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Urbanismo

Adiós al Chernóbil de Campanar: 200 toneladas de basura y 10 años de okupación

El edificio, conocido como el Chernóbil de Campanar, será sustituido por 133 viviendas, algunas de ellas de protección pública, en una zona privilegiada de la ciudad

Se inicia el derribo del "Chernóbil de Campanar"

Miguel Angel Montesinos

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Marina Falcó

Marina Falcó

València

Pocos vecinos del barrio recuerdan haber visto vida ordinaria en el edificio conocido popularmente como el Chernóbil de Campanar. No en vano ha estado 40 años bloqueado por encontrarse fuera de ordenación, y más de una década okupado generando graves problemas de convivencia e insalubridad en este barrio valenciano.

Ubicado en una muy buena zona de la ciudad -frente a Nuevo Centro y a un paso del Jardín del Turia- resultaba llamativo que la finca permaneciese impertérrita, con las ventanas arrancadas y sufriendo incendios que han dejado su huella en forma de techos repletos de hollín y plagas de roedores de gran tamaño. "Ha sido una carrera de obstáculos duro llegar hasta aquí", declaraba la alcaldesa de València, María José Catalá, quien ha asistido esta mañana a las primeras labores de derribo del edificio junto al concejal de Urbanismo, Juan Giner, la directora del centro educativo Vilavella, Regina Fernández; y representantes de Inmobiliaria Guadalmedina S.A. (IGSA), empresa urbanizadora del PAI.

Arranca la demolición del Chernóbil de Campanar

Arranca la demolición del Chernóbil de Campanar / Miguel Angel Montesinos

Y ha sido complicado, no solo por el proceso administrativo, sino porque ha sido necesario reubicar y buscar alojamiento junto al área de Servicios Sociales para algunas personas, "pocas", que aún malvivían en el interior del inmueble, también recolocar a una colonia felina con la colaboración de Bienestar Animal y todas las tareas previas al derrocamiento de retirada y desinstalación de amianto de la estructura, que se ha llevado a cabo por una empresa especializada y fuera del horario escolar para garantizar la seguridad del entorno, además de quitar 200 toneladas de basura (50 colchones se encontraban en el interior) que se había acumulado en estos años de okupación.

El interior del edificio, en serio riesgo de derrumbe

El interior del edificio, en serio riesgo de derrumbe / Ayto València

En el solar, que quedará limpio en una semana, está prevista la construcción del PAI del Pare Doménech que constará de 133 viviendas, una veintena de ellas de protección pública, 3.000 metros cuadrados de zonas verdes y dos parques infantiles que supondrán un cambio drástico en la fisonomía del barrio y "la apertura al entorno" despejando el acceso a la avenida Pío XII. El programa contempla asímismo la obtención de 8.922 metros cuadrados de suelo dotacional público. Entre las mejoras previstas se incluyen también una vía de servicio en la misma avenida, un carril bici de 2,3 metros, pavimento fonoabsorbente, sistemas urbanos de drenaje sostenible, alumbrado LED y una reserva de 125 metros cuadrados para una posible ampliación del centro escolar existente.

Tras tantos años de ruina, con riesgo de derrumbe y convertido en un aparcamiento improvisado, la zona se había convertido en un foco de quebraderos de cabeza para quienes residen junto a esta especie de 'tetris' en el que conviven a escasísimos metros el bloque abandonado, un colegio, los edificios de viviendas colindantes y una nave que acoge un gimnasio. Ahora, se estima que la reparcelación del solar esté lista en un año y a partir de ahí arrancarán las obras de reurbanización para posteriormente, iniciar la construcción de las viviendas.

Saldar una deuda con Campanar

La alcaldesa ha defendido que esta actuación forma parte de la estrategia municipal para desbloquear suelos paralizados, recuperar espacios degradados y aumentar la oferta residencial en barrios consolidados. En este sentido, Catalá ha señalado que el Ayuntamiento de València ha priorizado “activar unidades de ejecución detenidas para incrementar la oferta de vivienda pública y asequible”, al tiempo que ha impulsado nuevas dotaciones y zonas de convivencia para el vecindarioAdemás,ás ha especificado que con esta actuación, el consistorio “salda una deuda pendiente con Campanar” y ha remarcado que la demolición se ha adelantado para acortar plazos y activar cuanto antes la urbanización de este espacio.

Tras la demolición, que cuenta con un plazo máximo de ejecución de tres meses, se dará continuidad al proceso de urbanización del ámbito. El coste del derribo ha sido asumido íntegramente por IGSA y se repercutirá en la primera cuota de la reparcelación, según la documentación municipal.

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