Tráfico
El plan de seguridad vial de València da sus frutos: de siete muertos en accidentes en la ciudad en 2025 a uno en este año
Los resultados del periodo enero-mayo de 2026, comparados con el mismo tramo del año anterior, muestran que los fallecidos pasan de siete a uno, el peatón registra cero víctimas mortales y la siniestralidad con patinetes cae en cincuenta siniestros

Presentación de los resultados del Plan Vector de Seguridad Vial / Levante-EMV
La Policía Local de València ha presentado este miércoles en el Foro por el Día Mundial de la Seguridad Vial el balance operativo de los primeros cien días del Plan Vector 2026-2030, el plan estratégico del cuerpo para reducir la siniestralidad vial en la ciudad. Los resultados del periodo enero-mayo de 2026, comparados con el mismo tramo del año anterior, muestran un descenso significativo en los indicadores de mayor gravedad: los fallecidos pasan de siete a uno, el peatón registra cero víctimas mortales y la siniestralidad con vehículos de movilidad personal (VMP) cae en cincuenta siniestros. El balance ha sido presentado por el jefe de la Policía Local de València, el comisario principal jefe Ángel Albendín, ante técnicos, académicos, representantes de la Fiscalía de Seguridad Vial y asociaciones de víctimas de siniestros, en el edificio municipal de la Farinera.
Jesús Carbonell, concejal del Área de Seguridad y Movilidad, ha afirmado que “cien días no son muchos, pero son suficientes para evaluar si la dirección es la correcta. Lo más importante de este periodo no es ningún dato concreto de siniestralidad: es que hemos instalado un método distinto, basado en la evidencia, y ese método ya está dando resultados”.
Objetivo cuantificado y verificable
El Plan Vector 2026-2030 plantea un objetivo cuantificado y verificable: reducir a la mitad las personas fallecidas y heridas graves antes de 2030, con hitos intermedios del 20 % en 2026, el 30 % en 2027 y el 40 % en 2028. No es una declaración de intenciones; es una hoja de ruta con plazos, indicadores y responsables. La diferencia respecto a enfoques anteriores reside en el método: el plan establece seis indicadores clave (KPI) que funcionan como sensores del estado de la ciudad en cada factor de riesgo, y orienta los dispositivos de control sobre ese dato, no sobre la disponibilidad de efectivos ni la costumbre.
Para ello, el cuerpo ha reforzado la Sección de Motoristas hasta completar 83 agentes, ha creado el Departamento de Análisis Viario con cinco agentes de inteligencia operativa apoyados por el Sistema Inteligente de Análisis de Siniestros Viales (SIASV), y ha incorporado tecnología de control específica: cinco cinemómetros fijos para diez cabinas de tráfico, un cinemómetro embarcado en vehículo, un cinemómetro específico para VMP, dos lectores de matrícula 360° y un fotorrojo. La ruptura de la curva descendente de efectivos en la Unidad de Seguridad Vial ha sido, en palabras del comisario Albendín, el paso previo imprescindible para todo lo demás.
La medida más visible del primer semestre es la creación del Grupo de Inspección y Vigilancia de Viales Ciclistas (GIVIC): doce agentes que patrullan en VMP los más de doscientos kilómetros de carril bici de la ciudad, el primero en Europa con este modelo específico de patrullaje en movilidad personal. El dato que justifica la creación de la unidad es inequívoco: los siniestros con VMP implicados han pasado de 346 en 2019 a 1.192 en 2025, una multiplicación por 3,5 en seis años. En 2025, tres usuarios de VMP perdieron la vida en las calles de la ciudad.
El GIVIC trabaja en dos frentes simultáneos: la vigilancia y disuasión en el propio vial ciclista, y la inspección técnica de los vehículos para detectar y retirar de la circulación los VMP manipulados que superan el límite legal de velocidad. Entre febrero y mayo de 2026, la unidad ha inmovilizado 480 vehículos de movilidad personal por incumplimiento de las condiciones técnicas para circular. “La calle ha cambiado y la forma de protegerla tiene que cambiar con ella. El GIVIC es nuestra manera de decir que vamos a estar donde están las personas”, ha resaltado Ángel Albendín, comisario principal jefe de la Policía Local.
