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Ubanismo

Cierran el túnel de Pérez Galdós durante tres días para conectar un colector

Los vehículos que provienen de Giorgeta y Campanar deberán seguir desvíos alternativos mientras duren los trabajos

Compromís pide que no se vuelva a abrir el túnel y se aproveche este cierre por obras para evaluar el comportamiento del tráfico

Cierre del túnel de Pérez Galdós durante tres días para la conexión de un colector

Fernando Bustamante

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València

El paso inferior de la avenida Pérez Galdós permanecerá cerrado a la circulación durante tres días. Desde las 10:00 horas de hoy lunes, y hasta el próximo miércoles, día 3, el paso de vehículos por este tramo subterráneo se cerrará de manera excepcional para permitir la ejecución de las obras de un colector, en el contexto de las obras de reurbanización y renaturalización del eje Pérez Galdós-Giorgeta. Los cortes se han producido a la altura de la calle Cartagena, para los que entren desde el río, y en la rotonda con la calle Jesús y Tres Forques para los que vienen desde Giorgeta. Y en ambos casos se han previsto itinerarios alternativos, itinerarios que en el hueco del día han resultado suficientes a la espera del tráfico en horas punta.

Esta es la primera vez, desde que se iniciaron las obras hace ya once meses, que se corta el paso inferior de Pérez Galdós de forma continuada. El corte obedece a la necesidad de realizar la conexión de un colector urbano, precisamente en el acceso al paso inferior.

Cortan el túnel de Pérez Galdós durante tres días

Cortan el túnel de Pérez Galdós durante tres días / Fernando Bustamante

Esta modificación del tránsito hará que los vehículos provenientes de la avenida Giorgeta deberán desviarse a la altura de la rotonda de Tres Forques-Cuenca, ya que ni el paso inferior ni la vía de servicio estarán abiertos a la circulación. De manera paralela, el tráfico proveniente del puente de Campanar no podrá acceder al túnel desde la altura de la calle Cartagena, pero sí circular por la vía de servicio hasta la intersección con las calles Linares y Lorca.

Minimizar el impacto

Desde que arrancaron el verano de 2025, hace once meses, las obras en el eje Pérez Galdós-Giorgeta se han ido ejecutando por fases, con el objetivo de minimizar al máximo las afecciones sobre la circulación.

Tal como ha recordado el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, las previsiones son que el próximo de septiembre, “con el inicio del curso escolar, el eje Pérez Galdós-Giorgeta quede abierto a la circulación”. Y las obras estarán finalizadas completamente para finales de año. Hay cierta urgencia en acabar este proyecto dado que del mismo están pendientes también las obras de la calle Colón y de la Gran Vía Marqués del Turia.

Una vez finalice toda la obra, se habrá actuado en un área de 97.000 metros cuadrados, se habrán plantado 6.800 m2 de zonas verdes, con 60 especies distintas, y se habrán ampliado las aceras para hacerlas más accesibles, con una anchura de 4 a 7 metros, sombreadas y equipadas con mobiliario y baldosas hidráulicas de tonalidades diversas (ocres, grises y arenosos). Ya pueden observarse, de hecho, muchos tramos del nuevo acerado y de la calzada con el bulevar en el centro.

Además, cuando concluyan los trabajos, se dispondrá de tres nuevas zonas de juegos infantiles, y de un carril bici bidireccional de 2,4 km de longitud, 15 paradas de autobús adaptadas y 26 pasos de peatones. La actuación incluye también la renovación de los carriles de circulación con pavimento fonoabsorbente (que reduce significativamente la contaminación acústica) y de todo el sistema de alcantarillado, semaforización e iluminación con 265 luminarias led.

Desvíos previstos por el cierre de Pèrez Galdós.

Desvíos previstos por el cierre de Pèrez Galdós. / Levante-EMV

Estos trabajos, sin embargo, han vuelto a ser criticados por Compromís, que ha pedido que no se vuelva a abrir el túnel y se haga un trazado completo en superficie. Esa era su propuesta inicial cuando estaba en el Gobierno municipal, pero el nuevo equipo de Gobierno de PP y Vox decidió mantener el túnel operativo para facilitar el tráfico.

