Delitos
Criminalidad en València: los robos en viviendas crecen un 35 % en un año
La criminalidad en València muestra un alza significativa en robos con fuerza, especialmente en domicilios y establecimientos, según datos del Ministerio del Interior

Redacción Levante-EMV
M. Falcó
Los robos en la propiedad privada son, como no podía ser de otra forma, una preocupación creciente entre los vecinos de València. Los allanamientos y sustracciones en viviendas y comercios en la ciudad se han disparado en un año, según arrojan las cifras del primer trimestre de 2026 recogidos en el Balance de Criminalidad elaborado por el Ministerio del Interior.
Según este informe, los delitos de robo con fuerza en domicilios en la ciudad han experimentado un crecimiento del 35 %, pasando de 300 casos en el primer trimestre de 2025 a 405 en el mismo periodo de 2026. En la categoría que engloba además del robo en casas, los cometidos en establecimientos y otras instalaciones (oficinas, fábricas, etc.), la cifra se dispara hasta un 64,5 %. Lo que está claro es que los cacos son quienes se muestran más activos en la ciudad, puesto que los robos con violencia e intimidación, en este caso contra las personas, también se han incrementado, en este caso en un 5 % pasando de 463 en los tres primeros meses de 2025 a 488 en 2026.
València es una ciudad segura en términos globales, al menos en lo que se refiere a los delitos que afectan directamente a la integridad física de las personas. De hecho las cifras de asesinatos y homicidios, tanto consumados como en grado de tentativa, se mantienen muy bajas, sin embargo, las de robos, son las que más castigan a los residentes y comerciantes. Y eso que la temporada de verano está por llegar, momento que aprovechan los amigos de lo ajeno para entrar en los pisos que permanecen cerrados porque sus propietarios están de vacaciones y los cacos, nunca mejor dicho, aprovechan para hacer el agosto.
De hecho, tal como publicaba este periódico, los vecinos del barrio de Campanar alertaron hace unos días de una "racha" de marcado de pisos susceptibles de ser asaltados. Las zonas en las que se detectó este repunte fueron la calle Marqués de San Juan y las adyacentes, la calle Rascanya y en algunos edificios de la zona del Pouet (ahora conocida como Nou Campanar). Ahora algunos vecinos de Benicalap también han compartido vídeos en redes sociales en los que se capta la imagen de dos individuos pertrechados con mascarillas, gorras y linternas subiendo por las escaleras y manipulando las cerraduras de algunas puertas.
Pero, como arrojan los datos, las viviendas no son los únicos objetivos de los delincuentes, sino que los comercios también sufren su actividad ilegal. Los chiringuitos de la playa de València han sufrido el azote de los amigos de lo ajeno hasta tal punto que desde la Comisaría Provincial de Valencia se propuso mantener encendidas las luces del paseo marítimo que enfocan al arenal durante todas las noches de verano. Iniciativa que fue apoyada por el ayuntamiento y que se está aplicando desde principios de mes dado que los robos con fuerza en establecimientos en la zona de la playa aumentaron en un 150 % en un año pasando de seis en el mes de mayo de 2025 a 15 en este mismo mes de 2026.
Suscríbete para seguir leyendo
- Una clara mayoría de valencianos prefiere que el paseo García Lorca lleve el nombre de Jaume I
- València se prepara para la alerta roja por la ola de calor: cierre de espacios públicos y cancelación de actividades y conciertos
- Maestros de la Costura de Fallas: buen trato a la indumentaria e inadecuado a Carmen, Berta, María Estela y las cortes de honor
- El Síndic abre expediente al Ayuntamiento de València por el asentamiento chabolista del viejo circuito de Fórmula 1
- Empiezan las obras de la pasarela que unirá los dos márgenes del río cerca de su desembocadura
- Desalojan al público tras cancelar la actuación de Ana Torroja en los Conciertos de Viveros por posibles reventones térmicos esta noche en València
- Mucho más que tres carriles: los expertos reflexionan sobre el Paseo García Lorca
- València aplica una suerte de 'prioridad nacional' a la hora de conceder viviendas asequibles