junto a un colegio

La asociación de Benicalap pide actuar sobre el tejado de fibrocemento y reclama un inventario municipal de instalaciones con amianto. La entidad del barrio lleva décadas esperando un nuevo uso sociocultural para la antigua fábrica de tejas

Tejado de uralita en la Ceramo

Tejado de uralita en la Ceramo / Levante-EMV

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Claudio Moreno

Claudio Moreno

València

La asociación vecinal de Benicalap trasladó ayer a la alcaldesa María José Catalá su preocupación por el amianto del techo de la Ceramo, antigua fábrica de tejas y mayólicas abandonada durante más de 30 años en una zona densamente poblada de la avenida de Burjassot. El tejado de fibrocemento está roto y los residentes señalan que el amianto podría estar en descomposición, con el agravante de que dicho edificio colinda con el colegio de Nuestra Señora del Carmen.

Desde la entidad vecinal han recordado a la alcaldesa que esta preocupación ya fue manifestada a través de registros de entrada en el ayuntamiento y en una reunión con el concejal Carlos Mundina, de Limpieza, que quedó en trasladar el problema al no estar seguro de que fuera de su competencia. Sin embargo, las cosas no se han movido y la uralita de la vieja fábrica sigue esperando su turno. La retirada además no puede realizarse de cualquier manera, sino que ha de hacerlo una empresa especializada inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

Los vecinos de Benicalap consideran que este es solo un signo de un problema mayor, dado que València debería contar con un mapa de edificios con amianto. Según recuerdan, la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, establece un plazo para que los ayuntamientos elaboren un inventario de instalaciones y emplazamientos con amianto. Los municipios con población superior a 5.000 habitantes debían tener este inventario antes del 12 de abril de 2023, y planificar su retirada.

Censo de instalaciones

El Ayuntamiento de Valencia está elaborando el censo de instalaciones y emplazamientos con amianto en el término municipal de la ciudad, pero este todavía no es público ni está finalizado. Asimismo, cabe recordar que en España, la instalación o comercialización de cualquier tipo de amianto está prohibida desde 2002, de modo que este material en cualquier inmueble de València tiene más de 20 años y corre el riesgo de filtrar partículas en el aire a respirar, con posibles consecuencias para la salud de los vecinos. Es el miedo que tienen en Benicalap, pero también hay cierto cansancio.

Fachada principal de la Ceramo

Fachada principal de la Ceramo / AAVV Benicalap

Benicalap ha recibido inversiones para la renovación de la piscina –un millón de euros en la remodelación de la sala de máquinas o la rehabilitación de las instalaciones– o del polideportivo, pero lleva años esperando una intervención urgente en su patrimonio: el Casino del Americano, la Alquería del Moro o la Ceramo. Para el primero ya se ha puesto en marcha la redacción del proyecto de rehabilitación, sin concretarse aún qué uso se le dará una vez se garantice que la antigua discoteca no se viene abajo por el paso de los años y el abandono.

Para la alquería, aunque ya está rehabilitada, aún no se ha encontrado un uso tras la disolución del ‘Consell de l’Horta’. La gestión del inmueble compete a Vox, que lleva meses buscando cómo darle una nueva vida. La alquería es un ejemplo significativo de la arquitectura rural que se está echando a perder alrededor de la ciudad, pese a que en algunos casos, como este, suele estar protegida como Bien de Interés Cultural (BIC), por ser paradigma de la València del siglo XIV.

Finalmente, para la Ceramo también se está trabajando en la redacción del proyecto de rehabilitación, pero aún no se indican plazos ni uso futuro. La fábrica fue construida en 1855 por Josep Ros Furió, un artista apasionado por la cerámica tradicional valenciana, que quería recuperar la vieja técnica de los alfares musulmanes. El ayuntamiento adquirió, vía expropiación, la fábrica de estilo neomudéjar en 2014 tras desembolsar 2,3 millones de euros.

Las cerámicas de la Ceramo fueron exportadas a medio mundo. Destacan los famosos vasos de la Alhambra o la ornamentación de la Estación del Norte, los almacenes Isla de Cuba de la calle de la Paz,el Mercado de Colón, la Finca Roja o los Jardines de Monforte. La factoría lleva décadas pendiente de rehabilitación, pese a las promesas de los partidos que han ido pasando por el gobierno. Rita Barberá prometió su remodelación en 2015 y la socialista Sandra Gómez aseguró que Urbanismo había dejado entregado –con ella al frente– el proyecto básico para recuperar la antigua fábrica como espacio sociocultural para el barrio de Benicalap. Los vecinos quieren verla remozada para habilitar un uso mixto de talleres sociales y puesta en marcha de una fábrica de cerámica pero con las técnicas actuales. “Queremos que recupere su esencia”, reclaman en la asociación vecinal.

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