El concejal de Compromís Giuseppe Grezzi ha explicado que el túnel de Pérez Galdós "atrae a diario hacia el centro de València a decenas de miles de vehículos para utilizarlo como atajo a otros destinos". Y como ya solicitó entonces, ha reiterado la petición de la formación valencianista "y de la gran mayoría de vecinos de la ciudad de que este cierre temporal se convierta en permanente".

Para Compromís, que se hace eco entre otras de las reivindicaciones de colectivos como ‘Fuera Túnel’, el cierre que hoy entra en vigor "constituye una oportunidad única para comprobar de manera real cómo se comporta la movilidad de la ciudad sin una infraestructura obsoleta y propia de un modelo urbano del siglo pasado". “En alguna ocasión María José Catalá ha llegado a asegurar que algún día cerrará el túnel, pero cuando tiene la ocasión perfecta para hacerlo sin ningún coste adicional para las arcas públicas, vuelve a mirar hacia otro lado. Pero ahora que las obras obligan a cerrarlo, lo responsable sería mantener esa situación, aunque fuera durante unos meses, para evaluar los resultados, en lugar de reabrirlo automáticamente cuando finalicen los trabajos”, ha señalado el concejal valencianista".

Antecedentes positivos

Desde Compromís recuerdan que una actuación así no supondría una novedad, ni tampoco el primer éxito obtenido de la misma. Más allá de las peatonalizaciones de la Plaça de l'Ajuntament, las plazas del Mercat y la Llotja, algunas de las mejoras urbanas que modificaron la manera de desplazarse por la ciudad partieron de obras como esta. Sin ir más lejos, la peatonalización del histórico Puente de Sant Josep o la inserción de un carril bici sustituyendo un carril de tráfico en el paseo de la Ciudadella se produjeron aprovechando la modificación del tráfico como resultado de unas obras de canalización, explican. 

“En cuanto concluyeron no se restauró el tráfico intenso o el estacionamiento ilícito que había con anterioridad, sino que nos encontramos con una ciudad mejor. Un gobierno a la altura de València no desaprovecha oportunidades como esta”, valora Grezzi. “La ciudad se adapta cuando existe planificación y voluntad política. Miles de desplazamientos que hoy utilizan Pérez Galdós como un simple atajo hacia otros destinos acabarán reorganizándose de manera natural, como ha ocurrido siempre que se ha reducido espacio al vehículo privado”, razona.

“Acabaremos pagando todos”

La formación valencianista considera además que mantener el túnel abierto contradice los objetivos de la propia reurbanización de Pérez Galdós y Giorgeta, concebida para transformar una de las principales autopistas urbanas de València en un espacio más amable, saludable y habitable para el vecindario. “No tiene sentido invertir millones de euros en renaturalizar la avenida mientras se conserva una infraestructura diseñada precisamente para atraer más tráfico al corazón de la ciudad”, ha señalado Grezzi.

En ese sentido, desde Compromís han advertido que la continua negativa del gobierno de María José Catalá a adoptar medidas efectivas para reducir el tráfico motorizado acabará teniendo consecuencias en la futura Zona de Bajas Emisiones. “Si PP y Vox continúan fomentando la entrada de vehículos al centro urbano y renuncian a realizar ninguna actuación estructural para desincentivarlo, en breve se verán obligado a compensarlo mediante restricciones mucho más severas para los propios residentes. Los números tendrán que salir y tráfico y contaminación son vasos comunicantes: si no reducen la contaminación de otro modo, al final tendrán que poner algún límite a la circulación y harán una ZBE en la que solo podrán circular quienes tengan dinero y se compren un coche eléctrico”.

Por ese y el resto de motivos, desde Compromís consideran que “PP y Vox deberían estar a la altura y aprovechar esta oportunidad de oro para conseguir sin coste alguno que quienes utilizan el centro de la ciudad como atajo adapten definitivamente sus itinerarios, y aumentar la calidad de vida de los vecinos para quienes gobiernan”. Si dejan pasar esta ocasión, concluye Grezzi, “estarán demostrando una vez más que prefieren proteger el tráfico de paso antes que la salud, el descanso y el bienestar de la ciudadanía”.

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