Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Zonas verdes

Vox planta banderas españolas en los jardines de València

La concejalía delegada de Parques y Jardines denunció hace meses que carece de recursos suficientes para regar los nuevos árboles de la ciudad. La última bandera floral se ha plantado en la plaza del Ayuntamiento. Otras han empezado a ennegrecer semanas después de su estreno

Banderas florales plantadas en València

Banderas florales plantadas en València / Levante-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Claudio Moreno

Claudio Moreno

València

El grupo municipal de Vox tiene pocas competencias en el gobierno de València, pero suele introducir gestos políticos y marcadores de corte ideológico para hacerse valer. Durante un tiempo hablaron de estanques antiasentamientos en el jardín del Turia, un recurso ornamental que en realidad está desligado de la cuestión social. Cuando solían chocar con sus socios del PP forzaron a este a embarcarse en un intento de cambiar la tilde del topónimo de València. En la inauguración de la Gran Fira de València programada por su concejalía de Fiestas sonó el Himno de la Legión y en los conciertos de Viveros ha dejado de sonar el valenciano. Algunos gestos pueden salir caros, como el veto a la Zona de Bajas Emisiones, y otros más cosméticos sirven simplemente para constatar dónde ponen el énfasis.

La última huella de Vox en la ciudad de València va viéndose en los jardines. La concejalía de Parques y Jardines, gestionada por Mónica Gil, está llenando el Cap i Casal de banderas rojigualdas floridas. Hace algunos meses se plantaron dos primeras banderas en una rotonda del paseo de Alameda y en la Plaza Alfonso el Magnánimo (popularmente conocido como el Parterre). Más tarde las banderas florales han llegado a la comisaría de la Policía Nacional de Zapadores y a la Jefatura Superior de Policía en Gran Vía Fernando el Católico, junto al nuevo edificio cebra de València. Estos dos pequeños jardines también son gestionados por la delegación de Vox.

Por último, la combinación de flores rojigualdas aparecerá en un sitio aún más visible para la ciudadanía. La fuente de la plaza del Ayuntamiento y el césped circundante ha aparecido rodeado por vallas amarillas que impiden que la gente se siente. En este espacio verde se puede ver además un rectángulo de tierra donde se han plantado flores rojas y amarillas para componer una nueva bandera española. Una vez se asiente, la previsión es retirar las vallas y mantener un cordón de seguridad que restrinja el acceso a este círculo verde en pleno centro de la ciudad.

A juzgar por las fotos, las flores patriotas muy probablemente sean variedades de Kalanchoe blossfeldiana, variedades de Cyclamen persicum y, las amarillas, variedades de Tagetes erecta. En el rectángulo de la Jefatura de Policía, plantado hace escasas semanas, las flores amarillas ya empiezan a ennegrecerse. El exceso de calor y la elevada humedad podrían dar pie a la aparición de hongos patógenos provocando esta coloración.

La enseña de la plaza del Ayuntamiento, aún por florecer

La próxima enseña florecerá en la plaza del Ayuntamiento / Levante-EMV

Más allá de su exposición al calor en zonas de urbanismo muy duro, como la citada avenida con paso de coches constante, llama la atención que se apueste de forma insistente por estas flores efímeras cuando algunas de ellas, como los ciclámenes, necesitan bastante riego. En un contexto de altas temperaturas en realidad todas las flores necesitan riego cuando son de plantación reciente, como es el caso. Y las aventuras botánicas de Vox no siempre salen bien: su antiguo portavoz en València, Juan Manuel Badenas, tuvo que ver cómo se le moría prematuramente un abeto traído de Italia por 11.000 euros con el objetivo de ambientar la Plaza de la Reina en Navidad.

Es más, el grupo valenciano del partido de ultraderecha explicó a principios de 2026 en Levante-EMV que Parques y Jardines carece de medios suficientes para regar sus 6.000 nuevos árboles. En septiembre de 2022, el ayuntamiento de Compromís y PSPV formalizó un contrato de limpieza, mantenimiento y conservación de espacios ajardinados y arbolado, dividido en cuatro lotes, por un importe de 87 millones y un plazo de ejecución de cuatro años. El tercer lote estaba dedicado al mantenimiento del arbolado viario en toda la ciudad y se lo quedó Vivers Centre Verd por 22,7 millones. Entre los medios aportados se incluía un camión cisterna de 10.000 litros para el riego de miles de árboles jóvenes, algo que, varios años después, se ha demostrado absolutamente insuficiente.

Según explicaron desde la citada concejalía, en manos de Vox, regar todos los árboles del término municipal con una única cuba recogida en el contrato inicial, desde Benifaraig hasta el Perellonet, es “totalmente imposible”, considerando además que cada año se suman centenares de árboles a la dotación verde de la ciudad. Por ese motivo, en septiembre del año pasado modificaron el contrato al máximo de lo permitido para añadir un segundo camión cisterna, recurso que alivia pero no soluciona el problema. En ese escenario de escasez, la concejalía de Parques y Jardines añade estrés hídrico obligando a regar los nuevos jardines españoles que van plantando por toda la ciudad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents