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Diversidad

Los Gay Games alcanzan su ecuador entre la proyección internacional y la controversia

La ciudad celebra la competición internacional con 25 disciplinas deportivas y actividades culturales, incluyendo la Pilota valenciana

Los Gay Games hoy en València

Los Gay Games hoy en València / Daniel Tortajada

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Anna Mora

Este jueves, 2 de julio se marcaba el ecuador de la decimosegunda edición de los Gay Games, que se celebran este año en València desde el 27 de junio hasta el 4 de julio. Este año la ciudad ha pasado de un Orgullo más institucionalizado a una celebración más "pasiva", según lo definió la asociación Lambda, y que ha vivido un cambio en estructura y en tono general, dando más importancia a la celebración de esta competición de índole internacional.

La programación de ayer de los Gay Games contempló 25 disciplinas distintas y una oferta de actividades culturales diversas, entre las que se incluyeron natación, voleyball, tenis o rugby entre otras, que se disputaron en distintos puntos de la ciudad, de forma simultánea. El calendario también ofertaba dos de las disciplinas tradicionales de València, con una exhibición de Pilota en el trinquet de Pelayo, y un taller de Colpbol en el polideportivo de Natzaret.

Las competiciones de natación de hoy de los Gay Games

Las competiciones de natación de hoy de los Gay Games / Daniel Tortajada

Un orgullo con controversia

El Orgullo no ha estado libre de polémica, debido a que colectivos LGTBIQ+ decidieron distanciarse de la celebración de los Gay Games a causa de una “ruptura ideológica” aseguran, llegando a adelantar la manifestación del Orgullo, que no tuvo fiesta final, como era costumbre hasta este año. Lambda y otras asociaciones llevan tiempo quejándose de que se les excluye poco a poco de la vida de la ciudad en esta celebración.

Lambda, en declaraciones a este periódico, considera los Gay Games como "unos juegos cuyo único objetivo es un lavado de imagen" y acusa a la corporación municipal de "atacar los derechos de las personas LGTBIQA+", motivos por los que finalmente decidieron distanciarse de este acto.

Asimismo, Airto Granell, coordinador general de Lambda habla de nuevas medidas adoptadas por el Govern sobre las que su opinión es clara: "Esta misma semana Vox ha anunciado que quiere redefinir la oficina de inclusión y utilizarla para fomentar el retorno voluntario de migrantes".

La celebración del Orgullo de 2026 se lanzó bajo el lema “La meta que compartim: Orgull”, poniendo así el foco en la dimensión deportiva que puede tener la celebración en el Cap i Casal de pruebas de atletismo de gran prestigio mundial. 

Pese a la polémica inicial, la apuesta central del ayuntamiento para el orgullo de este año, no cabe duda que son los propios Gay Games, que se ven como un evento de proyección y aspiración internacionales, que la alcaldesa ha defendido desde el primer momento como un símbolo para la unidad y la diversidad.

Fuentes del ayuntamiento de València han reforzado su compromiso con la diversidad, y recalcan la importancia de "poner en valor que estos días Valencia está viviendo el mayor evento de la historia por la diversidad y el deporte con la celebración de los XII Gay Games, con más de 10.200 participantes y cerca de 800 voluntarios. Una cita histórica que ha tenido lugar, por primera vez, en España y en el Mediterráneo y que ratifica el compromiso municipal con la diversidad" .

Puntos de vista distintos

El orgullo de 2026 podría ser interpretado como un aprendizaje por la coexistencia de dos modelos diferentes sobre un mismo tema, con diferentes perspectivas, un choque entre el activismo más puro y la lucha por el reconocimiento internacional y la proyección del Orgullo de la ciudad a un nivel más amplio.  

València no es la única ciudad cuya organización del Orgullo ha generado polémica. En Madrid las redes sociales fueron muy críticas con medidas tan "cuestionables" como el hecho de que se pusieran las banderas arcoíris en las papeleras y cubos de basura. 

Lo ocurrido en València no es un caso aislado o una excepción, sino que abre el debate a tener una dimensión más amplia de lo que significa el orgullo en otras ciudades: cómo conjugar el carácter reivindicativo del Orgullo con apuestas con perspectivas más globales, y económicas con tal de poder llegar a complacer y comprender todos los lados de esta celebración.

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