En el mes de febrero, la Unidad de Seguridad Vial realizó un estudio de prevalencia de una semana de duración en los siete distritos policiales, con controles en horario de mañana, tarde y noche sobre una muestra no sesgada de toda persona conductora que pasaba por el punto de control. El estudio abarcó también el análisis de la velocidad de los vehículos a partir de las fuentes disponibles.
De las 467 pruebas de alcoholemia realizadas, solo dos dieron positivo exclusivamente en alcohol, un 0,42 %, y tres conductores dieron positivo simultáneamente en alcohol y drogas, un 0,64 % de la prevalencia. El mensaje sobre el alcohol ha calado. La situación con las drogas es radicalmente distinta: 39 positivos sobre las mismas 467 pruebas, un 8,35 % de los conductores, nueve veces el ratio del alcohol. En cuanto a la velocidad, se controló el paso de 209.174 vehículos en cinco puntos de acceso a la ciudad. La velocidad media fue de 48 km/h, pero el 39 % circulaba por encima de los 50 km/h permitidos en esos tramos. Estos datos no han generado un titular; han generado decisiones operativas para la configuración de los dispositivos policiales. A partir de ellos, el Departamento de Análisis Viario ha planificado dónde, cuándo y cómo intervenir durante el segundo semestre.
Balance de siniestralidad
El análisis por colectivos muestra que las mejoras se concentran en los peatones y la micromovilidad. El peatón, históricamente el colectivo más victimizado y el que concentraba la mayor preocupación operativa, registra cero fallecidos, once heridos graves menos y treinta y cinco siniestros menos que en el mismo periodo de 2025. El VMP acumula cincuenta siniestros menos, treinta y dos heridos leves menos y cero fallecidos, frente a uno en 2025.
El comisario Albendín ha subrayado que estos resultados no permiten complacencia. La motocicleta es el colectivo que concentra toda la gravedad del semestre: treinta y cinco siniestros más, nueve heridos leves más, diez heridos graves más y la única víctima mortal del periodo. El Departamento de Análisis Viario ya trabaja en una respuesta operativa específica para el segundo semestre, con controles de velocidad enfocados en los tramos donde se concentran los siniestros graves de moto y acciones que modifiquen las conductas más imprudentes.
El turismo presenta doscientos nueve siniestros más, pero sesenta y seis heridos leves menos. La lectura del cuerpo es que el incremento refleja más siniestros de daños materiales con menor lesividad, un patrón que no altera la tendencia de fondo en la reducción de la gravedad de las lesiones en los usuarios de la vía.
Colaboración con Movilidad
El Plan Vector no actúa en solitario. La colaboración entre el Departamento de Análisis Viario y el Servicio de Movilidad del Ayuntamiento ya produce resultados sobre el terreno. El ejemplo más reciente es la supresión del ámbar intermitente en 20 cruces conflictivos de la ciudad, entre ellos los entornos de Mestalla y Exposició, donde la simultaneidad entre el verde peatonal y el ámbar de los vehículos concentraba una proporción significativa de los atropellos. El dato policial identificó el riesgo y la ingeniería de tráfico lo eliminó. En estos primeros meses del año se ha reducido un 8,64% las colisiones frontolaterales en las que está implicado al menos un vehículo de micromovilidad o peatón.
La educación vial sigue el mismo principio. En el periodo comprendido entre enero y junio de 2026 se han desarrollado acciones formativas en centros escolares e institutos que han alcanzado a más de 13.000 alumnos, consolidando el trabajo preventivo como eje estructural de la estrategia. Para la segunda mitad del año está previsto incorporar por primera vez formación específica dirigida a personas mayores de 65 años y a colectivos con discapacidad, los dos perfiles con mayor exposición al riesgo como peatones.
En paralelo, la comunicación pública avanza con una planificación ya trazada: la campaña sobre la fase de despeje en semáforos está activa desde el mes de abril, una segunda versará sobre micromovilidad y distracciones que se lanzará este verano y una tercera centrada en alcohol y drogas cerrará el año.
“Si me preguntaran cuál es el resultado más importante de estos cien días, no señalaría una cifra. Señalaría un cambio de método: hoy esta ciudad decide dónde, cuándo y cómo intervenir a partir del dato, y rinde cuentas de ello en público”, ha concluido el jefe de la Policía Local de València.
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