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Comercio

La Joyería Mira de València cierra tras casi 120 años de historia por la inseguridad y la jubilación de su dueño

El negocio, que ha vendido los anillos de boda a media València, tiene previsto echar la persiana antes de Navidad

La Joyería Mira de València cierra tras casi 120 años de historia por la inseguridad y la jubilación de su dueño

Levante-EMV

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José Parrilla

José Parrilla

València

El año que viene debería cumplir 120 años de historia, pero seguramente no llegará a Navidad. La famosa y prestigiosa Joyería Mira de València, situada en la calle En Sanz, anuncia su cierre. Su actual dueño, Rafael Mira, se jubila. Y aunque le gustaría seguir un tiempo más, la inseguridad ciudadana y el miedo a los atracos le han quitado las ganas. Ahora está de liquidación, con descuentos del 30, 40 y 50 por ciento, y es cuestión de meses que eche el cierre.

La Joyería Mira inició su andadura allá por el año 1907 de la mano de Rafael Mira y desde entonces tres generaciones, abuelo, padre e hijo, la han mantenido en lo más alto. "Mi abuelo era un estupendo orfebre y él fue el que fundo la joyería. En su día llegó a hacer parte del ajuar el rey Alfonso XIII", explica Rafa Mira, el nieto y actual propietario del establecimiento.

En estos 120 años de historia ha pasado por diferentes locales y desde hace trece años está en la calle En Sanz, pero siempre, al menos en las últimas décadas, su fama le ha venido por los anillos de boda. Puede decirse que media València se ha comprado sus anillos de compromiso allí. "Estamos en la calle de las novias y eso se nota, pero siempre hemos tenido esta especialidad, porque somos gemólogos y especialistas en diamantes, y hacemos, por ejemplo, muchos anillos de pedida", explica.

"La inseguridad da miedo"

Pero todo llega a su fin y a veces no de la manera que uno quisiera. Rafa Mira ya tiene 65 años y toca jubilarse, pero su intención era seguir "un poco más" con el negocio. El problema es la "inseguridad". "Yo quería haber seguido un poco más, pero los robos que está habiendo te echan para atrás", dice. "Hace dos semanas atracaron a un amigo mío en Russafa y nos dicen que esta gente ha cometido cuatro atracos en un mes. No podemos estar toda la vida trabajando y que luego venga uno de estos y te deje en la calle", lamenta Rafa Mira, que asegura que tiene una única empleada y tiene miedo de dejarla sola cuando tiene que salir a hacer cualquier gestión.

Así pues, ha tomado la decisión de cerrar y ha iniciado la liquidación de todo el material que acumula, algunas piezas aún fabricadas por su abuelo. Según dice, su idea es acabar con las existencias y como mucho aguantar hasta Navidad, pero nada más.

Tampoco tiene a nadie que quiere coger el testigo del negocio, como hicieron él y su padre. Sus dos hijos han tomado caminos diferentes y todo apunta a que el cierre está próximo. Entre tanto, ha reforzado la seguridad y ha ampliado el seguro, por lo que pueda pasar.

Rafa Mira con Susana, su empleada en la joyería.

Rafa Mira con Susana, su empleada en la joyería. / Levante-EMV

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